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Crisis también afecta a autores de malware

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Según un análisis realizado por la compañía de software de seguridad G Data, el número de firmas únicas de código malicioso o malware ha caído un 30 por ciento entre mayo y junio, un descenso que la compañía considera que no debe atribuirse al verano. Según Ralf Benzmüller de G Data, este descenso podría ser causado por las mismas fuerzas económicas que han perjudicado también a otras partes legítimas de la economía. Los criminales tienen menos dinero para invertir en generar malware, para programarlo, por lo que está disminuyendo su impacto. “La economía subterránea opera en función de los criterios económicos de la demanda, la oferta y la demanda definen los negocios. La crisis que atraviesa la economía mundial no ha dejado intacta al negocio del cibercrimen”, explica Benzmüller. “Siguiendo la caída de precios de los envíos de spam, ahora la recesión ha alcanzado a los creadores de código malicioso. Los libros de pedidos de esta área particular de la industria parecen estar pasando por malos momentos. Por tanto, esperamos un estancamiento en las nuevas cifras de malware correspondientes a este mes”. Así las cosas, merece la pena poner los últimos datos en contexto. En junio, el número de muestras de código malicioso detectadas por la compañía cayeron hasta las 83,072, mientras que en mayo fueron 123,581. Si este análisis es correcto, la caída podría continuar o se podría mantener estancada y cualquiera de las dos serían buenas noticias. Pero es que, si los criminales tienen menos dinero para dedicar a la creación de malware, eso podría significar que cada vez haya menos ataques de troyanos y otro tipo de malware sofisticado. De ese modo, podrían aumentar otras formas de cibercrimen más baratas como el spam. Pero el spam casi siempre crece porque las cada vez mejores técnicas de detección fuerza a los criminales a enviar más spam. Otros tipos de ataques como los DDoS, la extorsión directa o los ataques dirigidos también podrían crecer. Del mismo modo que ocurre con la economía convencional, predecir el futuro parece prácticamente imposible. Sin embargo, Benzmüller finaliza señalando que el difícil clima económico actual sí podría ver cómo la ingeniería social o el malware relacionado con eventos especiales aumentan. “Seguirá habiendo picos puntuales. Los últimos eventos mundiales y las catástrofes proporcionan a los criminales on-line nuevas formas de llegar a sus víctimas”.

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