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Cómo identificar a los malos CIOs en su hábitat na

Los observadores de malos CIOs en ecosistemas de negocios han identificado una larga lista de comportamientos comunes que los reclutadores, gerentes de contratación, ejecutivos y personal de TI pueden usar durante o después del proceso reclutamiento para determinar con qué especie de CIO están tratando. Y ahora, como especial, la edición ejecutiva del Reino Salvaje de Omaha: CIOs en la niebla. Hoy estamos estudiando la variedad tecnológica de las especies Nocens Ejecutor, mejor conocidos como los malos CIOs. Nocens viene del latín y significa lo contrario de inocente, es decir hacer daño, “perjudicar”. El Nocens Ejecutor sigue siendo un misterio para muchos observadores. Carece de características físicas distintivas, y, como camaleón, se adapta nuevamente a sus nuevos ambientes. Esto los hace difíciles de identificar a ciertos caza ejecutivos, gerentes de contratación, CEOs, CFOs y consejos de directores. El escurridizo Nocens Ejecutor — o mal CIO— migra sigilosamente de hábitat en hábitat. Devasta ecosistemas de negocios e información. Destruye la moral de la tribu, saquea presupuestos y arriesga el valor de los accionistas. Sus destructivas acciones pueden permanecer inadvertidas durante meses, generalmente hasta tiempo después de que ha dejado su última conquista. No obstante, un observador experimentado puede localizar a un mal CIO tan fácilmente como oler a distancia el aroma del estiércol del hipopótamo. A menudo, el personal que trabaja para los Nocens Ejecutor es aún más hábil para detectar sus despilfarros. Los observadores de malos CIOs en ecosistemas de negocios a todos los niveles, han identificado una larga lista de comportamientos comunes entre los malos CIOs que los reclutadores, gerentes de contratación, ejecutivos y personal de TI pueden usar durante o después del proceso de captura (es decir, reclutamiento) para determinar con qué especie de CIO están tratando. Si logran descubrir al mal CIO antes de tomar la desafortunada decisión de contratarlo, el delicado ecosistema puede ser salvado. Pero si no, el personal bajo su mando puede usar esta información para determinar si quieren denunciar al charlatán o simplemente encontrar un nuevo trabajo donde estén bajo el mando de un Bene Ejecutor, o Buen CIO. Cómo reconocer a los malos CIOs Existen ciertos comportamientos en los cuales los ejecutivos pueden basarse antes de contratar a un mal CIO. Migran rápidamente de hábitat en hábitat. Un signo de que un CIO es de la especie Nocens Ejecutor es un patrón de rápidas transiciones de trabajo en su currículum, de acuerdo con Shawn Banerji, un reclutador con Russell Reynolds Associates en NYC y un experimentado observador de las especies, “cuando ves que la gente se va en 18 meses, 24 meses, o al inicio del tercer año, debes rascarte la cabeza y preguntarte si estuvieron en sus trabajos el tiempo necesario para ser exitosos dado el tiempo que toma ejecutar y ver los resultados en las TI”. Rápidos cambios de trabajo pueden indicar una carencia de desempeño, que el individuo no es capaz de entregar, añadió. Banerji recomienda que los individuos que contratan CIOs deben preguntar por qué el CIO no ha durado en sus posiciones, buscar una respuesta sólida y después investigar con lo que el CIO dijo en sus referencias. Si el CIO cita estadísticas diciendo que el contrato promedio para ellos es de dos a tres años para justificar su renovación, no crea en esta justificación, dice Banerji. Investigaciones de la encuesta 2008 Estado de los CIOs muestran que el contrato promedio para los ejecutivos de TI es de cuatro años y cuatro meses. Amnesia selectiva. Si el CIO aparece desorientado y no puede recordar a quien reportó en posiciones previas, eso puede significar que el candidato no quiere que se ponga en contacto con su jefe, dice Banerji. El CIO puede