Día: 11 febrero, 2019

4 tareas que han adoptado los chatbots

Los chatbots son lo más cercano que actualmente tenemos con la inteligencia artificial. Son una tendencia en la industria, pues su capacidad para responder preguntas de forma natural y aprender de las conversaciones los ha posicionado como una alternativa versátil de ventas, educación y servicio al cliente.

Diferentes industrias ya están al tanto de su utilidad y de acuerdo con un estudio publicado por The Economist, el 75% de ejecutivos de empresas entrevistados aseguran que implementarán inteligencia artificial en forma de chatbots en sus compañías durante los próximos años.

“La industria bancaria es uno de los casos más representativos de los beneficios de los chatbots, pero también pueden ser usados para capacitar empleados, en servicio al cliente o como guías de museos”, explicó Gustavo Parés, director general de la empresa de inteligencia artificial Nearshore Delivery Solutions.

A continuación te presentamos cuatro tareas que ya están adoptando los chatbots y que demuestran su versatilidad:

 

Servicio al cliente

Es cada vez más frecuente que cuando un cliente se encuentra insatisfecho con un determinado producto, servicio o marca, plantee sus problemas en las redes sociales, demandando soluciones rápidas.

En busca de responder a sus clientes de maneras más efectivas y ágiles, muchas empresas han integrado chatbots a sus redes sociales. Así, los clientes pueden resolver sus dudas rápidamente conversando con el chatbot, dejando las preguntas más complejas en manos de los ejecutivos humanos y optimizando los recursos.

Esto, además de ahorrarle tiempo a los usuarios en busca de respuestas, significa también un ahorro de recursos para las empresas que los implementan, así como un servicio mejorado a los clientes, con mejores tiempos de respuesta y facilidad de comunicación entre cliente y marca.

Capacitaciones de personal

Impulsados por inteligencia artificial, los chatbots tienen la capacidad de enseñar toda clase de temas para los que se les programe, gracias a su capacidad de aprendizaje y personalización, siendo especialmente útiles para la capacitación de personal.

Estos agentes conversacionales fungen como un tutor que refuerza el proceso de enseñanza en las capacitaciones, haciendo de la experiencia de aprendizaje un proceso más dinámico para el usuario.

Una de las ventajas más poderosas de recibir capacitación mediante un chatbot es su flexibilidad y capacidad de adaptarse a las necesidades y requisitos específicos de una persona en particular.

 

Guías de turistas

Un chatbot también puede fungir como promotor y difusor de la cultura. Interactuando con los visitantes de un museo, un bot puede explicar y dar detalles sobre una exposición, los artistas, fechas, horarios y curadores responsables.

Los chatbots inteligentes comprenden el lenguaje natural y el contexto, por lo que pueden también resolver preguntas frecuentes sobre eventos y nuevas exposiciones, ofreciendo una cobertura de atención de tiempo completo. Existen ya diferentes museos alrededor del mundo como el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, el Museo de Anna Frank en Amsterdam, y porsupuesto, el Museo Nacional de Antropología de la Ciudad de México, que ya han implementado estas soluciones basadas en tecnología.

Fomentar las ventas en línea

Los chatbots pueden ser programados para recabar información sobre el cliente, procesarla y con base en ella orientarlos para que se produzca una compra de productos que probablemente les interesan. Algunos chatbots incluso acompañan a los compradores en todo el proceso, desde la recomendación hasta el pago.

Muchos bancos ya están adoptando esta nueva modalidad de venta para ofrecer productos financieros de manera personalizada. Sin embargo, los chatbots son tan versátiles que también usados como agentes de ventas por la industria hotelera, aerolíneas e incluso pizzerías.

La versatilidad de los chatbots los vuelve excelentes integrantes de cualquier equipo de trabajo. Y su capacidad de aprendizaje, de la mano de la fuerte inversión que se ha hecho en el rubro de la inteligencia artificial, hace de esta herramienta una atractiva opción para  empresas e instituciones públicas de todos los tamaños.

 

Fórmula E mostrará el potencial de la movilidad eléctrica

ABB trae a México el campeonato ABB FIA Fórmula E, competencia de monoplazas eléctricos, organizada por la Federación Internacional del Automóvil (FIA), que promueve lo último en tecnologías de electrificación y digitalización para la movilidad.

Durante la competencia, que tendrá lugar el próximo 16 de febrero, 22 de los EVs más avanzados tomarán las pistas del Autódromo Hermanos Rodríguez de la Ciudad de México donde, a tan sólo 80 decibeles, se podrá escuchar la vibración de la transmisión eléctrica de los automóviles que acelerarán a 100 kilómetros por hora en poco menos de tres segundos, en promedio, alcanzando velocidades máximas de 225 kilómetros por hora (140 millas ph).

