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En la lista de las compras

No, no se trata de la lista de las cosas que necesita comprar en el súper, ni la lista de equipo que requiere para su centro de datos o algún departamento en especial. De lo que se trata aquí es de la posibilidad de que su empresa sea adquirida o se fusione con otra, y usted esté incluido en el paquete. ¿Le suena aterrador? No es por asustarlo, pero existen más posibilidades de que suceda de lo que cree. Ya sea en tiempos de calma o en medio de una tormenta económica como la que se vive actualmente, las adquisiciones y fusiones son el pan nuestro de cada día. Y si no, eche un vistazo a la industria en la que usted se mueve. Particularmente hoy, es importante que los CIOs y directores de tecnología estén con las antenas desplegadas en caso de que su empresa sea parte de una fusión. De acuerdo con Thomson Investors Network publicada por CNN, tan solo en lo que va del año, se han anunciado por lo menos 100 fusiones y adquisiciones en todo el mundo. Así que hay que estar preparados para hacer la transición. Si bien es cierto que la mayoría de las decisiones se toman desde el lado del negocio, las áreas de tecnología juegan un papel estratégico en la unión de dos operaciones que pudieran ser similares si se tiene suerte, o ser diametralmente opuestas. No hay que perder de vista que las fusiones y adquisiciones tienen un doble objetivo: ganar clientes, crecer la participación de mercado, y mejorar la eficiencia. De hecho, en la historia más reciente, muchas de las decisiones se han originado de fusiones de emergencia cuyo objetivo fue tratar de salvar instituciones o activar las ventas. Cabe destacar que hay un periodo de relativa oscuridad entre el momento que se anuncia y se cierra el acuerdo, debido a que las empresas siguen trabajando aún como entidades separadas y, por ende, siguen siendo competidores. Y se debe ser muy cuidadoso en ese lapso para no dejar que ojos ajenos se enteren de los secretos de la otra parte. Es en este periodo también cuando los proyectos de tecnología se vuelven “sospechosos” para el resto de la compañía. Incluso, el personal de TI puede llegar a cuestionarse si debe seguir adelante con un proyecto o simplemente debe dejarlo por la paz. Y es que es inevitable pensar que los nuevos van llegar y tirar todo a la basura y comenzarán de nuevo. Ese momento de confusión puede ser el detonante que abra la puerta para que el personal salga en parvadas de la empresa. De ahí que sea importante que los empleados de TI con el mayor conocimiento se sientan seguros una vez que se haya anunciado la fusión, para que permanezcan en la empresa. Vamos, se trata de identificar quién es importante y que sepa que lo es. No puede darse el lujo de perder el personal que conoce el sistema como la palma de su mano. Además, existen procesos que no están documentados y sólo ellos conocen. Si bien esto es clave, pocas empresas no comunican oportunamente a su personal de TI que no hay nada que temer, y que es importante su aportación, por lo que a veces salen en bandada de la compañía. Ah, y no hay que olvidarse de los clientes. El contacto continuo con ellos es vital, particularmente con aquellos con los que se hace negocio a gran escala y se comparte información vía electrónica continuamente. Aquí los CIOs deben diseñar una capa de abstracción alrededor de los sistemas para asegurar una transición sin problemas en caso de una fusión o adquisición. Una vez que se concluye el proceso de integración de las dos o más empresas involucradas, es hora de tomar decisiones respecto a lo que se queda y lo que se va. De hecho, quienes han pasado por esto sugieren adoptar una actitud de cooperación, en especial si su compañía es la parte dominante del acuerdo. El papel que los CIOs y el departamento de TI juegan en un proceso como este es medular para el éxito de la nueva empresa. Después de todo, no es tan malo estar en la lista.