Día: 4 diciembre, 2018

La Inteligencia Artificial y la curva de aprendizaje humana

La inteligencia humana ha evolucionado con el tiempo, comenzando con el descubrimiento del fuego y la invención de la primera rueda, hasta la investigación y el entendimiento de fenómenos extremadamente complejos. Este proceso ha requerido que generaciones de la raza humana aprendan con el paso de los siglos a través de esfuerzos sistemáticos de descubrimiento, experimentación, deducción e inducción, y a veces, por mera casualidad.

¿Qué tan fácil (o difícil) es entonces que la Inteligencia Artificial (IA) emule la conducta humana? Los sistemas de IA de la actualidad tratan de reproducir el ciclo de ‘sentir-pensar-hacer’ de muchas formas, generando una base de aprendizaje a medida que avanzan.

Algunos ejemplos son bots inteligentes usados para interacciones con clientes, motores de búsqueda inteligente y extractores de información inteligentes, cada uno con sus complejidades y retos únicos.

Desarrollar las capacidades para realizar una tarea de principio a fin con éxito por lo general significa enlazar una o más competencias, agregando así más complejidad al proceso. Por un momento, pasemos por alto la versatilidad de los seres humanos y exploremos las complejidades que conlleva desarrollar incluso una sola capacidad humana. Consideremos un sistema inteligente capaz de producir boletines de temas específicos para su circulación entre grupos relevantes dentro de una empresa.

 

Buscando buen contenido

Un ser humano que busca información comenzaría por entender las fuentes de información disponibles y el conocimiento de cómo acceder a dicha información. Por el contrario, una solución de IA necesitaría saber los depósitos de información disponibles en dónde buscarla. ¿Se extendería al intranet de la empresa o al internet? ¿A qué depósitos de conocimientos empresariales o suscripciones a servicios de información puede acceder?

Una vez identificadas las fuentes de información, el sistema de IA tendría que determinar el mecanismo de acceso a la información de cada uno de estos depósitos. Considerando que cada uno diferiría en la forma en que almacena y comparte información, la solución tendría que tener la capacidad de ‘hablar’ con cada una de las fuentes, un reto que por lo general se aborda al crear adaptadores para facilitar la conexión.

Más allá de identificar las fuentes de información y saber cómo acceder a ellas está el reto de identificar qué se debe buscar. Por ejemplo, un humano que busca información sobre IA naturalmente extendería la búsqueda a términos como inteligencia cognitiva, aprendizaje de máquina, aprendizaje profundo y redes neuronales. De la misma forma, un sistema inteligente necesitaría extender la búsqueda de términos a sinónimos, frases relacionadas y conceptos similares, una capacidad que requiere definir un diccionario que sea relevante para el dominio o tema.

Creando las mejores historias

Una vez que la búsqueda abarca una completa serie de artículos, el siguiente paso sería filtrar los duplicados. Aunque reconocer los duplicados exactos es sencillo, identificar artículos similares en su cobertura e intención no lo es tanto. Con mucha frecuencia, dos artículos con una serie similar de palabras clave podría presentar opiniones drásticamente diferentes, e incluso algunas podrían ser ofensivas. Mientras que la comprensión del lenguaje natural (CLN) ha evolucionado significativamente como tecnología, aumentar un enfoque de involucramiento humano podría ser una buena solución para estos difíciles problemas de IA.

El siguiente paso sería organizar toda la información recabada, ordenar los artículos con base en rasgos comunes como subtemas, cronología y compañías a las que se hace referencia, por ejemplo. Para un sistema IA, esto significaría usar uno o más enfoques como correlación basada en reglas, aprendizaje no supervisado y aprendizaje supervisado con el uso de involucramiento humano para llegar a conjuntos de artículos relacionados.

Para asegurar que los artículos más interesantes aparezcan en los primeros lugares, una solución inteligente también necesitaría priorizar artículos con base en parámetros como relevancia, clasificación del autor, respaldo de datos cuantitativos y preferencias de audiencias. Uno tendría que aprovechar tecnologías como CLN, aprendizaje profundo y razonamiento basado en reglas para desarrollar modelos para clasificar artículos con base en diferentes parámetros.

