Día: 16 julio, 2018

Interoperabilidad, desafío tecnológico para el sector automotriz

La digitalización es una de las tendencias que está revolucionando a las industrias y ya comienza a generar nuevos modelos de negocios. El sector automotriz está sujeto a ciertas influencias altamente transformadoras, como las distintas soluciones de movilidad, la conducción autónoma, los automóviles eléctricos y la conectividad mejorada. El desafío tecnológico más importante es la necesidad de superar la falta de interoperabilidad entre las distintas soluciones.

El automóvil se ha convertido en una plataforma abierta que debe integrar una gran cantidad de actores y mercados. Por ello, a fin de crecer exitosamente, esta infraestructura necesita interoperabilidad y un enfoque centrado en la seguridad desde el diseño.

Este desafío es motivante, pero implica la colaboración inteligente y activa, se debe sumar toda la experiencia de los operadores móviles, las instituciones financieras, los fabricantes de dispositivos, los proveedores de servicios, los reguladores y muchos otros, con la finalidad de posibilitar nuevas funciones, como los pagos desde el automóvil y la conducción autónoma, o para mejorar la seguridad mediante la biometría. Es urgente construir un ecosistema nuevo y confiable.

Hoy, los fabricantes de automotores hacen grandes inversiones para generar innovación, transformación y centralización. La idea original de la utilización del automóvil se limitaba exclusivamente a conducir a sus pasajeros de A a B, sin embargo poco a poco, y con el avance del Internet de las Cosas (IoT), el propósito original del automóvil comienza a ser reemplazado para abarcar una gran variedad de usos distintos. Es así como surgen nuevos mercados, como los autos compartidos y los transportes autónomos, que están cambiando literalmente la infraestructura de los autos e, incluso, el proceso de fabricación.

Con todo el avance del IoT, el automóvil podría convertirse en una extensión del teléfono inteligente, en una tarjeta bancaria, en un asistente personal y en un salvavidas en caso de accidentes. Pero toda esta metamorfosis se encuentra aún en marcha.

El automóvil se está transformando en una obra de arte compleja de alta tecnología que uno puede comprar, alquilar o compartir; y que está continuamente conectada y comunicándose con su entorno. Si la seguridad se construye como parte del ADN del automóvil el potencial es ilimitado.

 

Toda esta incursión del IoT es impulsado, sin duda, para mejorar la experiencia del usuario (UX), la gente quiere retomar el control de su experiencia, y hay una creciente demanda por una movilidad compartida con servicios de conectividad.

El mundo está cada vez más conectado y un creciente número de transacciones de alto valor y el intercambio de información están pasando de los entornos tradicionales de papel a las transacciones electrónicas.

Por eso en el futuro, los consumidores se comprometerán cada vez más con un nuevo estilo de vida móvil: se mantendrán conectados y se beneficiarán de los nuevos servicios que facilitarán su movilidad, como el acceso a la información del tránsito o  contenido de entretenimiento bajo demanda, y la posibilidad de realizar pagos.

Desde la UX, cuando se solicita el servicio y lo utiliza, la identificación y la verificación del usuario son primordiales en cualquier servicio de movilidad bajo demanda. Los clientes deberán registrarse en un servicio antes de poder usarlo.

Este enrolamiento, es el primer paso para asegurar seguridad y confiabilidad en un servicio de movilidad. La clave para la adopción exitosa es una solución de enrolamiento comprobada en la práctica, robusta y flexible.

Además, el usuario necesita poder acceder al servicio y pagarlo de la manera más conveniente posible. La adición de la función que permite realizar pagos directamente desde el tablero del automóvil ayuda a incrementar la utilización del servicio. Y el éxito de esta implementación desatará un futuro prometedor en términos de UX.

 

Por: Daniel Cuellar, vicepresidente de Latinoamérica para MSI (Mobile Services & IoT) de Gemalto.

