Día: 8 agosto, 2017

Estrategia para que sus redes no están en conflicto

Cada vez se hace más evidente que están surgiendo dos modelos para la nube: la nube pública o compartida y la nube privada. Aunque las definiciones de estos modelos podrían seguir teniendo fluidez, eso no ha detenido el surgimiento de defensores ruidosos y apasionados de cada uno de ellos que están dispuestos a pelear a muerte para defender la idea de que su modelo de nube será el que persista finalmente. Sin necesidad de decirlo, este “conflicto de nubes” puede ser intimidante para muchos profesionales de TI empresarial que buscan desarrollar una estrategia para la nube donde podría parecer que la elección incorrecta podría dar como resultado el final de su negocio (o al menos de sus carreras).

Relájese.

A pesar de todo el ruido y furia, este conflicto de las nubes oscurece un punto más importante. El modelo básico de la nube (la provisión de TI como servicio) ha llegado para quedarse. Sin embargo, no se debe ver la nube como un destino, sino como un trayecto continúo enfocado en resultados de negocios a través de facilidad de uso, autoservicio, escalabilidad y agilidad. Cambia legítimamente el enfoque de TI a las aplicaciones y no a la infraestructura implícita.

Por lo tanto, en el trayecto de su empresa hacia la nube, ¿cómo debe evaluar los modelos de nube en contienda? ¿Cuál debe elegir? La cosa es que la respuesta correcta es que debe elegir ambos. A pesar de lo que los defensores de cada modelo pudieran decir, existen beneficios (y desventajas) únicos en ambos modelos de la nube.

Como resultado, debe planear construir una infraestructura de nube privada en premisas o alojada, además de preparar a su organización para utilizar servicios de la nube pública. Sin embargo, es importante observar que si espera construir una nube privada para su organización necesitará dejar de utilizar una infraestructura de centro de datos heredada. Muchas personas creen que infraestructura de la nube significa simplemente virtualización (y no obstante el soporte de la virtualización es meramente un aspecto de una nube privada). Las verdaderas nubes privadas utilizan arquitecturas definidas por software integrar recursos de cómputo, almacenaje, red, seguridad y administración, además de virtualización, en un sistema altamente escalable que automatiza el aprovisionamiento y al mismo tiempo provee autoservicio al usuario. A diferencia de la infraestructura tradicional, las nubes bien diseñadas lo distribuyen todo, son resistentes y se reparan a sí mismas, además de ofrecer automatización extensiva, lo que les permite escalar sin límites. Para el usuario, una nube privada luce, actúa y funciona como la nube pública. La infraestructura heredada tradicional simplemente no está diseñada para proveer este tipo de funcionalidad (la nueva infraestructura “todo” definida por software sí lo está).

Además de construir una nube privada para su empresa y preparar a su organización para que utilice la nube pública, usted necesitará determinar qué cargas de trabajo pertenecen a dónde (en su nube privada en premisas o alojada o en las nubes públicas). La mejor manera de tomar esta decisión es determinar si, para una aplicación o caso de uso específico, usted desea rentar o comprar su servicio en la nube. Por ejemplo, si se fuera una semana de vacaciones a Londres no tendría sentido comprar un automóvil nuevo para pasear por la ciudad durante su visita. Simplemente rentaría un auto. Por otra parte, en casa sería poco económico (y un fastidio) rentar un auto que usará para ir a su trabajo como todos los días, para ir de compras o para recoger a sus hijos después del fútbol. En su lugar, tendría más sentido comprar un auto para limitar los costos con el paso de tiempo.

De la misma manera, los servicios de la nube pública que proveen SaaS (software como servicio) son en general más adecuados para procesar cargas de trabajo “de renta”, mientras que las nubes  privadas son mejores para procesar cargas de trabajo “propias”. Las cargas de trabajo impredecibles, altamente variables y de corto plazo son adecuadas para la nube pública. Sólo se paga por lo que se usa. Sin embargo, para procesar cargas de trabajo más predecibles y establecidas, una nube privada le permitirá ser propietario de la infraestructura y generar mayores ahorros en costos en el largo plazo.