Este año, el auto eléctrico convencional Jaguar I-Pace participará utilizando cargadores ABB para asegurar una recarga rápida después de cada sesión. Este tipo de innovaciones no sólo están pensadas para un evento de este tipo, sino para aplicarse a los vehículos eléctricos de hoy en día, tanto de uso personal como medios de transportes públicos.

Cabe destacar que la compañía ingresó al mercado de recarga de Electric Vehicles(EV) en 2010, y hoy cuenta con una base mundial de rápido crecimiento de más de 8500 cargadores rápidos instalados en 69 países.

El campeonato, que se encuentra ahora en la quinta temporada, muestra el potencial de la tecnología de movilidad actual y futura, atrayendo a algunos de los fabricantes de vehículos más grandes del mundo, incluyendo Jaguar, Audi, BMWy Nissan.

“Buscamos promover en este campeonato los límites de la tecnología de vehículos eléctricos y preparar el camino para las soluciones de movilidad del futuro. Estamos seguros que la Ciudad de México recibe con mucho entusiasmo esta nueva edición del campeonato, comprobando el gran potencial de la movilidad eléctrica, no sólo para transportarnos de manera más limpia y eficiente, sino también para emocionarnos en una pista de carreras”, destacó Vicente Magaña, presidente y director general de ABB México.

Avaya y Verint se unen para mejorar la experiencia del cliente

Avaya y Verint anunciaron que expandirán su alianza para incorporar implementaciones en la Nube de Avaya Workforce Engagement Management (gestión de la participación de la fuerza laboral, o WEM, por sus siglas en inglés), para mejorar la experiencia del cliente a través de la inteligencia operativa en el Centro de Contacto.

El conjunto de capacidades de participación de la fuerza laboral de Avaya se puede implementar de cualquier manera, desde servicios in situ hasta servicios en la nube, con soporte para modelos de implementación públicos, privados o híbridos.

Verint y Avaya, socios estratégicos desde hace 15 años, ofrecen actualmente Centros de Contacto omnicanal y de voz, así como soluciones WEM, desde pequeñas y medianas empresas (PYMES) hasta compañías grandes con miles de asientos.

Avaya IX Workforce Engagement es una nueva oferta que forma parte de Avaya Intelligent Xperiences —o Avaya IX—, una arquitectura de nomenclatura de soluciones presentada en ENGAGE, la conferencia anual de la compañía para grupos de usuarios. Basada en la retroalimentación de los clientes y los socios, la nueva nomenclatura optimiza el portafolio de soluciones de la compañía.

Avaya IX Workforce Engagement proporciona toda la gama de la funcionalidad WEM, incluyendo la grabación de llamadas de voz y pantalla con cifrado completo, monitoreo de calidad, gestión de rendimiento, gestión de fuerza laboral, análisis de voz, retroalimentación de clientes y análisis de procesos de escritorio. Incorpora controles de pausa y reanudación para ayudar en los procesos de cumplimiento de seguridad de la información.

Los clientes pueden aplicar estos servicios en la Nube como una solución independiente Avaya IX Workforce Engagement que habilita las instalaciones existentes de las tecnologías de Centro de Contacto de Avaya. De forma alternativa, las cargas de trabajo del Centro de Contacto se pueden migrar o implementar en la Nube de Avaya junto con Avaya IX Workforce Engagement.

Japón, el país más ciberseguro del mundo

Japón es el país más ciberseguro del mundo. Así lo asegura un ranking de 60 geografías que ha elaborado Comparitech, y que compara índices del porcentaje de equipos móviles y computadoras infectadas con malware, los ataques al sistema financiero, el cryptojacking o la legislación.

Al país nipón le siguen Francia, Canadá, Dinamarca y Estados Unidos, como aquellos top 5 países con mejor marco deciberseguridad. México se encuentra muy por debajo, como el 18vo lugar.

El número más bajo de malware financiero lo ostenta Ucrania. El mayor preparado para los ciberataques es Singapur y el que menos virus sufre en los equipos  y menos criptominado, Dinamarca. Además,  sorprende la clasificación, un tanto baja de Alemania, que es el país que registra un mayor porcentaje de malware financiero (3% de los usuarios).

En el otro extremo de la lista, los países menos ciberseguros son Argelia, Indonesia, Vietnam, Tanzania y Uzbekistán. El primero es el más señalado por falta de legislación y por tener la tasa más alta de malware informático mientras que Uzbekistán es el que mayor porcentaje tiene de ataques por criptominado. Por su parte, Vietnam es el que menos preparado está para los ataques cibernéticos.

