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Redes adaptables, la propuesta de ProCurve

¿Quién no ha sentido nunca el deseo de tirar por la ventana su computadora o servidor después, por cualquiera que sea el motivo? La buena noticia es que cuando se recupera la cordura puede volver a encenderlo y seguir trabajando con su equipo de cómputo como si no hubiera pasado nada. Lo mismo cuando ocurre lo inesperado – un fenómeno natural, un accidente o incluso un ataque – la infraestructura de TI debe recuperarse y seguir operando lo antes posible. En el Hardware Test Center de ProCurve Networking, una subsidiaria de HP, se realizan todo tipo de pruebas para que esto sea posible. Desde los ruteadores y switches que ProCurve produce, hasta los servidores de almacenamiento y blade de HP, pasando por computadoras personales y dispositivos móviles. En este laboratorio, conocido también como “Shake ‘n Bake”, se recrean todos los escenarios posibles en los que trabajará el equipo de cómputo tanto de HP como de otros proveedores – caídas superiores a los diez metros, vibraciones producidas por terremotos o por medios mecánicos, altas concentraciones de humedad y calor, frío, inundaciones e interferencia electromagnética. “Al someter los productos estas pruebas es posible crear y perfeccionar productos a prueba de todo, y que sigan funcionando cuando las empresas y usuarios más lo necesitan”, explica Make Avery, gerente de Ingeniería Regulatoria y Mecánica del laboratorio. ProCurve confía tanto en su tecnología y en que pasará sin problemas estas pruebas que ofrecen garantía de por vida a sus clientes. De acuerdo con Kowshick Bhat, gerente de Desarrollo de Mercados Globales, la empresa se compromete a remplazar sus productos cinco años a partir de la fecha de compra en caso de que presenten algún desperfecto; si un producto ya se ha descontinuado, ProCurve lo cambiará por uno nuevo. Fuerza más inteligencia Pero más allá de las pruebas de resistencia, una infraestructura de TI debe tener inteligencia. Y es que a decir de Bhat, hoy las redes empresariales no son como antes: se les ha agregado el factor inalámbrico, pero además, sobre éste hoy corren aplicaciones como colaboración, voz sobre IP, seguridad, software empresarial y tracking de activos, entre muchos otros. Esto supone un enorme reto para los CIOs. “Cómo proveer las soluciones de negocio que soporten la actividad principal de la empresa, brindar seguridad y, al mismo tiempo, cumplir con la regulaciones locales y mundiales”, asevera el ejecutivo. La respuesta de ProCurve a este desafío es una red adaptable; una que reduzca la complejidad, aporte seguridad y eleve la productividad. “También hablamos de unificación donde converjan lo alámbrico y lo inalámbrico de forma transparente”, apunta Bhat. “No importa cómo me conecte, lo importante es que pueda hacer mi trabajo”. Es necesario tener dinamismo en el extremo del usuario, donde se apliquen políticas de desde la red, recomienda. Y al mismo tiempo reaccionar a las demandas del negocio. Para Wenceslao Lada, vicepresidente y gerente regional para América Latina, una estrategia definitiva en la estrategia de ProCurve es descentralizar las decisiones que se toman la arquitectura de red – por ejemplo, tipo de aplicación, calidad de servicio, etc. – y ponerlas en el punto donde los usuarios se conectan. “Estamos colocando la inteligencia de los productos core al puerto de conexión, entre el usuario y la red”, agrega. Esto es, en el momento que el usuario se conecta a la red, vía cable o señal inalámbrica – el puerto se configura automáticamente, identifica los datos de autenticación, da acceso a la información autorizada, carga las actualizaciones de software necesarias y refuerza las medidas de seguridad para que el usuario pueda trabajar de inmediato. “Todo esto se debe gestionar automáticamente, sin que tenga que intervenir el departamento de IT”, asegura Lada. Redes adaptables y flexibles está siendo, por tanto, la bandera con la que ProCurve está reentrando al mercado mexicano, de donde salió hace algunos años. Este regreso no es sencillo, pues hay proveedores de infraestructura bien posicionados contra los que debe pelear mano a mano, y sus ejecutivos están conscientes de ello. “Debemos ofrecer no sólo valor tecnológico y un diferenciador para el mercado, sino también un precio competitivo; no el más bajo pero sí uno con el que demos más”, asegura Bhat. Posicionarnos en el mercado mexicano y competir con un proveedor consolidado, es un gran desafío”, afirma Cecilia Arellano, gerente de Marketing y Canales para ProCurve México. “Pero contamos con una oferta de valor atractiva, precios atractivos y un portafolio de productos para Pymes y corporativos, así como alianzas para ofrecer soluciones como comunicaciones unificadas, convergencia y movilidad”, concluye.