NEC construirá un sistema de cable submarino a través del Océano Pacífico

El consorcio Bay To Bay Express Cable System (BtoBE), compuesto por China Mobile International, Facebook y Amazon Web Services, firmó un acuerdo con NEC Corporation para construir un cable submarino de alto rendimiento que conecta Singapur, Hong Kong y los Estados Unidos.

Se espera que la construcción del cable submarino óptico de casi 16,000 kilómetros se complete para el cuarto trimestre de 2020.

NEC fue el seleccionado por el consorcio BtoBE como el proveedor de sistemas llave en mano para este sistema de cable submarino de fibra óptica que cubre la distancia más larga sin regeneración.

El BtoBE, que aterriza en tres ubicaciones que cruzan el Océano Pacífico, está diseñado para que una vez completado, pueda transportar al menos 18 TB de capacidad por par de fibra.

“El BtoBE proporcionará una conectividad perfecta y diversidad de redes, mientras sirve para complementar otros cables submarinos de Asia-Pacífico, entre otros”, comentó Toru Kawauchi, gerente general de la División de Redes Submarinas de NEC Corporation.

Ruta del sistema de cable BtoBE.

BtoBE, que cuenta con múltiples pares de fibra óptica, habilitará una transmisión de datos de alta capacidad a través del Océano Pacífico con una latencia de ida y vuelta de menos de 130 milisegundos. BtoBE mejorará aún más y contribuirá a la expansión tan necesaria de las redes de comunicaciones entre el área de la bahía de Guangdong-Hong Kong-Macao, el área de la bahía de San Francisco y Singapur.

Este cable se construirá con el equipo de transmisión submarino óptico más avanzado, mejorando la redundancia de la red, la flexibilidad y asegurando comunicaciones altamente confiables.

 

Tecnología mejora la calidad de vida en personas con discapacidad

La tecnología está presente en muchos ámbitos de la sociedad y la medicina es uno de ellos. Es cierto que la tecnología en sí no cura, pero un uso específico de la misma si que puede mejorar la calidad de vida de mucha gente y su oportunidad de empleo, sin importar qué tipo de discapacidad tenga.

La principal conclusión de un reciente estudio ‘Tecnología y Discapacidad’ realizado por Keysight Technologies y Adecco, es que las nuevas tecnologías se han convertido en aliadas imprescindibles para la mejora y normalización de la vida de las personas con discapacidad, así como en su acceso al empleo.

Las nuevas tecnologías han representado un antes y un después en el empleo de las personas con discapacidad, permitiendo que las empresas puedan aprovechar todo ese talento que todas esas personas pueden aportar, y que al momento se veían mayormente excluidas del mercado laboral.

El desarrollo de la tecnología convencional como smartphones, tablets, apps, unido a la irrupción de diferentes adaptaciones tecnológicas como un mouse y teclados virtuales, incluso impresoras Braille, entre otros muchos, ayudan a reducir la brecha que, hace unos años, parecía imposible.

Y es que hoy en día la tecnología no deja de sorprendernos y de aprovechar al máximo la disrupción en ayuda de las diferentes capacidades diferentes. Ford hace poco anunciaba una ventana inteligente que permitía “ver” a sus pasajeros el paisaje. Otro ejemplo es OrCam, quien lanzó un adaptador para ayudar a débiles visuales a leer con mayor fluidez, entre un gran número de ejemplos similares donde se aprovechan tecnologías innovadoras.

Según el mismo estudio, los contratos a personal con cualquier tipo de discapacidad también aumentó considerablemente el año pasado. Los factores de este crecimiento son variados, pero destaca el impacto de la tecnología que ha abierto un nuevo abanico de posibilidades como son el hecho de permitir a una persona con tetraplejia manejar computadoras mediante la voz o personas con discapacidad visual que ahora pueden leer libros recién impresos en braile.

Las nuevas tecnologías no sólo influyen en el desempeño del puesto de trabajo sino también en la búsqueda del mismo. Al posibilitar hacerlo de forma online, o hacer entrevistas por videoconferencia, muchas personas con capacidades diferentes han tenido la oportunidad de demostrar su talento y optar a un empleo al que, hace algunas décadas, hubieran tenido muy difícil acceder.

