Día: 22 marzo, 2019

El futuro del Internet de las Cosas: ¿Hacia dónde vamos?

El primer trimestre de este 2019 se ha ido volando, pero si evaluamos los últimos meses, vemos que pasaron muchas cosas. Hemos visto una aceleración en la implementación de nueva tecnología, incluyendo machine learning, IA, y por supuesto el internet de las cosas. Desde la adopción masiva de los asistentes de voz y dispositivos domésticos conectados, incluyendo un aumento de la robótica y de sensores avanzados en la cadena de suministro, parece que estamos en el borde de un cambio dramático en la forma que interactuamos con la tecnología.

A medida que avanzamos en el 2019, es nuevamente momento de mirar la bola de cristal para determinar que nos espera en el futuro cercano en cuanto al IoT.

 

La conectividad continuará avanzando

IDC estima que el gasto en el IoT tendrá un crecimiento anual del 13,6% entre 2017-2022, lo que significa un gasto de USD 1,2 billones para 2022. ¿Qué significa esto? Un aumento de conectividad de señales digitales se volcará en todos los aspectos del negocio y de la cadena de suministro. Veamos en las casas como cada vez están más conectadas. Hemos visto como proliferan los asistentes domésticos como el Home Pod de Apple, Google Home y Amazon Echo, entre otros. Además, Facebook está introduciendo un dispositivo Portal para lograr hardware conectado en nuestros hogares. La conectividad hogareña no está limitada a estos dispositivos, algunas empresas apuntan a lograr mayor conectividad a otros electrodomésticos como Samsung lo hace con los refrigeradores. Esto también rige en el sector conectividad automotriz. Apple y Android continúan luchando para ser los centros de conectividad en los vehículos. Una cosa queda clara: donde sea que uno se encuentra, nunca estaremos desconectados nuevamente.

 

El IoT estará más cerca de nuestro corazón

El IoT se acercará hasta a nuestro bienestar físico. Miremos por ejemplo los relojes de Apple, estos dispositivos integran la tecnología que pueden monitorear nuestra salud. En lo que resta del año se verán un aumento continuo de empresa de productos que buscan una mayor conectividad para nuestro bienestar, ya sea por medio de relojes inteligentes, telas conectadas en la ropa o píldoras digitales, las empresas buscan usar la habilidad de conectar lo que ocurre con nuestros cuerpos 24 x 7 para lograr mayor salud y bienestar. Empresas como Merck y Johnson & Johnson, Apple y Google, todas se embarcarán en mayores proyectos para lograr mayor conectividad relacionada con nuestro cuerpo.

 

Los hackeos de datos asustan con respecto al mundo conectado

Ya hemos visto varios hackeos de los datos: Yahoo, Sony, Target, Equifax y recientemente la cadena de hoteles Marriott. Algunos de estos han sido debido al hackeo del IoT, por medio de un acceso de datos por medio del sistema conectado del HVAC (aire acondicionado). Sin embargo, el enojo del público no se focal tanto en “cómo” sino en “qué”. A medida que los consumidores se vuelven más expertos sobre el mundo conectado, en el 2019 se verán irregularidades en los dispositivos y sistemas que nos rodean, los medios y consumidores en general verán que ya gran parte del mundo ya está conectado. Esto hará que los gobiernos y el público en general pongan un mayor énfasis en cómo fortalecer y defenderse de los posibles hackeos.

 

La mayor conectividad también aumenta la expectativa de los clientes

Ya estamos acostumbrados a hacer el seguimiento de los envíos desde el punto de origen hasta su entrega, pero eso es solo la punta del iceberg. A medida que los consumidores conocen la mayor conectividad existente, con el IoT se comenzarán a demandar aún mayores datos y visibilidad. ¿Podemos saber el origen del producto? ¿Cómo fue manufacturado? ¿Qué recorrido hizo hasta llegar acá? Además, una mayor sensibilidad sobre los factores ambientales como la huella de carbono incentivará preguntas sobra la cadena de suministro, preguntando mayores datos y mayor visibilidad de los Servicios de conectividad. Las empresas no pueden esconder datos y deberán priorizar contar con la habilidad para brindar esta claridad.

