Día: 13 febrero, 2019

Su empresa necesita adoptar ya la Inteligencia Artificial

Lo más probable es que el cloud, sea una de las prioridades en sus planes de inversión en tecnologías clave para este año. La inversión en la nube sigue creciendo y un 75 por ciento de los líderes en tecnología de la información (TI) están invirtiendo en forma moderada o significativa en la nube, según una nueva encuesta de KPMG. Si está contemplando invertir, entonces ha identificado usos específicos para aplicar o experimentar con soluciones transformadoras potenciadas por la nube. Una de esas soluciones debería ser la Inteligencia Artificial (IA). En particular, la Inteligencia Artificial para la inteligencia conversacional, la automatización de procesos robóticos, analítica y conocimiento.

Las empresas que utilizan las tecnologías de próxima generación como la Inteligencia Artificial de manera efectiva observan una mayor centralidad del cliente, crecimiento de sus ingresos y satisfacción de los empleados.

KPMG, por ejemplo, encontró que los líderes digitales, es decir empresas que mejoran la experiencia de los clientes y su desempeño operacional mediante una transformación estable y escalable, tienen 2.5 veces más probabilidades de invertir en la automatización de procesos robóticos. En general, un 17 por ciento ha realizado inversiones significativas en Inteligencia Artificial, comparado con apenas un 5 por ciento de empresas en promedio.

Lo importante es que los líderes digitales son más propensos a invertir en esta clase de tecnología y están cosechando los beneficios. Considere las grandes empresas que dedican grandes recursos a la Inteligencia Artificial: Google (3,900 millones de dólares), Amazon (871 millones de dólares), Apple (786 millones de dólares), Intel (776 millones de dólares) y Microsoft (690 millones de dólares). Incluso, entre las compañías que no invierten tal cantidad de recursos, los estudios muestran que un 46 por ciento ya están viendo un alza en sus ingresos cuando utilizan Inteligencia Artificial en sus operaciones de servicio al cliente. Esta rentabilidad es el resultado de una demanda comprobada y nuestras propias investigaciones indican que un 60 por ciento de los consumidores están abiertos a tecnologías avanzadas como la Inteligencia Artificial. La demanda y el retorno están claramente ahí. Entonces, ¿por qué la mayoría de las empresas está retardando la inversión? Esa es la caja de Pandora que voy a tratar de abrir en esta guía informal de la Inteligencia Artificial.

 

¿Qué impide que las empresas inviertan en Inteligencia Artificial?

A estas alturas, hay pocas dudas acerca de la seguridad y resistencia de la Inteligencia Artificial. Entre los principales obstáculos a una mayor adopción hoy en día figuran la falta de alineamiento con los negocios de la empresa, tecnologías inmaduras o pasadas de moda y una devastadora escasez de personal capacitado. Casi un 70 por ciento de los gerentes de informática (CIOs) encuestados por KPMG apunta a la falta de destrezas como una de las razones que impiden que la compañía para la cual trabajan se mantenga al día con los cambios, mientras que un 55 por ciento califica la alineación entre su departamento de TI y los negocios de la empresa como “moderada” o peor (nuestros estudios también detectan disparidades entre TI y las líneas de negocio en términos de propiedad de transformación).

Un nuevo estudio de Deloitte encontró que el principal desafío para la implementación de la Inteligencia Artificial es la dificultad para integrarla con los procesos y sistemas existentes de una empresa.