Si bien el estudio fue realizado en España, cabe destacar que este tipo de beneficios son reflejados también en territorio mexicano, puesto que las tecnologías están disponibles en la región, así como diferentes empresas han mostrado su interés en ser incluyetes.

 

IDG.es

eSports: Dimensionamiento en México

El creciente acceso a internet ha revolucionado la forma en la que se juegan los videojuegos multijugador. Con el paso del tiempo, jóvenes y adultos videojugadores han dejado atrás las generaciones de los juegos limitados a una sola consola, para dar paso a Juegos Multijugador Online Masivos (o MMOG’s por sus siglas en inglés). Se ha vuelto un escenario cotidiano que en estos mundos virtuales se susciten grandes enfrentamientos entre jugares alrededor del planeta en tiempo real.

La Copa Confederaciones de fútbol fue celebrada en Rusia durante el verano de 2017. El cumulativo de los premios por ser repartidos en esta copa ascendió a la vasta suma de $20 millones de dólares, la mayoría de los cuales fueron recibidos por la selección nacional de Alemania tras una victoria de 1-0 sobre la selección de Chile en la final. Al mismo tiempo se celebraron las finales del popular videojuego DOTA 2 en la Key Arena de Seattle, con la capacidad total de la arena alcanzada, es decir, 15,177 asistentes. Tal era el ambiente de fervor generado por el evento internacionalmente transmitido, que “los decibeles de sonido fácilmente vencieron, o al menos igualaron, a aquellos de cualquier final de cualquier evento deportivo”, como refirió el director de cámaras durante la final.

Además de aquellos asistentes que atendieron a la final, el evento tuvo una concurrencia de más de 5 millones de personas por los diferentes servicios de streaming en vivo disponibles para el evento. Y aunque el evento no rompió el récord de la mayor audiencia en ver un campeonato de eSports (mismo que obtuvo la final del videojuego League Of Legends con 14.7 millones de espectadores en vivo), sí repartió la mayor cantidad de dinero en premios en lo que toca a eventos deportivos en 2017.

Fuente: The Competitive Intelligence Unit

La victoria de Team Liquid (equipo fundado en el año 2000 en Holanda) en contra de Team Newbee (equipo fundado en el 2014 en China) con un apabullante 3-0, le garantizó la ganancia del premio mayor de los $25 millones de dólares disponibles para premios en el torneo.

Consecuentemente, no es una sorpresa que la industria de los videojuegos ya haya sobrepasado a los ingresos de muchas otras industrias de entretenimiento, incluyendo a las de la música y el cine en su conjunto. De acuerdo con algunas estimaciones, los $36.4 mil millones de dólares y los $15.1 mil millones de dólares que generan las películas y la música respectivamente, no se logran acercar a los $83.6 mil millones de dólares que genera la industria de los  videojuegos en ingresos.

México sigue la tendencia de este fenómeno. El segmento de los eSports ha empezado a ganar importancia, puesto que 9.0% de los jugadores han competido en algún torneo de videojuegos durante 2017.

Asimismo, 10.6% ve canales de videojuegos por internet y 4.8% asiste a torneos como espectador. Hay que tomar en cuenta que 70.7% de los jugadores de consola fija reportan conectarse a internet durante sus sesiones de juego, de los cuales 2 de cada 3 lo hacen para jugar en línea con otras personas.

Esto nos demuestra que los videojuegos han migrado de un modelo de juego individual o entre pocas personas, a otro en el que millones de individuos pueden colaborar, competir o simplemente ser espectadores. Su alcance ha sido tal que se está evaluando incluir la categoría eSports dentro de los Juegos Olímpicos que tendrán lugar en 2024.

Por ello es indudable que su relevancia seguirá creciendo exponencialmente, convirtiéndose en un elemento central de esta Industria.

 

Por: Santiago Piedras Gonzalez, The Competitive Intelligence Unit.