Día: 11 septiembre, 2018

Cinco beneficios de la emulación y virtualización de sistemas legacy

La emulación y virtualización se han convertido en una real opción para aquellas organizaciones que necesitan comenzar con un proceso de transformación digital pero se encuentran con el obstáculo de aún contar con aplicaciones clásicas legacy y no pueden asumir el riesgo de reinventar la lógica de negocios en una migración de software.

De acuerdo con IDC, en el primer semestre de 2017, el mercado global de servicios en nube pública creció 28.6% en comparación con el mismo período de 2016, con un total de 63.200 millones de dólares. Y para 2018, se pronosticó un crecimiento del 40% en inversiones para soluciones en nube en América Latina.

Eduardo Serrat, Director de Tecnología de Stromasys, nos comparte cinco beneficios que ofrece la emulación y virtualización de los sistemas legacy y destaca como estas soluciones han evolucionado en las últimas décadas y se han adaptado a las nuevas tecnologías.

  1. Reducción del costo: las soluciones de emulación y vitualización tienen un bajo costo durante la migración total y, por lo general, el valor es menor que el costo del soporte de hardware clásico “legacy”.
  2. Reducción de riesgo: elimina el riesgo de tiempo de inactividad no planificado.
  3. Ahorro de energía: la reducción sustancial del consumo de energía reduce el impacto medioambiental de la empresa.
  4. Reducción de espacio físico y disipación de calor asociado a los sistemas clásico, “legacy”.
  5. Protección de la inversión: las aplicaciones seguirán funcionando sin cambios en una plataforma moderna, garantizando la continuidad de los negocios.

 

 

Disminuya los gastos energéticos de su Centro de Datos

Las empresas que buscan brindar el mejor nivel de servicio a sus clientes, dependen de la continuidad de sus operaciones las 24 horas del día los 365 días del año. Desde el punto de vista del consumo eléctrico, este tipo de operación implica un gasto considerable de energía.

Se estima que un centro de datos grande puede consumir hasta 40 mil millones de kW/h anuales de energía, aproximadamente el consumo que genera una ciudad de 30,000 habitantes.

Esto es preocupante no solo para cualquier operador de IT o inversionista (por obvias razones) sino también es de suma importancia para asociaciones civiles que por años han luchado por proteger el medio ambiente, pues el desarrollo tecnológico ha contribuido en gran parte a incrementar la contaminación ambiental. La  implementación de tecnológicas más amigables con nuestro ambiente se ha vuelto indispensable.

Con el rápido desarrollo tecnológico, la energía que un centro de datos debe consumir diariamente para su operación puede sobrepasar los índices de gases contaminantes como el CO2, lo que contribuye al calentamiento global”, comentó Rafael Vásquez, Director General de ERA Telecomunicaciones, y agregó, “es importante entonces, implementar tecnologías que además de hacer los procesos de los centros de datos lo más eficientes posibles, contribuyan a la disminución de dichos contaminantes”.

Tener un control y conocimiento del gasto energético que un centro de datos produce diariamente, es una estrategia eficiente para cuidar  nuestro planeta, pues de manera inmediata se podría conocer dónde, sí es que existen, se encuentran las ineficiencias que a largo plazo se convierten en gases contaminantes. De igual manera, permite al administrador plantearse estrategias de ahorro al conocer el funcionamiento habitual, dónde se puede ahorrar y cómo se puede mejorar.

La energía excesiva mal implementada puede significar para el medio ambiente un incremento de calor o la generación de gases de efecto invernadero, sin contar el desperdicio de recursos.

Así, desde edificios inteligentes hasta centros de datos con infraestructuras que disminuyen el gasto energético, son ya un paso a la transformación digital y la promesa de un futuro más verde.

“Usted debe de buscar un sistema de gestión eficiente de energía para un centro de datos, se trata de una inversión inteligente, no sólo por el ahorro en gastos que esto implica para cualquier administrador, también por la contribución de manera indirecta al planeta. La tecnología debería ser sinónimo de un futuro más verde”, finalizó Vásquez.