La dificultad para elaborar soluciones de Inteligencia Artificial competentes y específicas para un sector es parte de este problema. ¿Le suena conocido? Esto es lo que debería empezar a hacer para lograr mejoras:

Sea creativo a la hora de seleccionar a sus empleados: Los líderes digitales saben que cualquier estrategia no está completa a menos que cuente con el personal adecuado para ejecutarla. No es una mala idea incorporar empresas y consultores externos mientras evalúa a los candidatos internos (85 por ciento de las empresas lo está haciendo, según KPMG). La tercerización puede ser muy útil para experimentar con el desarrollo y las pruebas de Inteligencia Artificial. El objetivo, sin embargo, debería ser cerrar la brecha de destrezas de cara a una transformación sustentable y de largo plazo. Las personas son el tejido de lo que una empresa hace todos los días. La Inteligencia Artificial es necesaria para un crecimiento continuo y de innovación, pero las personas son el motor detrás de su misión y visión. Entender esto es un hilo conductor que une a todos los líderes digitales de hoy. Para cerrar la brecha de destrezas, los líderes de TI deben estar dispuestos a ampliar sus horizontes y distinguir nuevas posibilidades. Recientemente exploré en profundidad este concepto, en particular temas vinculados con las personas y la cultura.

 

Piense a fondo para evaluar el nivel de TI y la alineación con los negocios de la empresa (LOB): Los líderes de TI deberían hacerse algunas preguntas clave, como qué departamentos de la empresa son (o deberían ser) responsables por las iniciativas de Inteligencia Artificial y cuáles deberían ser los principales impulsores de tales iniciativas. Identificar los objetivos de los proyectos de Inteligencia Artificial que realiza su empresa y cuál será el impacto deseado de tales proyectos en cada uno de estos objetivos. Recientemente propuse cuatro pasos para reposicionar TI y LOB para el éxito transformacional, que se pueden aplicar a las iniciativas de Inteligencia Artificial.

 

Empiece la transición desde la tecnología propia a la arquitectura de software automatizado: Se pueden decir tantas cosas sobre la tecnología necesaria para el éxito de la Inteligencia Artificial: eliminación de los silos, automatización inteligente o analítica de múltiples bases de datos. Lo que permite que todo esto sea posible, sin embargo, es la arquitectura de software automatizado que facilita una integración fluida de servicios de terceros, herramientas estratégicas de negocios y, lo adivinó, tecnologías de próxima generación como la Inteligencia Artificial. Esta es la fundación para una plataforma digital altamente sofisticada que se alinea con los negocios, el usuario y las necesidades verticales. Asumiendo que ya comenzó a trasladarse a los modelos de servicios provistos desde la nube, también querrá comenzar a hacer la transición hacia el software de arquitectura automatizada para aprovechar todo el poder que ofrece la nube. Esto le permite empezar a escalar en forma fácil y segura hacia resultados potenciados por la Inteligencia Artificial.

 

Por: Chris McGugan es Vicepresidente Senior de Soluciones y Tecnología de Avaya.

Home Office podría ser obligatorio en México, ¿Su empresa está lista?

Para atraer talento, las organizaciones deben adaptarse al smartworking y a las nuevas formas de trabajar. En la actualidad, con los dispositivos móviles y la aparición de la nube, el trabajo está en cualquier sitio, no es necesario un lugar físico para desarrollar la actividad laboral. Es por ello que las empresas mexicanas requieren incorporar la tecnología adecuada para que sus colaboradores puedan trabajar de manera remota, por ejemplo, desde casa.

En muchas empresas la cafetería, los lugares comunes o los espacios abiertos se han hecho eco de este concepto. Sus ambientes se han adaptado para convertirlos en ese “tercer lugar”. Hoy los trabajadores del conocimiento requieren una conexión a Internet y estar seguros y confortables para trabajar, incluso actividades que requieren inspiración para generar ideas creativas requieren más del entorno abierto que de estar encerrados en oficinas.

 

Razones para adaptarse a la modalidad home office

La primera razón que nos viene a la mente cuando las empresas alientan este movimiento es reducir sus costos, infraestructura, consumo eléctrico, mantenimiento, optimizar espacios de trabajo, etc. Pero no es el motor que impulsa la decisión; esto también genera oportunidades laborales para mucha gente que de otro modo sería imposible.