Según la compañía, y a pesar de que algunos países tienen claras debilidades y fortalezas, “hay un espacio para que todos mejoren, ya sea porque necesitan fortalecer su legislación o porque los usuarios necesiten ayudas para implementar mejor protección a sus computadoras y dispositivos móviles. Todavía hay un largo camino por recorrer”.

IDG.es

¿Cómo podría blockchain desbloquear un nuevo mercado de almacenamiento?

Blockchain ya no es “el nuevo de la clase”. Su potencial va más allá de las criptodivisas. La extensión de su uso ha sido ya suficientemente expuesta: esta tecnología permite a los consumidores hacer pagos transfronterizos sin necesidad de bancos, con ella las empresas de logística cuentan con una visión continua sobre la ubicación de sus suministros y los músicos pueden estar seguros de que se les paguen las regalías correspondientes, por mencionar sólo unos ejemplos.

Todo esto es muy emocionante, pero blockchain también ofrece ventajas importantes en una de las funciones clave de cualquier organización: el almacenamiento de datos.

En la actualidad, con frecuencia pensamos que las opciones de almacenamiento son on-premise, en la nube o en un centro de datos. No obstante, con blockchain será posible crear un almacenamiento seguro y descentralizado: un mercado de almacenamiento.

Es poco habitual contar exactamente con la cantidad de almacenamiento necesaria en un momento dado. Las empresas en crecimiento a menudo requieren adquirir más capacidad, mientras que los proveedores de almacenamiento pueden experimentar el problema opuesto. La mayoría de los centros de datos (e incluso negocios y consumidores individuales) disponen de cierta capacidad de almacenamiento que no se usa, si bien los avances en virtualización y almacenamiento han mejorado de forma dramática la eficiencia. Hoy en día, esta capacidad sobrante se desperdicia, pero las empresas podrían vender o comprar la capacidad excedente en un mercado de almacenamiento.

Sería como las compañías eléctricas, que constantemente se compran y venden la electricidad unas a otras para hacer frente a la oferta y demanda, sea para suplir carencias o para monetizar el insumo sobrante. Al principio había pocos centros principales de distribución de electricidad, pero hoy participa toda una gama de proveedores a nivel local y nacional. El usuario final no tiene idea de dónde proviene la electricidad, sólo que puede encender la luz.

Un mercado de almacenamiento operaría exactamente bajo los mismos principios: una red de almacenamiento comunitario conformada tanto por proveedores como por clientes, sustentada por blockchain. Aquellas empresas con más capacidad de la que requieren actuarían como proveedores para las que necesiten almacenamiento local. Cuando estos proveedores deban recuperar esa capacidad sobrante para su propio uso, blockchain permitiría una transición sin interrupciones de los datos de esos clientes a la ubicación más adecuada, con base en acuerdos de rendimiento, políticas y niveles de servicio. Este podría ser un nuevo modelo de almacenamiento distribuido.

¿Por qué no sólo usar la nube? La idea de un almacenamiento flexible ciertamente no es nueva, y muchas empresas ya emplean proveedores de nube para flexibilizar su almacenamiento de arriba a abajo. Dado el tamaño y escala de la nube pública, es lógico preguntarse para qué querríamos usar el modelo distribuido si tenemos esta opción.

No obstante, hay una serie de importantes limitaciones en la nube, tales como el ancho de banda y la latencia o velocidad real del servicio. Si bien la nube pública a híper-escala resulta útil cuando el ancho de banda o la latencia no son factores importantes, éstos pueden suponer limitaciones de peso. Además, los proveedores de servicios en la nube no son inmunes a factores como cortes de energía y agentes maliciosos, que podrían impactar de forma severa al negocio.

Por el contrario, con el modelo de almacenamiento distribuido el ancho de banda y la latencia dejan de ser un problema. Los negocios nunca se quedarían sin capacidad, pues podrían contratarla de la que sobra a su alrededor. Mientras tanto, las empresas que cuentan con capacidad sobrante pueden rentabilizarla. Esta comercialización del espacio en disco permitirá a las empresas operar de forma más eficiente, con un claro retorno de sus inversiones de almacenamiento.

Blockchain es fundamental para la seguridad de este modelo distribuido y para las propias operaciones del mercado, pues es la que garantiza el registro de cada acción a medida que los datos se segmentan y distribuyen por la red.

La cadena asegura que nada tenga lugar fuera del libro de contabilidad conocido, creando inmutabilidad, lo que elimina de forma eficaz cualquier punto ciego. Blockchain también permite una disponibilidad mejorada, al asegurar que cada vez que se quiera recuperar almacenamiento, los datos que hasta entonces estaban ahí se copiarán en otra parte.