Esta decisión nos lleva a otra consideración importante en el trayecto de su organización a la nube (movilidad). Una vez que una carga de trabajo impredecible a corto plazo se convierte en una carga de trabajo a largo plazo más predecible, a menudo tiene sentido trasladarla a una nube privada. De la misma forma, podría desear finalmente trasladar una carga de trabajo a largo plazo que antes era impredecible a un servicio en la nube pública. Uno de los errores principales que cometen muchas organizaciones es no darse cuenta de que sus cargas de trabajo y servicios en la nube cambian constantemente, y pronto se encuentran realizando un esfuerzo y dedicando tiempo significativos trasladando cargas de trabajo entre nubes. En su trayecto a la nube, necesita asegurarse de que su nube privada incorpore una arquitectura que incluya soporte sólido para los servicios en la nube pública. Esto significa que cuando traslada una carga de trabajo entre nubes no necesita hacer cambios a las aplicaciones, puede preservar fácilmente cualquier requisito de estado, configuración y entorno de las aplicaciones, y puede trasladar los SLAs (contratos de licencia de software) de una carga de trabajo a su nuevo entorno. Con este tipo de movilidad, su organización estará en posición para trasladar cargas de trabajo de manera fácil y rápida entre nubes conforme cambian su negocio y, por consiguiente, sus cargas de trabajo.

Al final, un trayecto exitoso a la nube significa apartarse de la tormenta y la furia del “conflicto de nubes” hacia un lugar donde pueda usar ambas según las necesite. Con nubes privadas y públicas a su disposición, un buen plan para determinar cuál de ellas utilizar para diferentes cargas de trabajo y una arquitectura que permita la movilidad entre sus nubes, pronto descubrirá que su departamento de TI tiene el poder para entregar de manera económica a los usuarios finales la facilidad de uso, el autoservicio, la escalabilidad y la agilidad que necesitan para alcanzar el éxito en el entorno dinámico de negocios digitales de la actualidad.

Las empresas mexicanas, por otro lado, están cada vez más conscientes de la necesidad de ser más competitivos en un contexto de una economía globalizada y más abierta. El papel de TI en este proceso es más importante, por lo tanto, dejan de ser centros de soporte técnico y se convierten gradualmente en la principal fuente de innovación, y por tanto, de ventajas competitivas. Crear una estrategia alrededor del uso balanceado entre Nubes Públicas, Nubes privadas y, vía éstas, introducir aplicaciones nativas de nube se vuelve cada vez más en el foco de muchas organizaciones.

Fernando Paredes, Country Manager Nutanix México

 

 

Sony envía la Alpha 7S II al espacio exterior para grabar en 4K

Sony publicó el contenido en 4K del espacio exterior, este material fue grabado con la cámara full frame mirrorless α (Alpha)7S II.

Es la primera cámara comercial del mundo en montarse fuera de la Estación Espacial Internacional para capturar video en 4K. Los videos muestran las islas japonesas desde el espacio exterior de día y de noche, así como las montañas cubiertas de nieve y luces citadinas con impresionantes tonos de color. Los videos fueron posibles gracias a la alta sensibilidad de la α7S II y su capacidad de grabar en 4K.

La α7S II fue seleccionada como la cámara para la nueva plataforma exterior del Módulo de Experimentación Japonés de la ISS, conocido como “KIBO”. Como resultado de varias pruebas conducidas por JAXA, se confirmó que la α7S II posee la resistencia y fiabilidad para tolerar el ambiente del espacio exterior, incluyendo alto vacío, radiación cósmica y variaciones extremas de temperatura.  La α7S II fue transportada a la ISS por la nave de carga “KOUNOTORI”, lanzada desde el Centro Espacial Tanegashima el 9 de diciembre de 2016, y se terminó de instalar el 8 de febrero de 2017. A 400 km sobre la superficie de la Tierra, la α7S II concluye una órbita alrededor del planeta aproximadamente una vez cada 90 minutos, durante la cual graba varios videos en 4K y captura imágenes del espacio exterior.

