Día: 30 agosto, 2018

Cómo identificar cuando un empleado quiere robar información

Actualmente, el panorama de la corrupción en México es una de las problemáticas más importantes de atender en el país, que no solo está relacionada con entes gubernamentales; la práctica es cada vez mayor en las compañías, por ello, Kroll México da a conocer los perfiles de aquellos que deciden realizar fraudes en las empresas donde trabajan.

De acuerdo al Reporte Global de Fraude y Riesgo 2017-2018 elaborado por Kroll, los empleados juniors o en entrenamiento (49%); así como ex empleados (37%), y proveedores de servicios de tecnología (34%) son los responsables de llevar a cabo algún tipo de fraude en las compañías.

Kroll detectó acciones y comportamientos comunes que tienen aquellos que están planeando un robo de información de la empresa en la que laboran. Al respecto, Brian Weihs, Director General de Kroll México comenta, “Sabemos que no todos los defraudadores son iguales, quieren ser invisibles la mayor parte del tiempo, sin embargo, hay ciertas características que podemos notar se repiten en cada uno de los casos trabajados y nos permiten hablar de un perfil del ladrón corporativo”.

Son ocho las características que identifica Kroll:

  • No se suelen tomar vacaciones. Prefieren no tomar un receso para no ser descubiertos cuando no están en la oficina.
  • Son empleados de confianza. Generalmente se acercan a los dueños o presidentes de empresas y ganan su confianza rápidamente.
  • Son los últimos que salen de la oficina al terminar la jornada. Es en esos periodos de tiempo en los que la oficina está vacía o con menor afluencia de público y empleados,es cuando se cometen las arbitrariedades.
  • Mantienen un bajo perfil dentro de la empresa. Con el fin de encubrir sus actividades, los defraudadores tratan de seguir con su “vida normal” al interior de las empresas, de tal manera que su conducta no despierte sospechas entre sus compañeros de trabajo ni superiores.
  • Logran despistar por completo. Los defraudadores, en general tienden a tener una educación por encima de la media, son de trato agradable y representan al ciudadano común al simular una vida familiar estable.
  • Van más adelante que todos. Los defraudadores día a día se están adelantando a los controles, pues suelen tener un conocimiento muy detallado de la forma en cómo opera la organización y sus sistemas de información.
  • Se manejan como “dueños” del sector donde trabajan. Al tener conocimiento de todo tipo de controles y la confianza de sus superiores, se manejan dentro de su sector de forma muy natural y rápida.
  • Rechazan injustificadamente ascensos o rotaciones. Generalmente no buscan ser promovidos ni cambiados de sector para no perder la relación con el proveedor con el que está haciendo su negocio paralelo.

Este tipo de características, es un parte del panorama, hay otros puntos a analizar. La fórmula que puede llegar a desencadenar algún tipo de fraude en las compañías contiene cuatro elementos importantes: el incentivo, la racionalización, oportunidad, y la capacidad. Estos forman el “Diamante del Fraude” desarrollado por David T. Wolfe, y Dona R. Hermanson.

“Tomando en cuenta los cuatro ejes del “Diamante del Fraude”, resulta más claro entender la problemática al interior de las compañías. Presiones y situaciones agobiantes, son incentivos para propiciar un comportamiento ilícito; estos se convierten en argumentos válidos para llevar a cabo acciones indebidas; si no hay un control efectivo dentro de la compañía que sancione claramente el delito, la oportunidad de cometerlo es mayor, y finalmente si se tiene el conocimiento necesario para llevar a cabo el acto regular, el resultado final detonará en un fraude”, explica Arturo del Castillo, Director Asociado de Kroll México.

¿Cómo solucionar esto?

Son necesarios los controles permanentes, y el castigo legal a quienes estén cometiendo alguna falta. “Si las empresas identifican al ladrón corporativo y en lugar de denunciarlo solo lo despiden sin causa y con indemnización, en definitiva, están generando un escenario de fraudes continuos ya que el resto de sus compañeros se sentirán impunes”, indica Arturo del Castillo.

Las empresas deben estar atentas no sólo a no generar ambientes propicios para el fraude, sino también a identificarlos rápidamente. “Con un castigo legal podemos terminar con el problema de raíz. Lo importante es que la empresa esté dispuesta a invertir dinero y tiempo en los procesos judiciales”, concluye Brian Weihs.

Ford incorpora Drones a su planta de motores para reducir accidentes

Ford sigue adoptando tecnología para mejorar el trabajo de sus empleados y aumentar la productividad. En esta ocasión en su planta motores de Ford en Dagenham, Reino Unido ha incorporado cámaras instaladas en drones para inspeccionar de manera segura y eficiente, zonas de gran altura, tuberías y áreas del techo de la compañía.

Anteriormente, el equipo de mantenimiento realizaba este trabajo a través de andamios automáticos y plataformas para revisar las estructuras que soportan maquinaria pesada de la planta. Cada inspección por área tomaba al menos 12 horas en completarse.

Hoy en día el personal de mantenimiento controla los drones equipados con cámaras GoPro, para examinar minuciosamente cada área en solo 12 minutos.

Toda la instalación de producción puede quedar lista en un día, y es posible zonificar áreas difíciles de alcanzar para asegurar un buen mantenimiento y cumplir con rigurosos estándares de seguridad.

Tal vez te interese: Ford incorpora tecnología para reducir el desgaste físico, lesiones o malestar de empleados en México

“En su momento bromeábamos con hacer que un robot hiciera todo el trabajo, fue ahí donde nos dimos cuenta de que usar drones era similar y no tan complicado” comenta Pat Manning, gerente de máquinas de la planta de motores Ford en Dagenham. “Solíamos escalar alturas de hasta 50 metros de alto para hacer las inspecciones necesarias en el techo y áreas de maquinaria. Ahora podemos cubrir toda la planta en un día y sin arriesgar la seguridad de los miembros del equipo”.

Actualmente, con el tiempo que se ahorra, el equipo de Dagenham realiza otras actividades de mantenimiento o incluso pueden supervisar con mayor frecuencia sin la necesidad de tener que cerrar la planta para montar los andamios.

La compañía automotriz está evaluando la posibilidad de aplicar esta ingeniosa tecnología de altura en otras plantas, incluidas aquellas localizadas en nuestro país.