Por ejemplo, favoreciendo la integración de personas con movilidad reducida, o la conciliación cuando se debe velar por el cuidado de una persona dependiente o niño. De hecho, la consultora 3G apunta en un estudio que el 50% de los puestos de trabajo están permanentemente vacíos. Sobre este punto reside el éxito de una de las tendencias en auge: el hot desk permite a las empresas optimizar su espacio, el trabajador no posee una ubicación fija para el desarrollo de su actividad, y dispone de lockers o armarios inteligentes para dejar sus pertenencias: laptops o dispositivos móviles.

 

Hogar, dulce oficina

Cuando obligatoriamente se trabaja desde casa (home office), muchas empresas dan la posibilidad a los colaboradores de adecuar algún ambiente del hogar para desarrollar sus actividades. De esta manera, no se requiere el desplazamiento a la oficina, con sus correspondientes beneficios espacio-tiempo. Para ello los colaboradores deben generar un ambiente de trabajo propicio y espacios de concentración.

Existe un cambio de paradigma en el trabajo. Si priorizamos los objetivos, premiamos la productividad e impulsamos el desarrollo del talento, la flexibilidad se convierte en un aliado. La productividad no está ligada al cumplimiento estricto del horario, al presentismo, a la cantidad de horas que se calienta la silla y que es un fenómeno en auge en nuestro país.

Cada vez más, los espacios físicos fuera de una empresa serán más importantes en el desarrollo de la calidad del trabajo. A ello se suman las políticas de flexibilidad que favorezcan la conciliación de la vida personal y profesional. Aquellas organizaciones que incorporen el smartworking pueden lograr una mejora sustancial en la motivación y el compromiso, sin incrementar sus costos.

 

Ricoh

Gestión de Seguridad as a Service, será tendencia este 2019

S21sec pronostica en su reporte Ciberpredicciones para 2019 que durante este año se registrarán importantes avances con relación a la dinámica del mercado y los modelos de prestación de servicios en el área de gobernabilidad de datos, destacando el CISO as a service (director de seguridad de la información como servicio) especialmente para las empresas con mayor riesgo de ser vulneradas, como infraestructuras críticas o servicios financieros.

Esta predicción se basa en el crecimiento constante de seguridad as a service que se experimentó durante 2018, obedeciendo la demanda de las empresas ante la escasez de profesionales especializados en equipos multidisciplinarios enfocados en la seguridad de la información.

“La adquisición a largo plazo de este tipo de servicios es una respuesta ante la creciente complejidad y el volumen de amenazas a la ciberseguridad que se experimenta a nivel global, lo que convierte a los proveedores de servicios de seguridad gestionados (MSSP) en una opción atractiva para las diferentes industrias preocupadas por la integridad de sus datos”, explica Alejandro Clares, líder de auditoría para Latinoamérica en S21sec.

Ante la falta de una figura imparcial e independiente dentro de las empresas, la gobernabilidad y la gestión de la ciberseguridad estarán disponibles en el mercado como un servicio gestionado. Destaca el hecho de que el aumento de migraciones de infraestructuras y aplicaciones a entornos cloud, desencadenó que la presencia de personal especializado en ciberseguridad se convirtiera en una necesidad empresarial durante el año anterior. De hecho, una de las crecientes ofertas de empleo en Europa durante 2018 fue el DPO (Delegado de protección de datos).

Es por esta razón que, a lo largo de 2019, el director de seguridad de la informaicón (CISO) dejará de ser considerado como una jerarquía dependiente del área de TI y estará sometido a KPIs al igual que otras áreas dentro de las compañías, hasta evolucionar en una especie de norma.

El pronóstico indica que el CISO será evaluado, en cierta medida, por la evolución de la calificación de la empresa a lo largo del año, y no solo cuando ocurra un incidente de seguridad, como ocurría en la mayoría de los casos.

Por último, uno de los datos que presenta S21sec en su reporte dictamina que, ante la falta de madurez en servicios y pólizas de ciberseguridad, las compañías de seguros aún no son capaces de sacar ventaja de los servicios especializados que ofrecen las organizaciones dedicadas a la calificación de riesgo cibernético, a pesar de que estas últimas ganaron impulso durante 2018.