El contenido de muestra tomado fuera de la ISS se puede ver en el sitio oficial “α Universe”. El sitio en inglés incluye videos nocturnos de la costa Este de Estados Unidos.

La α7S II cuenta con alta sensibilidad de hasta ISO 409 600, amplio rango dinámico, estabilización de imagen de 5 ejes, grabación interna de videos 4K con lectura completa de píxeles sin agrupamiento, y un sensor de imágenes Exmor CMOS de fotograma completo de 35 mm.

N de P. Sony

 

¿Qué necesita la Ciudad de México para convertirse en una ciudad inteligente?

Las ciudades del mundo, tanto las grandes urbes como las pequeñas, tienen la mira puesta en volverse más inteligentes. Específicamente, están planeando su evolución para pasar de ser ciudades relativamente pasivas, a ser ‘ciudades inteligentes’. Con esto nos referimos a una serie de esfuerzos coordinados por parte de gobiernos, empresas y otras organizaciones para aprovechar innovaciones en la red que mejoren la calidad de vida de los usuarios, la forma en que se realiza el trabajo y la sustentabilidad en favor de las personas que viven y trabajan en ellas.

¿Las ciudades cuentan con la infraestructura de red necesaria para que nuevas e innovadoras tecnologías funcionen de manera correcta, sacándole ventaja a estas aplicaciones? A medida que la población urbana siga creciendo, y con ella el número de personas que utilizarán los nuevos servicios desplegados, ¿podrán las redes seguir este ritmo?

 

¿Cómo es una ciudad inteligente?

Hoy en día existen millones de dispositivos conectados en muchas ciudades y miles de millones más que están por llegar, los cuales pueden convertir a una ciudad en inteligente, a través de la recopilación de datos en tiempo real sobre el tráfico vehicular, el clima, la energía, el consumo de agua y muchos otros sistemas. Esos datos pueden ser analizados y el conocimiento generado a partir de ello puede emplearse para comprender qué sucede en las ciudades y predecir su futuro.

La Ciudad de México se ha enfocado en mejorar su infraestructura de telecomunicaciones, instalando una red digital a lo largo de su geografía para conectar cámaras de seguridad y otros escáneres que monitorean el tráfico local con oficinas de gobierno.

De acuerdo con GSMA, el país es el segundo mercado más grande de dispositivos móviles en Latinoamérica (después de Brasil), con 89 millones de suscriptores, los cuales representan 105 millones de puntos de conexión, registrados para el primer trimestre de 2016, muchos de ellos localizados en la capital. Este crecimiento en la conectividad es importante no sólo para la experiencia de los usuarios finales sino también para la economía, en términos de valor agregado, la contribución económica total de la industria de los dispositivos móviles alcanzará los 52 mil millones de dólares para el 2020, lo que representa más del 3.8% del PIB de México, un crecimiento con relación a los 40 mil millones que sumó en el 2015.

 

5G impulsará la ciudad inteligente

La ciudad inteligente del futuro cercano e incluso del presente, se construye sobre la base de un flujo de datos ininterrumpido y confiable, proveniente de redes fijas e inalámbricas que están interconectadas. En casos donde los datos deban registrarse y ser analizados en tiempo real, no se puede interrumpir el flujo de información, ni mucho menos verse suspendido debido a problemas de latencia en la red, es decir, por tiempos de espera.

Afortunadamente, la llegada de las redes móviles 5G traerá consigo nuevas capacidades para hacerle frente a los temas de interrupción y asegurarán que los distintos requerimientos de latencia, ancho de banda y confiabilidad de los diferentes servicios se cumplan, todos en una sola red. A esto es a lo que se le conoce como network slicing o segmentación de la red.

5G implementará importantes mejoras en cuanto a desempeño y otorgará a los operadores de redes móviles la capacidad de segmentar virtualmente la red para garantizar el funcionamiento correcto de distintas aplicaciones. Este proceso permitirá a las redes dividirse en varias porciones que se pueden administrar de forma independiente, ser personalizadas y, lo que es más importante, no afectarse entre sí cuando algún segmento esté fallando o sobrecargado.