Cerrar el ciclo

Por último, la solución necesitará escribir el boletín como una colección de resúmenes de los varios artículos que ha recabado, debidamente depurados, agrupados y priorizados. La integración por lo general involucra uno o dos enfoques: extracción, que identifica las oraciones más prominentes con base en la frecuencia de ocurrencia de los términos clave o la posición de las oraciones en el texto; y abstracción, que involucra entendimiento completo del artículo con base en CLN y análisis léxico. Actualmente, la integración basada en extracción sería la opción más probable, y quizá necesitaría respaldo de involucramiento humano. Así, los resúmenes generados tendrían que ser cotejados por sus grupos y evaluaciones para escribir el boletín final. Con este paso, ¿habrá terminado la función del sistema de IA? Bueno, pues no del todo…

De forma natural, los humanos están programados para usar sus experiencias para refinar su conducta. Para hacer que un sistema inteligente aprenda de forma similar por sí mismo y mejore con el tiempo y la experiencia, uno tendría que desarrollar mecanismos para capturar experiencias. Esto significaría intervenciones e involucramiento humano durante varias etapas de producción de boletines, y después usar este aprendizaje para afinar los modelos de IA base.

Para acelerar la adopción de los sistemas de IA y hacer que la tecnología sea verdaderamente dominante, hay una necesidad de plataformas que puedan simplificar el desarrollo de soluciones de IA al brindar los niveles correctos de abstracción de capacidades cognitivas, así como la capacidad de ensamblar, personalizar y extender las mismas. Es por esto que lo ideal en el futuro sería cambiar la fuerza del desarrollo de aplicaciones de IA de los desarrolladores a los usuarios empresariales.

 

Por: Bhasha Khose, Empresario en Residencia del Programa de Incubación de Transformación Cognitiva en TCS.

Gobierno, pieza clave para la transformación digital de México

Las tecnologías disruptivas que vienen con la transformación digital como la nube, Big Data, plataformas móviles, Inteligencia Artificial e Internet de las Cosas, entre otras, están cambiando las reglas del juego para las empresas, y éste es un hecho afianzado. Pero no son las únicas: las instituciones del sector público también pueden tomar ventaja de la innovación tecnológica en pro de sí mismas y de la relación que sostienen con sus pares en otros países.

La transformación digital permite que los gobiernos agilicen sus operaciones, optimicen servicios ciudadanos y evolucionen, eliminando la corrupción al colaborar de forma más eficiente, lo que facilita a los países emergentes cerrar las brechas que los separan de las economías maduras.

Además, el empuje de la digitalización impulsada por estrategias gubernamentales es clave para que las áreas productivas de cada país logren igualmente transformarse. El hecho de que el gobierno se enfoque en alistarse para esta nueva era es, entonces, un ganar-ganar.

El pasado 1 de diciembre se abrió nuevamente una puerta de oportunidad para el país en este sentido, con el inicio del sexenio 2018 – 2024.

¿Dónde hay que poner la atención? Información del World Economic Forum deja ver que los tres factores con mayores obstáculos para hacer negocios en México en el sexenio 2012 – 2018 fueron la corrupción, crimen e ineficiencia en la burocracia gubernamental. Ésta última quizá podría reducirse o incluso erradicarse con el apoyo de nuevas tecnologías que faciliten, agilicen, aseguren y hagan más eficientes los diferentes procesos del gobierno.

Asimismo, de acuerdo con IDC, el 28% de las barreras del sector público mexicano en 2018 fueron de carácter tecnológico: adopción de nuevas tecnologías, uso de sistemas heredados y falta de sincronización, entre otras. Con el fin de que se mantenga la continuidad y se brinde competitividad estructural en las instituciones, la firma analista destaca la importancia de ver la innovación como factor central para el desarrollo.

Por otro lado, un estudio sobre la transformación digital realizado por Deloitte en donde encuestó a funcionarios gubernamentales de más de 70 países destaca que tres cuartos de los entrevistados mencionaron que las tecnologías digitales están interviniendo en el sector público; sin embargo, temas como presupuestos limitados y costos en inversión de tecnología se convierten en factores principales al momento de la toma de decisión hacia la transformación digital.

No es fortuito que los sectores empresariales estén expectantes de los avances que se puedan dar en el periodo presidencial que acaba de comenzar, dado que una transformación digital basada en una estrategia de protección, cumplimiento a regulaciones, hiper disponibilidad, automatización y manejo inteligente de los datos coloca a los negocios de todo tipo de industrias en posición de competir globalmente, pues son capaces de garantizar un uso ágil y seguro de su información, aplicaciones e infraestructuras, explotando de forma óptima sus recursos para crecer y triunfar.

Por:Abelardo Lara, Country Manager de Veeam en México

Stromasys e IBM se unen para aumentar el ciclo de vida de sistemas legacy

Stromasys anunció su alianza con IBM, que cubre a todos los países de la región, permitiéndo a las organizaciones ampliar el ciclo de vida del negocio a través de la modernización y mejora de sistemas legacy. Stromasys virtualiza el hardware clásico sin hacerle ningún cambio al software de la empresa, evitando la difícil tarea de repetir una certificación de software.

