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La situación de Nortel pone en duda su alianza con

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Microsoft y Nortel anunciaron en noviembre que su acuerdo sellado a finales de 2006 bajo el nombre, Alianza de Comunicaciones Innovadoras (ICA), estaría vigente durante cuatro años previendo que, mediante esta iniciativa, las dos firmas pudieran desarrollar, vender y comercializar conjuntamente comunicaciones y tecnología de voz sobre IP para clientes corporativos. Sin embargo, el anuncio de Nortel la semana pasada acogiéndose al Capítulo 11 de la Ley de Bancarrota después de registrar pérdidas cercanas a los 3,400 millones de dólares, ha puesto en duda la continuación de este acuerdo. Tal y como ha manifestado Zeus Kerravala, analista en Yankee Group, “la bancarrota no significa que se acabe el negocio ya que Nortel está luchando por su supervivencia”. Sin embargo, este analista también apunta que, desde el punto de vista del acuerdo, la bancarrota de Nortel complica que los planes de ambas firmas se lleven a cabo ya que Microsoft querrá que su aliado siga invirtiendo en la creación de nuevos productos, algo que, en la situación en la que se encuentra, no se sabe si será posible. A este se le suma que, según Kerravala, dado que Nortel dispone de la mayor base instalada de clientes de voz sobre IP, ante la situación en la que se encuentra actualmente la compañía, sus competidores aprovecharán para hacerse con sus cuentas. Por su parte, Microsoft ha señalado que están esperando a tener más información antes de hacer cualquier tipo de evaluación y, según un portavoz de la compañía, “toda la oferta de ICA está actualmente disponible para los clientes y, por el momento, no se planean cambios”. Cabe recordar que el acuerdo ICA tiene vigencia hasta 2010, fecha en la que Nortel ya podría salir de la situación de bancarrota. Tal y como expresaba el CEO de la firma, Mike Zafirovski, en una carta pública dirigida a “los amigos de Nortel”, el hecho de acogerse a la protección por bancarrota en Estados Unidos permitirá a la compañía reorganizarse y tomar una reestructuración financiera y del negocio más completa. Ante este panorama, no cabe duda de que la reacción de Nortel será clave, especialmente en los próximos 90 días.

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