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No hay que temer al cloud computing, IDC

La seguridad es la principal preocupación para los responsables de TI cuando piensan en desarrollos en la nube. También en su lista de preocupaciones se encuentran el rendimiento, la disponibilidad y la capacidad de integrar los servicios en la nube con la infraestructura tecnológica propia. Así lo afirma un estudio de IDC. Es cierto que mantener los datos seguros es crítico, pero las compañías deben ser realistas sobre el nivel de seguridad que alcanzan dentro de sus propias organizaciones y cómo debe compararse con el que les pueden ofrecer los proveedores como Amazon Web Services o Salesforce.com. Es lógico preocuparse por la seguridad de los datos en la nube, así que, para ello, es conveniente crear una lista de requerimientos de seguridad que deben ofrecer los proveedores, pero no se puede pretender que estas demandas sean incluso mayores a las que consiguen en sus propios centros de datos. IDC revisó sus proyecciones de crecimiento en todas las áreas de TI tras la actual recesión y el cloud computing era una de las pocas en las que las previsiones son positivas. De hecho, la consultora espera que las inversiones en este tipo de tecnología casi se tripliquen para 2012, alcanzando los 42,000 millones de dólares. Esto supondría en torno al 9 por ciento de los ingresos de las TI en ese año. Los beneficios más citados del cloud computing son la rapidez y el bajo costo de implantación de nuevas aplicaciones; la posibilidad de pagar sólo por los recursos utilizados; la capacidad de adaptar los servicios al alta y a la baja rápidamente; la necesidad de menos personal técnico interno y el acceso a las últimas tecnologías. El cloud computing ha pasado de ser popular sólo entre los más adelantados en tecnología a estar presente en las listas de trabajo de la mayor parte de los responsables de TI de las empresas. Aún así, sigue siendo un área de negocio emergente sobre la que los usuarios tienen muchas dudas y preocupaciones al respecto. Entre ellas, la interoperabilidad o la elección de un proveedor que tenga garantías de continuidad, dada la actual situación económica.