“Por ello, la mayoría de las empresas no pudieron contratar ciberseguros como estrategia de mitigación de riesgos de una manera que les presentara verdaderas ventajas, ya que este tipo de servicios aún no son considerados como un commodity”, concluye el ejecutivo.

Inteligencia Artificial y el futuro del trabajo: ¿debemos preocuparnos?

A medida que la inteligencia artificial  se va alejando de la ciencia ficción y se va acercando a nuestra realidad cotidiana, surgen muchos interrogantes sobre qué rol tendrá en el futuro del trabajo. Las opiniones parecen estar divididas. Algunos creen que volverá más inteligentes a los negocios, procesos y experiencias. Otros, están seguros de que- paulatinamente- las maquinas reemplazarán a los humanos. La realidad no será tan extrema, pero sí habrá cambios.

En 1943 Dorothy Vaughan trabajaba en una de las unidades de computación de la NASA haciendo cálculos mentales. Con el tiempo la NASA decidió introducir computadoras IBM con el objetivo de automatizar los cálculos reemplazando a las “computadoras humanas”. Dorothy percibió en ese avance tecnológico la posibilidad de perder su empleo, por eso decidió estudiar la IBM, aprender a programarla hasta volverse experta entendiendo que la maquina no podía hacerlo por sí misma. La forma en que asumió los desafíos de su contexto no sólo le permitió conservar su empleo sino el de sus compañeras a las que les enseñó también a programar. Ella pudo ver a la computadora como una herramienta que iba a necesitar del conocimiento humano.

Claramente, la IA no es el primer avance tecnológico que parece amenazar nuestro trabajo pero ni el miedo ni las suposiciones son el camino para construir el futuro del trabajo.

 

La inteligencia artificial puede trabajar para nosotros

La IA es una herramienta. Y como muchas otras sirven para hacernos más capaces, eficientes y productivos. Los sistemas de IA pueden ayudarnos a evitar tareas repetitivas, pero con el objetivo de volvernos más eficaces, y no prescindibles. Por ejemplo, uno de los usos principales de la IA es el reconocimiento de patrones. Si lo analizamos desde el punto de vista de seguridad, permitiría detectar una actividad o comportamiento irregular en un entorno de TI que podría indicar una falla de seguridad. Sin inteligencia artificial, debemos destinar mayor mano de obra humana a esa tarea y, aun así, no podemos detectar todas las irregularidades, ni impedir todas las fallas, ni abordar todos los problemas de vulnerabilidad. Mientras tanto, el negocio se ve expuesto.

Si se utiliza la inteligencia artificial para detectar irregularidades y amenazas en segundo plano, mediante las capacidades que les enseñamos, el departamento de TI puede enfocar sus esfuerzos en realizar un abordaje más holístico de la seguridad.

Y en particular, si hacemos que la tecnología sea más inteligente, podemos enfocarnos en el punto débil en materia de seguridad que todas las empresas tienen: el factor humano. Los sistemas más inteligentes nos brindan experiencias de trabajo más simples y más seguras. Un espacio de trabajo inteligente puede incluir un inicio de sesión más rápido (evitando que el usuario caiga en la tentación de buscar un atajo o anotar las contraseñas en un papel), eliminar la necesidad de armar listas negras y blancas de aplicaciones (algo que los empleados, en la búsqueda de mayor productividad, detestan), permitir una conectividad segura en redes públicas (dedicado a los que les encanta usar el WiFi de cada café en el que deciden trabajar), y más.

En este caso, la IA hace que el trabajo del equipo de seguridad dé mejores resultados sin quitarles el empleo. En segundo lugar, también hace que toda la fuerza laboral sea más eficaz mediante un aumento de la eficiencia y de la flexibilidad en la forma de trabajar, lo que puede tener un impacto aún mayor.

