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Banda ancha insuficiente para el 2012

El estudio, que es una continuación a uno similar realizado por la consultora el año pasado, vaticina que la actual recesión económica mundial simplemente retrasará, no eliminará, la creciente demanda de banda ancha que la firma ya apuntó el año pasado. Entonces, Nemertes declaraba que el crecimiento del tráfico colapsaría el suministro de banda ancha en 2010, pero ahora la firma ha ajustado sus predicciones para reflejar las actuales condiciones económicas, mucho más deterioradas. Nemertes hace especial énfasis en que no está prediciendo un colapso de Internet o su bloqueo, si no que considera que los usuarios experimentarán con casi total certeza “apagones” durante los que aplicaciones que demandan un gran ancho de banda tales como vídeo de alta definición o intercambio de archivos peer-to-peer se verán paralizados, sin responder a las expectativas de los usuarios. Estas predicciones se hicieron públicas durante la celebración de un simposium, Internet Innovation Alliance. En él, Mike Jude, analista de Nemertes explicó que una de las consecuencias del descenso en el rendimiento Web podría ser que los usuarios buscaran menos en Internet para encontrar las aplicaciones que desean. “Cada vez son más las aplicaciones que nos llegan de modo on-line y eso eleva aún más las expectativas en torno a una alta calidad de servicio. No estoy diciendo que Internet vaya a experimentar un crash en 2011, pero sí que las expectativas de la gente van a verse reducidas, así que la gente dejará de utilizar Internet para conseguir esos servicios”. Una de las principales razones que llevan a pensar que el tráfico en Internet seguirá creciendo de manera exponencial es la continua aparición de trabajadores virtuales que desempeñan sus profesiones desde sus hogares o en oficinas remotas localizadas lejos de las oficinas centrales de sus compañías. En particular, esos trabajadores remotos “demandan unas comunicaciones sin problemas, sin importarles de dónde vienen y, frecuentemente, buscan herramientas avanzadas de comunicación y colaboración, mucho más que aquellos que trabajan en las centrales de sus empresas”. Otro factor es, simplemente, el importante crecimiento de las aplicaciones de gran ancho de banda que utilizan los usuarios. En los próximos años, más ISP seguirán el camino emprendido por firmas como Comcast y AT&T, intentando cerrar ancho de banda que cobrarían como un extra para los usuarios que más lo necesiten. Los usuarios medios del futuro sobrepasarán fácilmente ese límite, a medida que utilicen más aplicaciones de este tipo. “Este tipo de uso se volverá muy común en los próximos tres o cinco años”, explica este analista. Mirando más allá, Nemertes afirma que si no se solventa este problema de capacidad, Internet se fracturará en un sistema de capas donde las compañías con más dinero pagarán por infraestructuras de red especializadas, que les aseguren que su contenido se ofrece a velocidades más altas que otros. Este sistema fracturado, donde ciertas entidades podrán pagar dinero extra para conseguir un trato de favor en el ancho de banda, es en lo que los defensores de la neutralidad de las redes llevan trabajando tiempo, para prohibir a los ISP que discriminen a ciertos tipos de contenidos. El informe de Nemertes concluye que, aunque Internet no se colapsará completamente, sí experimentará una disminución dramática en lo que se refiere a innovación porque “nuevos proveedores de contenidos y aplicaciones se verán afectados por unos rendimientos relativamente peores”.