7 malos hábitos para una entrega digital altamente ineficaz

Todas las empresas buscan mejorar la entrega de nuevas capacidades digitales de manera rápida, eficiente y con menos riesgos. En definitiva, el objetivo es la Entrega Continua, donde existe una fricción cercana a cero entre el reconocimiento de una oportunidad de mercado y el verdadero código en producción, generando así mayor competitividad en la economía de las aplicaciones.

Si bien es útil aprender las mejores prácticas de quienes están más cerca de este ideal, también podemos aprender mucho de las organizaciones que todavía luchan por lograr sus objetivos de Entrega Continua.

Les compartimos los siete malos hábitos más comunes que imponen barreras en las actividades de entrega digital en las empresas:

  1. No tomar en serio la cultura

En el sector de ingeniería, es común que el concepto de cultura sea considerado demasiado sutil y subjetivo. Sin embargo, la cultura es un elemento concreto que impacta de manera profunda la forma de trabajo y la estrategia utilizada por los equipos para alcanzar las metas establecidas. Por ello, si estás enfocado en procesos y herramientas que no consideran la relevancia de la cultura en cada ambiente laboral, no sigas por ese camino. Mejor busca entender cómo un líder puede impactar la cultura y así priorizarla de manera genuina en sus negocios.

 

  1. Administrar las métricas incorrectas

Los viejos hábitos son difíciles de romper. Es por ello que es necesario mantener las métricas de rendimiento que han funcionado en el pasado, como las tasas de error y los tiempos de respuesta.

Las métricas del pasado pueden inhibir los comportamientos necesarios para el futuro. Por ejemplo, es posible dejar que sucedan más errores a corto plazo para fomentar el aprendizaje que se necesita a largo plazo. También es posible dejar algunos pasos anteriores del cronograma de DevOps a fin de mover el aseguramiento de la calidad hacia la izquierda.

 

  1. Multiplicar silos, en lugar de eliminarlos

El hecho de realizar pruebas con mayor frecuencia en el proceso de desarrollo del software no significa que lo haya desactivado y es posible que hayan sido creados diversos mini silos. Para que el control de calidad pueda descifrarse verdaderamente, es necesario asegurar que todo esté perfectamente integrado en el proceso de codificación a través de la automatización y los controles de proceso adecuados.

 

  1. Denegación de seguridad

Durante los intentos de adopción de Agile, los líderes de DevOps han enfrentado diversos retos los últimos años al vincular un mejor desarrollo en las operaciones, eliminando el cuello de botella de control de calidad. Considerando estas áreas de oportunidad, es comprensible que muchos opten por dejar la seguridad a los profesionales, no obstante, ésta no es la mejor elección. Lo ideal sería probar continuamente el código para la seguridad mientras se detectan otro tipo de fallas funcionales. De lo contrario, las pruebas de seguridad se mantendrán como una barrera para la Entrega Continua, así como las presiones innecesarias sobre los equipos de seguridad de la información.

 

  1. Automatización insuficiente

Históricamente, los gerentes y ejecutivos de TIC han relacionado la automatización a retorno de la inversión (ROI, por sus siglas en inglés) y ahorro de mano de obra. Es decir, se implementó una automatización basada en el ahorro de costos en comparación con el trabajo manual.

Esa lógica no es sostenible. En el momento que una empresa busca convertir las ideas en código de trabajo, la automatización de extremo a extremo es un imperativo existencial. Por lo tanto, si puedes considerarla en alguna parte del ciclo de vida de desarrollo del software, como gestión de requisitos, codificación, prueba o promoción, hazlo lo antes posible.

 

  1. Mezclar integración continua con entrega continua

La integración continua (IC) es una disciplina crítica para los negocios digitales. Es por ello que diversas organizaciones han adoptado Jenkins, y otras tecnologías, que aseguran que el producto de trabajo codificador pueda combinarse bajo demanda para mantener el ciclo de vida de desarrollo del software en funcionamiento.

Por su parte, IC no es entrega continua (EC). Éste implica mucho más que solo construir su paquete de código, que requiere una promoción de código y una gestión de versiones rápidas y automatizadas. El retroceso con botón también es esencial, de modo que, si encuentras problemas en la producción, sea posible salir rápidamente de la situación con un impacto mínimo en la experiencia del cliente.

 

  1. Reutilización inadecuada

La mejor forma de obtener un código confiable y seguro en la producción, de forma rápida y rentable, es tenerlo con antelación. La contenedorización y los microservicios son útiles para las empresas digitales, puesto que volver a usar el código con el que se cuenta no le costará nada.

Desafortunadamente, muchas organizaciones aún cuentan con la reutilización en segundo plano, en la mayoría de los casos porque están bajo demasiada presión para lograr ganancias a corto plazo. De no sentar las bases para su reutilización, estará en una importante desventaja competitiva en los próximos años.

Los malos hábitos están arraigados en nuestras actividades diarias, especialmente cuando han sido institucionalizados, siendo el liderazgo pieza fundamental en los negocios.

 

Por: Aruna Ravichandran, vicepresidenta de Productos de Marketing de CA Technologies.