Cuando los empleados tienen la posibilidad de trabajar de manera más simple y desde distintos lugares, aportan mayor valor al negocio porque impulsan su crecimiento, y esto, a su vez, aumenta la necesidad de la empresa de incorporar mayor fuerza laboral. En ese sentido, la IA no reemplaza al trabajador, sino que lo potencia, lo que beneficia a toda la organización.

Asimismo,  al automatizar las tareas rutinarias y eliminar el error, la IA hace que el negocio sea más eficiente. Al extraer información de la gran cantidad de datos que se generan en la vertiginosa red de dispositivos y conexiones de hoy, podemos tomar decisiones más informadas para beneficio del negocio, los trabajadores y los clientes.

Por otro lado, la IA será fundamental para contrarrestar la gran escasez de profesionales que atraviesa la economía en la actualidad. Necesitamos tecnología que se encargue de las tareas rutinarias para que nos podamos enfocar en tareas de mayor nivel que harán crecer el negocio.

Para aquellas empresas individuales que compiten para atraer talentos, en especial los tan nombrados millennials, las tecnologías de espacio de trabajo inteligente serán esenciales para triunfar en búsqueda de profesionales. Los trabajadores están cada vez más convencidos de que deben trabajar como, cuando y donde quieran. La IA facilita esa flexibilidad sin comprometer la seguridad, para que los trabajadores puedan tener una experiencia de trabajo moderna que les ayude a dar lo mejor de sí y a tener una carrera profesional destacada.

En definitiva, la inteligencia artificial no viene a dominar el mundo. Viene a aprender lo que le enseñemos y a desafiarnos a redefinir las tareas que realizamos de forma cotidiana y dónde queremos enfocarnos.  Es claro que tenemos que enseñarle cómo queremos que sea el futuro del trabajo y sin dudas lo queremos seguro, flexible, eficiente y muy productivo.

 

Por: Juan Manuel Gómez, Director de ventas Workspaces para Citrix Latinoamérica y El Caribe.

Estándares mínimos de seguridad para dispositivos IoT

Si estás comprando cualquier tipo de dispositivo conectado a Internet, debes preocuparte por tu privacidad e investigar la cantidad de datos que recopila tu nuevo dispositivo. Es por eso que Internet Society se unió con Mozilla para pedir a grandes empresas minoristas como Target, Walmart, Best Buy y Amazon que apoyen y apliquen públicamente pautas de seguridad y privacidad mínimas y dejen de vender dispositivos conectados inseguros.

Del documento: “Dado el valor y la confianza que los consumidores depositan en su empresa tiene un rol singularmente importante para resolver este problema y ayudar a construir un futuro más seguro y conectado. Los consumidores pueden y deben confiar en que, cuando le compren un dispositivo, no comprometerán su privacidad y seguridad. Firmar en estas pautas mínimas es el primer paso para cambiar el rumbo y generar confianza en este espacio”.

En total, la carta está firmada por 11 organizaciones: Mozilla, Internet Society, Consumers International, ColorOfChange, Open Media & Information Companies Initiative, Common Sense Media, Story of Stuff, Center for Democracy and Technology, Consumer Federation of America, 18 Million Rising, y Hollaback.

 

Cinco estándares mínimos de seguridad para dispositivos IoT

1. Comunicaciones cifradas. El producto debe utilizar el cifrado para todas sus funciones y capacidades de comunicaciones de red. Esto garantiza que todas las comunicaciones no sean escuchadas o modificadas en tránsito.

 

2. Actualizaciones de seguridad. El producto debe admitir actualizaciones automáticas durante un período razonable después de la venta, y debe estar habilitado de forma predeterminada. Esto garantiza que cuando se conoce una vulnerabilidad, el proveedor puede hacer que las actualizaciones de seguridad estén disponibles para los consumidores, las cuales se verifican (mediante algún tipo de criptografía) y luego se instalan sin problemas. Las actualizaciones no deben hacer que el producto no esté disponible durante un período prolongado.