no haber logrado lo que dice que logró, o pudo haber tenido dificultades con su anterior jefe, añade el reclutador. A fin de cuentas, el CIO no quiere que sepa sobre ello. De nuevo, busque referencias que puedan validar o refutar lo que el CIO diga durante la entrevista. Arreglo personal excesivo. Sobre exposición en los medios y en eventos la industria puede ser otro signo de un mal CIO, dicen algunos observadores, pero ciertamente, no es el indicador más claro. Muchos de los CIOs respetados son bien representados en publicaciones comerciales, en conferencias y convenciones. Si encuentra un candidato para una posición de CIO cuya cara siempre esté en revistas, debe preguntarse cuándo tiene tiempo para hacer su trabajo y si él es más una creación de una máquina de marketing de comunicaciones que resultado de su propio trabajo duro y éxito. Una revisión sólida de sus referencias descubrirá la verdad. Una posición pugilística. Un mal CIO tiene una tendencia a medir fuerzas con quien sea que lo esté entrevistando debido a que percibe que el entrevistador es un adversario. Un mal CIO también toma medidas extremas para convencer al gerente de contratación de que él es el candidato correcto. Rick Ness, presidente de Embanet, una compañía que desarrolla programas de educación y afiliación en línea, ha experimentado ambos comportamientos. Tuvieron un candidato para un trabajo de CIO en la compañía de Ness, y él había mantenido a este candidato como eliminado de entre los finalistas para esa posición. “El pensó que había sido eliminado por razones políticas, y trató de usar su influencia política para que lo considerara”, dijo Ness del candidato descontento. “Trató de menoscabar la credibilidad de la búsqueda sin saber que yo he trabajado con esta firma durante años”. Peor aún, dice Ness, el candidato empezó a insinuar que él podía poner a Embanet en contacto con gente que podría ayudar a los negocios y que no contratarlo podría ser perjudicial para la compañía, “ese fue un error ingenuo, poco sofisticado, y fue una estrategia errónea”, dijo Ness. Sólo se preocupan por el tamaño de su dominio. Otra bandera roja es que si, durante la entrevista, el CIO continua hablando sobre el tamaño de los presupuestos y departamentos de TI que ha manejado a expensas de discutir resultados, apuntó, puede significar que el CIO en realidad no ha hecho nada. Si un candidato habla sobre un presupuesto de $40 millones de dólares y las 300 personas del departamento de TI que dirigió, Banerji aclaró que se debe averiguar qué tanto de esa responsabilidad fue directa, indirecta o convenio. No querrá contratar a alguien que dice que fue responsable de 300 personas de TI y después darse cuenta de que dos terceras partes de eso incluyen a personal manejado por una firma de outsourcing, agregó. Si el departamento de TI de su compañía consta de 300 empleados de tiempo completo, el candidato disponible puede no ser capaz de administrar la tienda. Evolución bosquejada. Los buenos CIOs pueden compartir fácilmente los detalles de sus logros. Los malos CIOs no. Si un CIO no puede proporcionar ejemplos específicos del trabajo que ha hecho, o no ha hecho en realidad ese trabajo o el rol que el candidato describe no es tan sustantivo como trata de retratar, precisó Banerji. Tira nombres. (Nombró a gente importante como si fueran sus amigos). Sabe que un CIO es solo un tira nombres cuando menciona a media docena o más personas en una hora, y cuando, después de decirle que va a contactar a esas personas para tener referencias, el dice algo como, “No sé dónde este Bill estos días, y no estoy seguro de que Sally me recuerde”, enfatizó Banerji. ¿Qué son los buenos nombres si no puedes contactarlos? Malas referencias. Sam Gordon, director de la práctica de CIO de Harvey Nash Executive Search, dice que se cuestiona sobre el desempeño de un CIO cuando las referencias proporcionadas hacen excusas sobre el