Vivimos en un mundo digital, eso no es ninguna novedad. Sin embargo, el 2019 será un año clave a medida que los clientes sepan más sobre lo que realmente significa la conectividad. Esto resultará en una mayor presión a las empresas y en las cadenas de suministro globales para que utilicen esta conectividad digital para brindar mayores datos y comprensión de los productos.

 

 

Por: José Luqué,

Country Manager,

Infor México.

Tres consejos clave para proteger los sistemas de seguridad de datos

Hablar de seguridad de datos no es nada nuevo, sobre todo en una era en la que la sociedad se encuentra inmersa en el mundo de las telecomunicaciones. En la actualidad mucha de la tecnología y equipos utilizados está basada en tecnología IP; es así como los dispositivos son capaces de almacenar millones de datos y transferirlos por medio de la red.

“La seguridad de la información no discrimina el medio en el que se almacena, ni el medio por el que se comunica, y cubre todo lo que sea información, ya sea impresa o digital. Pero cuando se habla de seguridad informática nos referimos sólo a la que está en formato digital o electrónico, y aquella que se encuentra conectada a la red es de la que se hace cargo la ciberseguridad”, señaló Manuel Zamudio, Industry Associations Manager de Axis Communications para América Latina y el Caribe.

La ciberseguridad es una práctica que defiende la información de los dispositivos en red las amenazas cibernéticas. Este tipo de amenazas como el malware funcionan con el único objetivo de dañar el sistema de información de los receptores de datos, y de esta manera poder acceder a todos los datos almacenados en un servidor. Lo grave del robo de información es que los delincuentes cibernéticos pueden utilizarla no sólo para falsificar una identidad, sino que puede ser manipulada para afectar directamente la estabilidad o la imagen o reputación de una empresa o negocio.

Dadas las vulnerabilidades que se pueden presentar en una red de vigilancia IP, expertos de Axis Comunications proponen tres niveles de protección de los sistemas de seguridad para resguardar los datos:

 

  1. Gestión de la seguridad: el primer paso es elegir productos de video en red que cuenten con protección integrada, que le permita una implantación sencilla de las configuraciones de seguridad en un sistema de video vigilancia con un gran número de dispositivos.

 

  1. Gestión de la vulnerabilidad: Para este paso es importante mejorar las prácticas con herramientas que permitan identificar las vulnerabilidades críticas y solucionarlas con rapidez. Para esto es importante hacer una constante revisión de del diseño y de la arquitectura, revisar códigos y hacer una prueba de las vulnerabilidades conocidas.

 

  1. Formación y colaboración: en este punto resulta fundamental comprender las amenazas a las que se enfrenta, así como su coste potencial, pero, sobre todo, la forma en la que debe protegerse

 

A medida que la tecnología avanza, los intentos de robo de información a través de la red se anticipan de la misma forma, por eso, resulta fundamental conocer nuestra infraestructura de vigilancia y sus vulnerabilidades para ganar la batalla a los ladrones cibernéticos.

Aunque son muchos los esfuerzos para tratar de proteger la información que se encuentra almacenada en la nube, Johan Pulsson, CTO en Axis Communications, afirma que “La ciberseguridad nunca se resolverá, porque los ciberdelincuentes (y cada vez más los estados nacionales) nunca dejarán de intentar encontrar y explotar vulnerabilidades. Estas organizaciones están increíblemente bien financiadas y organizadas y pueden innovar mucho más rápidamente que las empresas que necesitan cumplir con las regulaciones de la industria. Los ataques se están volviendo más sofisticados, en un momento en que la cantidad de dispositivos conectados significa que las vulnerabilidades potenciales y los puntos finales inseguros de la red están creciendo de manera exponencial”

 

Seis desafíos de Big Data para la industria eléctrica

En 2004, el informe anual de la Asociación Internacional de Energía no hizo una sola mención referencia de la energía solar y pronosticó que las energías renovables solo constituirán el 6% de la capacidad para 2030. El último informe predice que la energía solar liderará en nuevas capacidades y que la energía eólica podría convertirse en la principal fuente de energía tan sólo en Europa.