 

3. Contraseñas seguras. Si el producto usa contraseñas para la autenticación remota, debe exigir que se utilicen contraseñas seguras, incluido el requisito de seguridad de la contraseña. Las contraseñas predeterminadas no únicas también deben restablecerse como parte de la configuración inicial del dispositivo. Esto ayuda a proteger el dispositivo de la vulnerabilidad a ataques de contraseña adivinables, lo que podría resultar en un compromiso del dispositivo.

 

4. Administración de vulnerabilidades. El proveedor debe tener un sistema implementado para administrar las vulnerabilidades en el producto. Esto también debe incluir un punto de contacto para reportar vulnerabilidades o un programa equivalente de recompensas de errores. Esto garantiza que los proveedores gestionen activamente las vulnerabilidades a lo largo del ciclo de vida del producto.

 

5. Prácticas de privacidad. El producto debe tener una política de privacidad de fácil acceso, escrita en un lenguaje que sea fácil de entender y apropiado para la persona que usa el dispositivo o servicio. Los usuarios como mínimo deben ser notificados sobre cambios sustanciales a la política. Si los datos se recopilan, transmiten o comparten con fines de marketing, deberían ser claros para los usuarios y, de conformidad con las normativas vigentes de cada país, debería haber una manera de optar por no participar en dichas prácticas. Los usuarios también deben tener una manera de eliminar sus datos y su cuenta. Esto también debería incluir una política que establezca períodos de retención estándar siempre que sea posible.

 

 

Por: Megan Kruse, Directora de Negocios de Online Trust Alliance, una iniciativa de Internet Society. 

Integración de IT y OT, crucial para la competitividad de las industrias

Los sistemas ciberfísicos de la 4ª Revolución Industrial – o Industria 4.0 – han mostrado la interacción del universo virtual con el físico en las plantas industriales y han puesto de relieve las tecnologías que permiten lo que se conoce como Internet de las Cosas (IoT), Capacidades Analíticas Avanzadas (Big Data), Inteligencia Artificial, Computación en Nube y Seguridad Cibernética – y que muchas organizaciones planean adoptar para remodelar el escenario industrial.

Según el Estudio Global de TCS sobre Tendencias en Internet de las Cosas – Complete Reimaginative Force – la industria está muy avanzada en comparación con otros 12 grandes sectores globales con respecto a los beneficios obtenidos mediante iniciativas de IoT, con el mayor aumento de ingresos promedios – el 29% en 2014. El sector también tendrá el crecimiento más alto de ingresos usando la IoT hasta 2018 (el 27% en relación con el año 2015).

Las organizaciones que están ganando el mayor retorno basadas en IoT invierten en mecanismos que les permiten actuar antes de la evolución del problema, por ejemplo, minimizado los efectos de fallas de equipos con la implementación del mantenimiento predictivo y prescriptivo o reaccionando rápidamente en caso de problemas con el diseño o fabricación de productos al analizar tendencias en las redes sociales.

El punto de partida para la adopción de IoT es la integración adecuada de la Tecnología de la información (IT) con la Tecnología de Operación (OT). Y este es el momento crucial cuando se presentan las diferencias entre los dos mundos – esta nueva realidad toma algún tiempo para ser asimilada.

En el pasado, la infraestructura de TI no era adecuada para el entorno industrial debido a requisitos específicos, tales como sistemas de tiempo real y la baja tolerancia al riesgo, ya que una falla podría llevar a accidentes y lesiones. Como resultado, la TO ha evolucionado independientemente dentro de las organizaciones, y la introducción de nuevas tecnologías de TI en el área de la TO ha sido limitada. Según expertos del sector, hay algunas fallas comunes en TO, tales como:

  • Silos de información y procesos redundantes – porque el equipo de las plantas tiende a operar autónomamente dentro de sus límites tecnológicos y de las instalaciones, no armonizándose con el resto de la organización;
  • Escasez de datos sobre operaciones y activos – porque los modelos de información y activos no coinciden con el contexto de los negocios o porque hay una falta de integración;
  • Costos de operación más altos – porque hay esfuerzos duplicados de interfaz o para el mantenimiento de los activos debido a la proliferación de plataformas y la diversificación de activos.

