Extravío de USB: de las principales causas de pérdida de información confidencial

Las memorias USB son dispositivos de tamaño insignificante pero que pueden contener información de alto valor. Pese a ello, las empresas europeas, tanto públicas como privadas, parecen olvidar esta premisa, o al menos eso asegura un estudio realizado por el Instituto Ponemon para Kingston. En ese informe aparece reflejado que el 71% de los encuestados confiesa que su compañía no cuenta con la tecnología necesaria para detectar la descarga de información confidencial a memorias USB por parte de personas no autorizadas.

Asimismo, el 62% de las organizaciones han sufrido en los dos últimos años una pérdida de información sensible o confidencial a causa del extravío de estas memorias USB que en la mayoría de los casos no incorporan ningún tipo de encriptación ni protección frente a un posible robo. Por otro lado, el 75% de las organizaciones permiten que sus empleados utilicen memorias USB sin solicitar permiso al departamento tecnológico y por ende, sin protección alguna. Por si fuera poco, el 38% de estas memorias son regalos recibidos en eventos comerciales o encuentros de negocios, con lo que no se conoce con seguridad la fiabilidad o protección que ese dispositivo puede ofrecer.

Falla tanto la prevención como la solución

Las organizaciones no sólo no están preparadas para prevenir el robo de información a través de sus memorias USB, sino que una vez que ocurre el panorama es aún más desalentador. Así pues, el 67% de los encuestados declaró que sus empresas no cuentan con tecnología apropiada para prevenir o detectar infecciones por virus o malware procedentes de las memorias USB utilizadas por los empleados. Además, el 63% reconoció que los empleados raras veces informan a las autoridades de la pérdida de memorias USB y el  62% confesó que sus empresas no estarían dispuestas a pagar un suplemento para adquirir memorias USB encriptadas y seguras.

De hecho, sólo un 43% de las empresas europeas exigen el uso de contraseñas o bloqueos en las memorias USB de los empleados, según el informe de Kignston, y sólo el 42% cuentan con sistemas de encriptado para los archivos contenidos en las mismas.