A través de este acuerdo, Stromasys, ofrecerá la solución de virtualización y emulación para sistemas clásicos “legacy” Solaris SPARC bajo el IBM Cloud, así las empresas de Latinoamerica podrán ampliar el ciclo de vida de sus sistemas clásicos “legacy”. “La solución Charon de Stromasys permite al consumidor mantener las aplicaciones anteriores funcionando, mientras aprovecha las ventajas de infraestructuras modernas y arquitecturas de la nube.

La alianza ofrece a las empresas tomar lo mejor de ambos mundos, manteniendo la seguridad y el desempeño de las aplicaciones heredadas con el mantenimiento y la velocidad de la plataforma que viene con el uso del almacenamiento moderno y los recursos informáticos.

Las soluciones de emulación y virtualización de Stromasys se presentan hoy en día como tecnologías disruptivas, permitiéndole a las compañías mitigar los riesgos por fallas de los sistemas, aumentar su productividad, disminuir hasta un 90% los costos de energía y hasta 85% el espacio requerido para albergar sus sistemas heredados. En la mayoría de los casos los clientes cubren la inversión con los ahorros que se generan al no tener que mantener su hardware heredado (se puede ver una reducción en los costos anuales de mantenimiento, hasta un 90%) y las instalaciones no requieren demasiados esfuerzos para las organizaciones.

De acuerdo con reconocidos informes económicos se espera que la actividad económica de Latinoamérica siga expandiéndose en lo que queda de 2018 y en el próximo año, y esta es una oportunidad para las compañías de la región. “Las inversiones en tecnología son clave para poder aprovechar este momento de crecimiento y desarrollo, y para estar actualizado en términos de transformación digital”, comentó Robert Ruiz, Director General de Stromasys para Latinoamérica y el Caribe.

Blockchain podría disminuir fraudes fiscales

El avance de la tecnología y el Internet de las cosas ha puesto al alcance de los expertos en ciberseguridad, nuevas maneras de cifrado que pueden traducirse en procesos de transparencia no solo para la industria sino también para los sistemas gubernamentales, siendo uno de ellos el llamado Blockchain o cadena de bloques.

De acuerdo con el Mtro. Mario Dipp Núñez catedrático de la Maestría en Administración de Negocios y director en CETYS Universidad, la tecnología de Blockchain llegó para quedarse e ir más allá de la moneda digital Bitcoin.

El Blockchain puede influir en la manera en la que funciona la economía hoy en día, pues si bien su creación fue para ser la cadena que hizo posible el manejo de los bitcoin; su propuesta de valor radica en la protección de base de datos y los mecanismos de alta seguridad que impactarán en la gestión de los recursos económicos privados y públicos.

“El Blockchain para la economía viene a ser la revolución en la transparencia de datos, cuentas e informes financieros, es decir, al tener expuesto y conocer de dónde viene el recurso económico y cuál fue su destino da la pauta a la disminución de pérdida de dinero o desconocimiento del origen de este, pues se involucra en todo momento el uso del Internet”, mencionó el catedrático.

Esto en un país como México toma relevancia, pues el 57% (cerca de 72 millones de habitantes) de su población tiene acceso a Internet, según la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2017 elaborada por INEGI en conjunto a la SCT y el IFT.

El Dr. Juan Terrazas Director del Centro de Innovación y Diseño (CEID) de CETYS Universidad, explicó que la sociedad en la era digital depende de las nuevas tecnologías e Internet para su vida diaria tanto personal como profesional, por lo que la garantía de que la información esté protegida da una ventaja y confianza al consumidor.

“Los nativos digitales y quienes se han sumado a esta tendencia viven en un constante riesgo cibernético, pues se enfrentan a la posible fuga de información, fraude y el robo de identidad. Por lo que consideró necesario conocer estos riesgos y ver en el blockchain, más allá de la economía, una vía de salvaguardar mejor la información” detalló el también académico del Colegio de Ingeniería de CETYS.

¿Cómo funciona el Blockchain?

Nació como la cadena de bloques que respalda la moneda bitcoin, es decir fungiría como un libro de contabilidad, pero alojado en el internet. Sin embargo, es una tecnología que tiene el poder de cambiar la interacción del ser humano con el mundo digital.

Al denominarse cadena de bloques esto se refiere a que los sistemas conectados a él están vinculados entre sí, enviando alertas cuando una de las estaciones recibe nueva información o sufre algún cambio, lo que disminuye la posibilidad de no comprobar la procedencia de ese dato.

“Es interesante la metodología detrás del Blockchain ya que no solo se materializa en sistemas de cómputo, si no también se aloja en la nube un espacio que no puede ser vulnerado dado su alto rango de seguridad en el cifrado” concluyó el Dr. Terrazas.