Analítica deportiva, pase directo a la competitividad

En cada partido de fútbol soccer, béisbol, básquetbol, atletismo, fútbol americano, sin importar de qué equipo, selección o temporada se trate, lo que los dueños quieren es un estadio lleno, ya que los lugares vacíos implica pérdida de ingresos, venta de boletos baja, poco movimiento de mercancías y alimentos, aficionados insatisfechos y jugadores desmotivados.

Existen clubes visionarios que buscan sobresalir aprovechando las innovaciones tecnológicas, como la analítica, de forma exitosa para llevar a más aficionados satisfechos a estadios y arenas, así como para elevar sus ingresos.

No obstante, dar un paso de esas dimensiones no es sencillo. En primera instancia, en comparación con una empresa de otro sector, un club deportivo se encuentra rezagado en cuanto a sofisticación y uso de la analítica, a lo que se suma su incapacidad de hacer grandes inversiones iniciales.

En 2003, Michael Lewis publicó el libro Moneyball, en el que se describía de qué manera la analítica podía transformar los deportes profesionales (en este caso el equipo de béisbol, Oakland Athletics), marcó un antes y un después en la forma de aprovechar sus datos.

Los beneficios que otorga la analítica han impactado de manera positiva varias áreas estratégicas, tanto dentro como fuera del campo de juego.

Jugadores de alto desempeño. Sensores integrados a los uniformes y equipamientos generan información que los entrenadores utilizan para conocer el desempeño de cada jugador, y del equipo en su conjunto. A partir de ahí, se diseñan programas de entrenamiento y se identifican las áreas de mejora.

Simulaciones. La analítica ayuda a simular partidos antes de que sucedan, tomando en cuenta los resultados, estilo de juego y la alineación de encuentros anteriores. Los coaches pueden recibir datos en tiempo real del desarrollo de un encuentro.

Llenar estadios. Los eventos deportivos compiten con una amplia oferta de entretenimiento -incluyendo a servicios de streaming como Netflix. Los directivos se apoyan en diversas fuentes de datos que, después de procesarlas, les pueden indicar cuál será la experiencia que buscan los asistentes: mayor interacción, boletos accesibles, venta de bonos para una temporada completa, aplicaciones móviles, estacionamiento accesible, etc.

Mercancía y alimentos. Al conocer a detalle los patrones de compra de los fanáticos en el estadio se les presenta la mercancía que realmente les atraerá (gorras, camisetas, pines, memorabilia), y los alimentos que consumirán. Por ejemplo, la analítica ha revelado que el número de mujeres que asiste a estos eventos va en aumento, lo que permite ampliar el catálogo de productos dirigidos a este segmento.

Jugadas efectivas. El video y datos de ubicación se utilizan para analizar los movimientos en la cancha, como en el caso del fútbol, a fin de estudiar todos los desplazamientos de los jugadores y el balón.

Atletas con potencial. La Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill utiliza herramientas analíticas de SAS para reclutar y predecir el desempeño de sus atletas (a quienes se apoya con becas). De igual modo, las aprovechan para identificar a donadores, exalumnos, patrocinadores y miembros de la comunidad que contribuyan al fondo de becas para apoyar su educación y capacidad deportiva.

La aplicación de la analítica tiene un alto potencial en el campo deportivo, y sus posibilidades son infinitas.

 

Por: Kleber Wedemann, Director de Marketing, SAS Latinoamérica.