El cambio, desde luego, ha sido impulsado por los avances en la tecnología: cada incremento en el porcentaje de eficiencia o de desempeño lleva a duplicar o triplicar la demanda. La energía solar actualmente es el 25% de su costo comparado contra 2009 y se prevé que caiga otro 66% para 2040. La energía eólica marina está programada para caer un 71% (47% para la producida en la costa). Mientras tanto, el hardware y el software permiten a los proveedores de energía exprimir todo el potencial posible.

La innovación tampoco es exclusiva de las energías renovables. La energía generada por gas natural ha disminuido en un 30% en la última década ya que la eficiencia de las turbinas ha aumentado de 58% a 64%, según el CEO de Mitsubishi Hitachi Power Systems Americas, Paul Browning.

Pero la tecnología también crea sus propios desafíos. Las empresas pueden desperdiciar millones accidentalmente debido a un giro o una suposición incorrecta. A continuación, menciono algunos de los desafíos que hemos detectado en OSISoft y a los cuales nos enfrentaremos como industria en el futuro.

1. Habrá muchos más dispositivos conectados y más datos de los que pensamos

IoT es quizás el primer mercado donde los pronósticos se miden regularmente en billones. Gartner predice que el IoT genera $1 billón en valor económico anualmente para 2022. Alberto Sangiovani-Vincenelli de UC Berkeley ve un mundo poblado por 7 billones de sensores para 2025. (IDC predice que para 2019 el 51% de los nodos en Internet pertenecerán a las máquinas, no a personas.)

Si bien estos pronósticos pueden parecer astronómicos, también son probablemente bajos. Asimismo, los datos generados por estos dispositivos crecerán exponencialmente. Un edificio “inteligente” genera en promedio 250 GB por día. Un solo medidor inteligente para el hogar puede generar 400MB al año. Si se multiplica eso por los 135 millones de metros en los Estados Unidos, se trata de 54 petabytes, o un poco más de la mitad de los datos cargados en YouTube por año. Y eso es al cargar los datos cada 15 minutos: si el medidor lee los datos cada 30 segundos para ajustar mejor los pronósticos de potencia, nos estaríamos acercando al territorio del exabyte. Los críticos dirán que se puede tirar la mayor parte, pero es imposible determinar qué datos se deben tirar. Más será mejor.

2. Eso generará nuevas formas de mirar la analítica

Una marea creciente de datos también significará, potencialmente, una marea creciente de gastos de banda ancha. Resolver los problemas en la nube o del Edge, se convertirá en uno de los principales desafíos a corto plazo. La entrega de todos sus datos a la nube, en la mayoría de los casos, no tiene ningún sentido. Del mismo modo, enviar “todo a la nube” puede aumentar la latencia o el riesgo de interrupciones de la red. Asimismo, la nube simplificará el análisis avanzado al permitir que los ingenieros activen miles de servidores rápidamente. Tendremos que descubrir nuevos flujos de procesos y arquitecturas informáticas.

3. En el futuro, necesitamos apoyar el pasado

Un servidor de un centro de datos tiene una vida útil promedio de tres a siete años. Las computadoras son reemplazadas en ciclos de vida de cuatro años. Por el contrario, la edad media de un transformador es de alrededor de 40 años. La mayor parte de la capacidad de las refinerías de petróleo en los Estados Unidos se remonta a los años 70. (Y para la industria del agua, eso sería poco: la mitad de las tuberías de agua de Filadelfia se remontan a la década de 1930).

Para aprovechar al máximo la transformación digital, los grandes consumidores de energía y las empresas de servicios públicos deberán desarrollar estrategias que les permitan agregar puertas de entrada (gateways) de IoT y nuevos sensores sin romper sus antiguas redes.

4. El intercambio de datos se convertirá en la norma

Históricamente, a las empresas operativas no les gusta compartir sus datos. Puede crear riesgos de seguridad y, en algunos campos como el petróleo y el gas, los datos operativos pueden ser la clave para descifrar sus ventajas competitivas.

