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Cómo identificar una fuente seria de TI

Desde luego que no estoy hablando de publicaciones editadas en México que dignamente compiten con InfoWorld o PC World en la búsqueda de preferencia de usted estimado lector. Tampoco me refiero a copias ilegales de revistas originales, lo que la mayoría de los editores descartamos, por no poner en tela de juicio la honestidad de los impresores de nuestros productos. Me refiero concretamente a las revistas que podríamos denominarles “similares” que ofrecen la fantasía de una actualidad de información cuando fueron editadas, medio año antes. Imagínense hablar de medio año en un ámbito de tecnología es una eternidad. El “complot” funciona así. Primero una compañía editorial en cualquier otra parte del mundo edita una revista de tecnología con la información más actual que sus procesos de producción le permita. De este modo, se vende la revista en el país de origen durante el mes de marzo, pongamos de ejemplo, a principios de abril ya esta lista la nueva edición, por lo que se retira de la circulación la edición de marzo. No existe revista que se venda en su totalidad, por lo que la compañía editorial recibe un numero de ejemplares de devolución. La mayoría de los editores utilizamos esa revista excedente como un recurso de promoción regalándola en eventos y exposiciones o simplemente se destruye. Sin embargo, hay quienes encontraron la manera de reutilizar esta revista. Esta reutilización requiere varias condiciones. La primera es que la publicación haya sido editada en el extranjero, la segunda, que obviamente sea de habla hispana y la tercera que tenga un valor agregado que impulse la venta (un CD o DVD). Las revistas de tecnología que se encuentran en Mexico que llamamos “similares” son traídas al país como desperdicio y se reciclan como si fueran actuales. Su origen fundamentalmente es de España o Argentina. Para concluir el engaño, solo falta disfrazar la evidencia de la fecha de la edición de la revista “similar”. Así, en ocasiones desde su origen se identifican con un número X y un volumen X, lo cual no dice nada. En otros casos se le quita la portada que de origen dice el mes correspondiente o se marca el precio en euros y se imprime otra en mexico para sustituir la original. He encontrado revistas del mes de marzo circulando en Mexico como si fuera una edición de agosto, con algunos de los mecanismos de engaño que he referido en este espacio. Alguien por ahí me comento que el de revistas es un libre mercado y que si los lectores compran estos productos “similares”, entonces es legal y se acabó. De ninguna manera espero que otros editores se unan a un reclamo colectivo, ni tampoco tomar otra parcela de Reforma para mostrar nuestro disgusto. Lo verdaderamente importante para mi es evidenciar esta situación para que los consumidores de revistas en México exijan la calidad que merecen y no caigan en la compra de chatarra de publicaciones extranjeras, que sin duda, nunca aceptarían los lectores de su país de origen, en las condiciones como se nos ofrece a los mexicanos. Han pasado muchos años y nos siguen vendiendo espejitos. Siempre he pensado que como consumidores debemos exigir lo mejor, y en relación con revistas especializadas, nosotros nos esmeramos para darle la mejor información no una insuperable actualidad.