Finalmente, blockchain demuestra que hay un contrato entre el propietario de los datos y el proveedor del almacenamiento, así como la existencia de los datos en cuestión. Al brindar pruebas claras de las transacciones, blockchain elimina la necesidad de que las empresas registren de forma manual los intercambios, lo que es mucho más cómodo y genera mayor confianza en el sistema.

Un mercado de almacenamiento de datos parece la progresión natural en un mundo que se ha mercantilizado masivamente con la llegada de la nube. Pero adoptar un nuevo modelo distribuido claramente requerirá de un cambio significativo en la mentalidad de las organizaciones.

Desde hace tiempo, existe la idea de que, para ser confiables, los datos deben almacenarse de manera centralizada. Hoy en día, los datos son el activo más valioso de las empresas, lo que hace que su seguridad y privacidad sean preocupaciones graves. Por ello, tomará tiempo cambiar esta idea.

Con todo, hay oportunidades increíbles para quienes estén dispuestos a aceptar el cambio. El almacenamiento distribuido puede generar redes más rápidas, reducir la latencia y aportar mayor eficiencia. Incluso existe la oportunidad de aprovechar fuentes de ingresos que hasta ahora no se han explotado. No estamos tan alejados de este modelo de mercado, dado que la tecnología que se necesita ya existe. Blockchain está presentando un nuevo paradigma de almacenamiento y será fascinante ver qué organizaciones lo adoptarán.

 

Por: Danny Allan, Vicepresidente de Estrategia de Producto de Veeam.

Aumentan los incidentes de fraude para organizaciones

Cyxtera dio a conocer los resultados de la encuesta “Las nuevas caras del fraude”, sondeo realizado a 150 empresas de la industria financiera, que deja en evidencia la evolución del fraude en las organizaciones y cómo estos hechos afectan a las empresas.

Sorprende que el 79% de las organizaciones consultadas indican que la cantidad de incidentes de fraude relacionados a su empresa aumentaron o se mantuvieron igual durante el 2018, mientras que un 29% de las compañías detallan que sus pérdidas financieras aumentaron debido a estos hechos.

“Los ataques no han cambiado mucho en los últimos años, pero la forma en que se generan esos ataques está evolucionando constantemente. Hemos visto que los ataques de phishing van más allá del e-mail, que hay perfiles falsos en redes sociales que usan nombres de marcas para lanzar ataques, aplicaciones móviles que parecen reales pero que son malware e incluso chatbots de sitios web utilizados para fraudes”, explica Mike López, Vicepresidente de Seguridad y Fraude de Cyxtera Technologies.

Esa rapidez en el desarrollo de los ataques es una de las vulnerabilidades que nombran las empresas al momento de defenderse contra el fraude, ya que el 43% de las organizaciones indican que los esquemas de fraude utilizados actualmente evolucionan demasiado rápido, lo que impide seguirles el ritmo. El 42% de las empresas indican que otras vulnerabilidades tienen relación con sus clientes, los cuales no tienen suficiente conciencia para protegerse a sí mismos de esquemas de fraude socialmente diseñados, mientras que un 37% de las organizaciones señala que los estafadores tienen demasiada información válida de los clientes al alcance de sus manos.

Al consultarle a las empresas cuáles inversiones específicas en tecnología antifraude planean hacer durante este año, un 30% indica que se centrarán en la detección de fraude y sistema de monitoreo, un 28% mejorará la educación del cliente y un 25% protegerá la aplicación del móvil.

“Se ha probado que confiar en la educación de los clientes es inefectivo, ya que en la cadena de seguridad los usuarios son el eslabón más débil, donde muchos pueden hacer click en emails de phishing. Los bancos deben ser proactivos y aprovechar las nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial y machine learning, para responder más rápido a los ataques a medida que estos se van creando. Estas tecnologías combinadas con la inteligencia humana pueden optimizar la detección, análisis y eliminación de ataques phishing y contenido malicioso”, comenta López.

Al indicar qué les hace falta a las organizaciones en las actuales herramientas antifraude que implementan, un 34% menciona que sus medidas dependen mucho de procesos manuales, lo que inhibe la habilidad para responder rápidamente cuando un fraude es detectado. Un 25% comenta que sus organizaciones tienen sistemas aislados, por lo que no hay una visión de las actividades de sus clientes en toda la empresa, un 23% explica que sus sistemas permiten análisis limitados y otro 23% dicen que sus herramientas pueden afectar la experiencia del cliente.

En 2018, las formas utilizadas para cometer fraude que sufrieron las organizaciones fueron aquellos relacionados a las tarjetas de pago (56%), transferencias electrónicas (49%) y phishing (44%). Otros hechos experimentados fueron la posesión de la cuenta (36%), correos comerciales comprometidos (34%), aplicación de fraude onboarding (27%) e información robada, perdida o atacada (15%).