Por otra parte, la TI ha experimentado avances exponenciales en las últimas décadas, generando impactos en toda la organización. A diferencia de la TO, la TI no se considera un negocio importante en muchas empresas y, por esta razón, ha sido sometida a un gran escrutinio y presión intensa para reducir los costos. Esto la ayudó a ganar madurez mucho más rápidamente en términos de gobernanza de servicios (ITIL), metodología de procesos (como SCRUM), seguridad y, finalmente, normalización y uso de tecnologías, con la computación en nube aportando flexibilidad y elasticidad para manejar las fluctuaciones de demanda y la abstracción de componentes y, al mismo tiempo, minimizar la complejidad y reducir los costos.

Para los CEOs, la integración entre TI y TO ha llegado en el momento adecuado y ofrece grandes beneficios por las siguientes razones:

  • La infraestructura de TI es lo suficientemente madura para manejar los requerimientos de la TO en términos de alta disponibilidad, seguridad y flexibilidad, basada en redes confiables, servidores robustos, tecnologías de Computación en Nube e Internet de las Cosas;
  • La TI puede ayudar a las empresas a tener más agilidad, transparencia y visibilidad sobre las operaciones de sus plantas, alcanzando el máximo de PIMS y MES para convertirse verdaderamente en “just-in-time”, con niveles de inventario optimizados e integrados con los proveedores y operación muy bien orquestada en las plantas. Además, las Capacidades Analíticas Avanzadas o el Big Data, pueden ayudar en la Gestión Prescriptiva de Activos, yendo más allá del mantenimiento predictivo y prescribiendo los parámetros correctos para maximizar la vida útil de los activos;
  • La TI tiene un patrón sólido de gobernanza para procesos y tecnologías que puede asegurar la alineación entre las plantas;
  • La TI tiene un proyecto arquitectónico evolucionado que maximiza la estandarización y la modularización, minimiza la diversificación de plataforma y los activos para reducir la complejidad y garantizar mucho más agilidad y ahorro;
  • Internet de las Cosas permite la interoperabilidad entre equipos y sistemas de TI, allanando el camino para máquinas más inteligentes, capaces de tomar decisiones de manera autónoma mediante el uso de Big Data;
  • Los Recursos de Seguridad Cibernética de la TI han evolucionado desde el comienzo de la era de la Internet.

Las tecnologías alrededor de IoT impondrán más desafíos organizacionales en 50 años, pues revelan cuestiones críticas – en las cuales el CEO desempeñará un papel fundamental, proponiendo una gobernanza centralizada y diseñando la estructura ideal capaz de asegurar la cooperación adecuada entre los dos mundos.

Los CIOs y COOs deberán balancear las diferencias culturales entre sus dos equipos. No sólo cambios organizacionales, sino también cambios culturales son necesarios para visualizar lo que genera más valor a la organización.

Para abrazar la IoT, no hay espacio para acciones individuales, sino para un cuerpo coordinado y armonizado que debe trabajar junto para ayudar a la organización a involucrarse con el nuevo paradigma de la transformación digital de los negocios, centrándose más en proveer más valor a los clientes reduciendo los costos y los problemas con acciones proactivas y en ofrecer productos más adaptados a las necesidades de cada uno.

Otro desafío tiene que ver con la gran inversión típicamente necesaria en muchos programas de IoT, ya que el escenario industrial abarca décadas de tecnologías diferentes. Por lo tanto, se recomienda concentrarse en casos con el retorno más alto y con el menor costo, en pasos graduales.