Esto último es de gran importancia para la implementación de las ciudades inteligentes ya que los dispositivos que están conectados a ella pueden tener un impacto directo e indirecto en la vida de las personas. Pensemos, por ejemplo, en una red auxilio que esté compuesta por herramientas avanzadas de comunicaciones para ayudar a coordinar las respuestas de manera rápida y efectiva durante una emergencia. Si un desastre ocurre y los habitantes de la ciudad recurren a ella al mismo tiempo, entrando a redes sociales para enviar textos, fotografías y videos, los operadores podrán garantizar la conectividad a esta red, ya que le garantizarían el acceso a la red 5G, por lo que este segmento de la infraestructura sería la más relevante y la que tendría prioridad.

 

La preparación de la red: SDN y NFV

En la medida que las ciudades se vuelven más inteligentes y conectadas, los operadores deben asegurarse de que sus redes sean flexibles y capaces de realizar estas segmentaciones para cumplir con las crecientes y cada vez más diversas necesidades de las ciudades y su población. La clave para lograr esto será la implementación de redes definidas por software (SDN por sus siglas en inglés) y la virtualización de las funciones de red (NFV por sus siglas en inglés). Las redes 5G tendrán que ser adaptables, dinámicas y programables de punta a punta, apoyándose en un sistema virtualizado.  Conforme cada uno de los segmentos de la red se vaya implementando, su desempeño se irá adaptando de forma autónoma y programática.

SDN permite la implementación de segmentos de red personalizados para una gran variedad de casos de uso empleando la infraestructura existente de activos de red físicos. NFV, por su parte, permite la ejecución de una amplia variedad de funciones de red virtual (VNF por sus siglas en inglés), independientemente de la ubicación física, lo que quiere decir, que dichas funciones se pueden desplegar y ejecutar de manera dinámica en partes distintas de la red, para cada uno de los segmentos.

 

Oportunidades de ingreso y amenazas en materia de seguridad

Las redes que ya puedan implementar SDN y NFV abrirán las puertas a más casos de uso, incluidos aquellos que aún están por desarrollarse. Esto contribuirá a generar mayores flujos de ingresos que vayan más allá de la oferta disponible de conectividad y capacidad. La idea es que cualquier nuevo servicio que aumente la diferenciación entre las redes móviles, se volverá un foco de atención para los operadores, ya que en la mayoría de las regiones el precio se ha convertido en el principal diferenciador en la comercialización del ancho de banda.

Otro punto importante es garantizar que los segmentos de red más robustos estén dirigidos a los servicios vitales que requieran de métricas garantizadas (como el caso de los vehículos autónomos y los servicios públicos que brindan las ciudades, por ejemplo, la seguridad pública, el acceso y visibilidad de datos públicos, entre otros). Esto no solamente será un factor que genere ingresos para los operadores, sino que también garantizará la efectividad de tecnologías innovadoras, pensadas para ciudades inteligentes en favor de la vida del ciudadano.

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¿Viviremos todos en ciudades inteligentes pronto?

Las ciudades y sus habitantes tienen gran interés en aprovechar los múltiples beneficios que ofrecerán las ciudades inteligentes. Los operadores de redes deberán decidir si formarán parte de este proceso y si garantizarán que la ciudad conectada del futuro cuente con los cimientos necesarios para poder llevar a cabo esta transformación. Aprovechando la capacidad que tendrá 5G para segmentar las redes, los operadores podrán ofrecer la conectividad, velocidad y confiabilidad necesarias dependiendo de lo que requiera cada caso específico.

 

Por Héctor Silva, Director de Tecnología para América Latina y el Caribe en Ciena.

Red Hat adquiere activos de Permabit Technology Corporation

Red Hat mejorará la portabilidad cloud mediante tecnología de duplicación de datos, gracias a esta nueva tecnología, Red Hat Enterprise Linux será capaz de mejorar la transformación digital de las empresas a través de opciones de almacenamiento más eficientes.