El intercambio de datos, sin embargo, tiene sus ventajas. Las compañías que venden o proveen equipos pueden monitorear sus productos por problemas de mantenimiento, siempre y cuando puedan obtener datos de vibración o rendimiento. El monitoreo continuo como este puede incluso servir como la base para cambiar a contratos “como servicio”. Los algoritmos necesitan tantos datos como sea posible para calibrar sus predicciones.

Las comunidades digitales sucederán en etapas. En la primera etapa, los datos operacionales fluirán hacia otros pares internos en TI o ciencia de datos. Las compañías luego comenzarán a compartirlo con terceros confiables que brindan análisis de la nube u otros servicios. En última instancia, se verá de manera constante con los datos fluyendo hacia las aseguradoras y otros. Sólo es cuestión de tiempo.

5. Pero la propiedad de los datos podría ser más difícil

Digamos que una empresa de servicios públicos ha lanzado un programa para optimizar sus operaciones mediante el análisis de datos de medidores comerciales y residenciales. Para complicar aún más la cuestión, imagine que algunos de los datos provienen de la energía solar y el almacenamiento implementados a través de acuerdos de compra de energía.

¿Quién posee qué? La empresa de servicios públicos puede reclamar que lo posee todo porque se genera en su red. Los proveedores de energía solar pueden quejarse de que tienen una participación de propiedad de su lado y deberían recibir una compensación por dar acceso a ella. Mientras tanto, el proveedor de análisis argumentará que es de su propiedad porque convirtió los datos sin procesar en información.

Y no espere que los consumidores y las empresas se mantengan al margen del debate. También reclamarán tener una participación, y con razón. “¿Por qué deberíamos estar pagando por los datos? ¿Por qué los fabricantes no nos pagan a nosotros, los operadores, por los datos?”, dijo Gavin Hall de Petronas Carigali, la compañía petrolera de Malasia en un evento reciente que sucedió en Londres. “Tal vez tenemos que cambiar el modelo de negocio”.

En última instancia, es posible que tengamos que sacar una página de la ley de propiedad inmobiliaria para resolver estos problemas. En bienes raíces, la propiedad nunca es absoluta. Cuando se compra una casa, generalmente se compra sujeta a ciertas restricciones. Un contrato de arrendamiento en algunas jurisdicciones es más fuerte que otros. La propiedad simultánea y superpuesta podría convertirse en la norma.

6. Finalmente, prepárese para explorar nuevas fuentes de ingresos

¿Recuerda que hace algunos años, cuando algunos analistas hablaban de la “espiral de la muerte de los servicios públicos”? Es más como una reencarnación de las empresas de servicios públicos que desarrollan nuevas líneas de negocios. Algunos de los ejemplos más notables:

  • La EPB de Tennessee se ha convertido en un proveedor de banda ancha. “Ellos están haciendo un montón de dinero de la fibra. Lo están utilizando para pagar sus mejoras de redes inteligentes “, dijo Neil Placer en EnerNex.

  • Uniper, la megaempresa alemana de servicios públicos ha recibido el visto bueno de la gerencia para comenzar a explorar el interés en Tiresias, una aplicación interna para el mantenimiento predictivo. Si tiene éxito, esto permitiría a Uniper convertirse en un desarrollador de software. PJM ha declarado que también desea explorar la comercialización de DIMA, una aplicación de mantenimiento de campo.

  • Servicios financieros. Blockchain se está discutiendo como una forma de facilitar las transacciones de energía entre individuos. Pero algunos analistas y empresas de servicios públicos están buscando maneras en que las empresas de servicios públicos podrían servir como una cámara de compensación neutral para las transacciones.

  • Tepco está aprovechando su propiedad intelectual desarrollada a lo largo de los años para brindar servicios de eficiencia a clientes en Filipinas y otras áreas fuera de su territorio de servicio regular.

No sabemos cómo funcionarán estos esfuerzos de diversificación. Lo que sí sabemos es que las empresas de servicios públicos poseen un gran percepción y conocimiento. Y en última instancia, eso podría ser más valioso que los electrones.

 

 

Por: Javier Barella,

Director Regional, 

OSIsoft.