En pocas palabras, la integración TI/TO es crucial para la competitividad industrial, porque maximiza la eficacia de la producción y la satisfacción de los clientes mediante la utilización de los recursos existentes consolidados en TI en el área de TO. De esta manera, será posible enfrentar los desafíos y amenazas, tales como los relacionados con la seguridad cibernética, que es una preocupación creciente en la era de Internet de las Cosas, y así cubrir el camino para la Industria 4.0.

 

Por: Subhanjan Ghosh, Jefe de Segmento de Metalurgia y Minería en América Latina.

Panduit replantea su estrategia en beneficio de los Usuarios Finales

Panduit dio conocer los detalles de su próximo evento, GSIC, además de aprovechar para dar a conocer los objetivos del negocio en el marco de su 30 aniversario en Latinoamérica y 20 de llevar a cabo el GSIC.

El año pasado la compañía cambio de CEO, tomando el cargo Dennis Renaud, encargado de checar y replantear la estrategia global. Entre esta reorganización destaca que las unidades de negocio cobran mayor relevancia al restructurarse para poder ofrecer un mejor servicio. “Estamos listos para ejecutar esta nueva estrategia que no sólo es 2019, sino para los próximos dos años, siguiendo el compromiso con nuestros clientes, canales e integradores”, comentó Gabriela Méraz, Directora de Mercadotecnia y Estrategias Comerciales para Américas de Panduit.

Por su parte, Kaleb Ávila, director para Latinoamérica del área de Network Infrastructure de Panduit, especificó que estas cinco estrategias para 2019 y 2020 se centrarán en: Verticalización de mercados, ofreciendo soluciones específicas por industrias; desarrollo estratégico de los distribuidores, especializándolos para llegar con mejores propuestas a usuarios finales; partners y alianzas estratégicas, especialmente para seguir creciendo en áreas de IoT, POE e IA; Soluciones innovadoras, que ofrecen a sus usuarios finales valor, ahorro y diferenciación; y Adquisiciones, donde Panduit, al ser una empresa privada, se encuentra en búsqueda y análisis de compañías que puedan reforzar sus soluciones y ayudarles a llegar a nuevos mercados, como recientemente lo hizo con Atlona, que les permitirá incursionar en el mercado audiovisual.

Juan Pablo Borray, Gerente de Desarrollo de Negocios para Latinoamérica de Panduit, agregó que la compañía se esfuerza en ofrecer soluciones para todos los requerimientos de las empresas, llevando una oferta diferencial y adecuada que se ajuste a necesidades específicas. “Tenemos soluciones de punta a punta para tres áreas principales; centro de datos, redes industriales y edificios conectados, creando una base para el mundo conectado”, comentó.

 

Veinte aniversario del GSIC

Este año el gran evento de la compañía, el Global System Integrators Congress, mejor conocido como GSIC, llega a su veinte aniversario, dándole un nuevo significado a sus siglas, al enfocarse en Grow, Share, Inspire y Conect (Crecer, Compartir, Inspirar y Conectar), con nuevos retos, logros y expectativas. “Queremos reposicionar el nombre del evento, dándole un nuevo giro al significado y un nuevo aire a este evento”, comentó Gabriela Méraz.

Un evento que se creó en un inicio para, precisamente los Integradores, hoy en día reúne también a distribuidores y usuarios finales, quienes por igual buscan actualizarse en tendencias tecnológicas, teniendo en el evento la oportunidad de probar las soluciones con demos en equipos reales, así como compartir experiencias y mejores prácticas entre colegas.

Entre los grandes anuncios que se llevarán a cabo durante el evento es la integración de una nueva marca a la Alianza ICE, que presentó Panduit de la mano de Eaton y Stulz a finales del año pasado. Se trata de Cisco, quien se suma para fortalecer la oferta. “Panduit sigue trabajando para poder ofertar al usuario final soluciones a medida y diferentes”, agregó Kaleb Ávila.

El GSIC 2019 se llevará a cabo del 13 al 16 de marzo, en Cancún, México. Se espera la asistencia de más de 20 países, así como alta presencia de mexicanos.

 

-Karina Rodríguez, Computerworld México.