Campañas electorales, un buen momento para destacar su marca

Aún cuando analistas económicos, el propio gobierno, y empresas del sector bancario como Santander, dicen llevamos dos décadas de estabilidad económica; este 2018, los mexicanos enfrentaremos un año complicado de acuerdo a académicos de la Universidad Iberoamericana y economistas de Goldman Sachs; sin embargo, ante estos retos, las empresas están en un momento ideal para promocionarse y destacarse de entre muchas otras.

Hoy estamos frente a una situación de gran atracción, pues en dos meses serán las elecciones más grandes de la historia de nuestro país, las cuales se llevarán a cabo el próximo 1 de julio y en las que no sólo elegiremos presidente, sino también a 128 senadores y 500 diputados federales, además de autoridades locales, disputándose un total de 3,400 cargos públicos y, con excepción de Baja California y Nayarit, el resto de las entidades federativas celebrarán comicios locales. Por esto, con el inicio de las campañas el pasado 31 de marzo, entramos oficialmente en temporada de elecciones.

Este periodo, independientemente al tema político, es un buen momento de visibilidad no sólo para los diferentes candidatos a los diversos cargos, sino también para las marcas que buscan adeptos.

 

Exposición de las marcas más allá de los candidatos

Y es que en estos momentos de campañas, no sólo los candidatos y sus partidos pueden tener los ojos de la ciudadanía puestos en sus mensajes, sino también las marcas quienes pueden capitalizar esta temporada.

No sólo el consumo de información se modifica en tiempos especiales, como las elecciones, sino también el consumo de ciertos productos.

Y es que aun cuando el mayor consumo de información se da a través de redes sociales y en dispositivos móviles, debido a los acelerados cambios en el número de usuarios de internet que creció 50 millones en una década, todavía existen alrededor de 40 millones de mexicanos sin estar conectados a la gran red global.

De acuerdo con la ANTAD (Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales, siguiendo la tendencia de los últimos 5 años, para este año el crecimiento pronosticado para piso de venta será del 7.5% al 8.2%; el año está lleno de semanas atípicas y eventos que desafiarán la cadena de abasto y la habilidad del piso de venta para transformar sus anaqueles de la noche a la mañana, como lo son las campañas electorales 2018.

Por tanto, los candidatos representantes de los diversos partidos y alianzas políticas, aún requieren recorrer el país y hacer mítines; es decir, mantener contacto físico y estar cara a cara con sus posibles votantes, lo que sigue siendo un elemento fundamental en sus estrategias de campaña.

La presencia de los candidatos en diferentes plazas como parte de sus actos políticos, afectarán el piso de ventas de manera viral, por lo que la ruta de la campaña se debe seguir muy de cerca y proporcionar a todos los actores de consumo las entradas más comunes que impulsan el gasto electoral.

Categorías como agua, refrescos, comidas preparadas, refrigerios o la cerveza, aumentarán considerablemente pero no a nivel nacional, sino como células virales en dimensiones de 5 a 10 kilómetros alrededor y para un sólo evento.

De acuerdo con Time Tracker de México, seguir sus rutas es tan sólo el inicio de capitalizar este momentum y tomar ventaja de ello no sólo con un buen inventario, sino también en una estrategia clara de promoción de una marca y, al mismo tiempo, conocer el comportamiento de las audiencias objetivo, a través de planes muy focalizados como lo es la promotoría.

Los promotores con herramientas tecnológicas de control, pueden convertirse en una verdadera ventaja competitiva y un elemento rentable para cualquier organización.

Las herramientas basadas en tecnologías como Cloud, Analítica, Movilidad, Biometría o combinadas entre sí, pueden generar información importante para reaccionar en momentos clave como las campañas electorales que son una gran oportunidad no sólo para incrementar tus ventas por zona, sino también conocer mejor a tus clientes por grupos con necesidades y gustos específicos y, con ello, aprovechar las peculiaridades y preferencias para dar a desear a una marca.