comportamiento del CIO. Eso puede indicar que el CIO no es tan bueno como dice. “Si la referencia no respalda de manera entusiasta al candidato cuando le pregunta si se sentirían cómodos volviendo a contratar a la persona, hay posibilidades de que muy probablemente no quieran volver a contratarlo”, dijo. Gordon recomienda hablar a al menos a cuatro referencias. Si una se equivoca, no es causa de preocupación. Los observadores del comportamiento deberían notar cuando el CIO se ha establecido en su nuevo hábitat. Se comen a sus crías. Muchos CIOs contratan profesionales de TI que han trabajado con ellos en el pasado cuando empiezan un nuevo trabajo. Muchos de los CIOs, gerentes de contratación y caza ejecutivos no ven esto como un signo de un mal CIO, especialmente si el equipo que trae el CIO ha sido exitoso en el pasado. Se vuelve un problema cuando: 1) El CIO hace espacio para sus viejos compañeros despidiendo primero al viejo personal sin una buena razón; 2) Es una manifestación de nepotismo y amiguismo; y 3) Sólo trae a sus empleados serviles. John Miano, un consultor de TI, dice que otro problema con que un CIO nuevo contrate nuevos colaboradores es que crea dos castas dentro de la organización de TI—los elegidos del CIO y los que no— y con ello mucha fricción. “También crea un grupo nuclear de personas cuya lealtad es hacia el CIO y no hacia la organización”, anotó a través de un correo electrónico. Viejos y jóvenes huyen de la bandada del CIO. Los niveles inusuales de cambios de personal en el departamento de TI después de que el nuevo CIO ha entrado indican que el personal no lo ha apoyado, dice Gordon de Harvey Nash, y por extensión el nuevo CIO no es bueno. “Cuando un nuevo CIO entra, la gente buena empieza a irse”, dice Miano, añadiendo que esa gente empieza a correr la voz sobre el nuevo CIO malo. “Hay compañías que no pueden contratar personal de TI de alta calidad debido a su reputación (la del CIO). Algunas compañías parecen apreciar cómo su CIO afecta su capacidad de contratación”. Usan las mismas estrategias de caza y recolección independientemente de su ambiente. Los CIOs malos son como pie grande: Cuando entran a una organización están obligados a poner sus pies sobre todo. Esto significa aplicar las mismas tácticas y tecnologías de su libreta de estrategias de administración de TI que han usado en cada compañía previa, sin importar si esas estrategias y tecnologías son buenas para la nueva organización. “Cuando oyes algo sobre las líneas de, Nuestra estrategia es Oracle o Nuestra estrategia es SOA, tienes un problema con tu CIO”, consideró Miano. Hacer la barba. Es fácil para un mal CIO engatuzar a su jefe y ocultar sus desórdenes si es particularmente hábil políticamente. “Debido a que las TI siguen siendo un enigma para muchos ejecutivos y debido a la complejidad de los negocios multimillonarios, los CFO, CEO o cualquiera a quien le reporte el CIO no sabe si lo que está haciendo el CIO debería tomar tres semanas o tres meses y cueste $10,000 o $10 millones de dólares”, dijo Banerji. En consecuencia, agregó, el jefe no se dará cuenta de que hay un problema hasta tiempo después de que el Nocens Ejecutor se fue. “Un CIO que administra bien puede perpetuar una situación de misterio sobre su desempeño por largo tiempo”, añadió Banerji. Hibernación excesiva. Un CIO que gasta mucho más tiempo en su oficina que el que participa con el personal de TI, ejecutivos de negocios y clientes externos es un claro ejemplo de un mal CIO. Intimidación. Emplear tácticas de intimidación y argot para justificar los gastos de TI es un signo seguro de un mal CIO. John Bojonny, un administrador de aplicaciones basado en Phoenix, Arizona, ha sido testigo de más de un CIO que invoca al coco de la seguridad para obtener dinero para los proyectos—generalmente más del necesario. Ha oído a los CIOs decirle a los consejos falacias completas, llenas de argot, como “cualquiera puede ingresar y robar nuestros registros. Para proporcionar más seguridad en nuestros sistemas de tecnología y prevenir ataques de negación del servicio en nuestros servidores, va a costar mucho dinero hacer las valoraciones y colocar los firewalls”. Bojonny dice que los CIOs usan argot para confundir e intimidar a los que toman las decisiones y llevarlos a darle el dinero al CIO. Por supuesto, los que toman las decisiones son tan culpables como los CIOs por no cuestionar las peticiones. Miano sospecha que los superiores se sienten muy intimidados como para preguntar la temible variedad tecnológica de Nocens Eejecutor, a que se refieren. “Ellos simplemente asumen que dado que la persona habla de una manera que ellos no entienden, debe saber de lo que está hablando”, enfatizó. “El uso de la tecno-labia es la característica común que he visto en los malos CIOs”. Ellos juegan a favor de los proveedores. Bojonny también ha visto CIOs que asignan generosos contratos a proveedores preciados. En una ocasión, un CIO dio un contrato para un plan de recuperación de desastres a un consultor. “La compañía pagó mucho dinero por ello, y un año después el plan nunca fue entregado”, recordó. “El consultor hizo estudios y análisis pero nunca hizo algo más, y nunca nadie lo cuestionó”. Otros signos que los lectores de la sección de Advice and Opinion de CIO.com han notado: Sé escéptico si un CIO ha trabajado previamente con un proveedor que recomienda. Y tenga cuidado si un ejecutivo de TI le dice a sus administradores que realicen repetidas evaluaciones detalladas de hardware y software costosos hasta que los administradores escojan a proveedores que el CIO quiere. Actúan como lobo con piel de oveja. Un miembro de los foros para el Control de Calidad del Software que se hace llamar DSquared escribió que los malos CIOs no toman en serio las recomendaciones o preocupaciones de sus departamentos de TI. Pretenden escuchar a su personal de TI sólo para hacer lo que ellos quieren. Cuando la compañía de Dsquared quería comprar nuevo software contable, se le pedía al departamento de TI que ponderaran la decisión de negocios para comprar un paquete determinado por el que ya se han inclinado. El personal de TI llegaba con varias preguntas que pensaban que el negocio debía preguntar antes de comprar el software, como ¿Es estándar de la industria o propietario? ¿Cómo migramos la información de la vieja a la nueva aplicación? Y ¿Cuál es el costo total del nuevo software, incluyendo instalación, soporte y capacitación? El CIO estuvo de acuerdo en que los negocios deberían obtener las respuestas a estas preguntas y reportarlas al grupo de TI. Lo siguiente que supo DSquared, fue que el CIO recomendó que la compañía comprara el software aunque nunca hubo una reunión previa. Muestran sus dientes y garras. Los cambios impredecibles de humor distinguen fácilmente a los Nocens Ejecutor de los buenos CIOs. “Si te estás asegurando de que no haya nadie más alrededor antes de darle cualquier mala noticia al ejecutivo debido a que tendrá una vergonzosa disolución y abusará verbalmente de cualquier empleado al alcance del oído (incluyendo al mensajero), esto es una señal segura de un mal CIO/CEO”, escribió un lector de CIO.com. No terminan lo que empiezan. “Si te encuentras trabajando en proyectos que parecen llevar la marcha fúnebre la mayoría de las veces, hay posibilidades de que haya alguien piloteando la nave que no tenga la menor idea de hacia dónde van”, dijo Brent Paine en el Foro para Asegurar el Control de Calidad. “Si nota que la gente está dando estimaciones de tiempo extrañas (para los proyectos) y está aprovechando la completa ignorancia de su jefe, hay posibilidades de que el tipo sea un imbécil”. No hay excusa para tolerar la variedad tecnológica de Nocens Ejecutor. Con esta amplia lista de comportamientos distintivos, nadie debe ser embaucado por el hábil Nocens Ejecutor.