La eficiencia del almacenamiento es una pieza clave a medida que las empresas avanzan adquiriendo tecnologías como los contenedores Linux y cloud computing, ser capaces de ejecutar estos servicios y almacenar los datos adquiridos que requieren nuevas soluciones de almacenamiento fuera de lo que ofrecen las tecnologías tradicionales.

Permabit le permitirá a Red Hat obtener capacidad de de duplicación y compresión de datos para Red Hat Enterprise Linux, lo que también mejorará las capacidades de las tecnologías de cloud híbrida y almacenamiento de Red Hat, incluyendo Red Hat OpenStack Platform, Red Hat OpenShift Container Platform y Red Hat Storage, de esta forma, los clientes que utilicen una plataforma única y completamente abierta podrán impulsar de manera eficiente su almacenamiento sin tener que depender de herramientas heterogéneas ni de sistemas operativos personalizados y con poco soporte.

“Las tecnologías de transformación digital como la infraestructura cloud, los contenedores Linux y la infraestructura hiperconvergente requieren que las empresas revisen sus decisiones tecnológicas, especialmente el almacenamiento, y obtengan tanta eficiencia como sea posible para favorecer la evolución del negocio”, aseveró Jim Totton, vicepresidente y general manager de Red Hat. “Con la adquisición de las herramientas de duplicación y compresión de datos de Permabit a Red Hat Enterprise Linux, Red Hat estará lista para dar soporte a estas organizaciones a medida que buscan un almacenamiento más eficiente para impulsar la innovación empresarial.”

Redacción

 

Chrome tendrá un bloqueador de anuncios, está en pruebas en la versión Canary

El bloqueador de anuncios apareció en algunas copias de usuarios de la versión “Canary” de Chrome la semana pasada; Canary es el nombre que Google da a la versión preliminar del navegador.

Los informes de los planes de bloqueo de anuncios de Google aparecieron por primera vez en abril, poco después de que la Coalición para Mejores Anuncios anunciara un conjunto de tipos de anuncios en línea que los usuarios de Estados Unidos y Europa dijeron que eran los más molestos y perturbadores. Google fue miembro fundador de la coalición y hace dos meses, Google confirmó que introduciría el bloqueo de anuncios en Chrome, diciendo entonces que el calendario previsto era el próximo año.

“Planeamos que Chrome deje de mostrar anuncios (incluidos los pertenecientes o servidos por Google) en sitios web que no cumplan con los mejores estándares de anuncios a principios de 2018”, dijo Rahul Roy-Chowdhury, ejecutivo de gestión de productos en la publicación de Google.

En el escritorio, Chrome bloqueará los anuncios emergentes; Anuncios que comienzan automáticamente a reproducir vídeo y audio; Anuncios “presticiales” acompañados por un reloj de cuenta regresiva que aparece antes de mostrar el contenido; Y lo que la coalición llamó “grandes anuncios pegajosos”, aquellos que representan más del 30% del espacio de la pantalla y que permanecen en el lugar sin importar cuánto se desplace el usuario.

Los anuncios serán bloqueados por el sitio, no por publicidad individual. En otras palabras, Google elaborará una lista de sitios web que sostiene que tienden a mostrar anuncios intrusos. Sin embargo, un anuncio erróneo que aparece en un sitio que no figura en la lista no se bloqueará.

Mientras que Google ha fijado 2018 como el lanzamiento del bloqueador de anuncio, la herramienta podrá debutar antes de la fecha estipulada. El actual Canary de Chrome es la versión 62, se lanzará en forma final el 17 de octubre para los equipos de cómputo, el 24 de octubre para móviles. Pero debido a que muchas de las nuevas características no tienen una línea recta, Google a menudo decide no promover una característica, manteniéndola de nuevo para la próxima versión – también hay una buena probabilidad de que el bloqueador no esté disponible en Chrome 62, pero sí en la versión 63 (5 de diciembre para el escritorio) o 64 (23 de enero de 2018, para el escritorio).

Redacción