Cinco tendencias clave en los ‘endpoint’ de 2018

La seguridad en el endpoint ha adquirido un nuevo enfoque por parte de las organizaciones implicadas que se esfuerzan en innovar en las soluciones de seguridad comercializadas para fortalecer la protección de este tipo. Inicialmente se llegó a pensar que el nombre no era más que un concepto de marketing desarrollado para lograr vender más ofertas antivirus.

Con el tiempo, hemos comprobado como la seguridad tradicional no es capaz de hacer frente a las nuevas amenazas, para lo que es necesario desplegar diferentes modalidades de seguridad que a su vez, deben estar gestionadas de forma centralizada por el departamento TI.

La consultora Gartner define la protección en el endpoint como una plataforma de protección de punto final que unifica la funcionalidad de seguridad de los dispositivos finales en un único producto, como pueda ser antivirus, antispyware, firewall personal, control de aplicaciones y otras modalidades de prevención de intrusión como pueda ser el bloqueo de comportamiento de aplicaciones. De esta manera, el término puede incluir también productos que no están bajo la supervisión central, aunque sí garantizan la seguridad global de la red.

A medida que las amenazas han evolucionado, los proveedores de seguridad han incrementado la presencia de nuevas tecnologías en su portfolio para ponerse al día y hacer frente a todo lo nuevo que llega. En este sentido, observamos cinco tendencias claras:

 

Inteligencia Artificial

A medida que las amenazas avanzan, se vuelven más inmediatas y ganan en capilaridad hasta el punto de poder propagarse de forma sorprendente sin que el ser humano tenga la capacidad de contrarrestarla. De este modo, la aplicación de técnicas de deep learning e inteligencia artificial aplicada en soluciones de endpoint, permite examinar el tráfico e identificar los comportamientos extraños para escalar solo lo que sea necesario a la atención del ser humano o analistas especializado. Algunos de los que ya aplican este tipo de metodología son Sophos, SonicWall, Fortinet o Microsoft, entre muchos otros.

 

Seguridad basada en SaaS

Los sistemas centralizados de gestión de la seguridad se ejecutan en un servidor o dispositivo que una organización implementa y actualiza de manera interna. Sin embargo, con la proliferación de las soluciones en la nube y los servicios basados en SaaS, la gestión se ha vuelto más fiable para los departamentos TI que ven cómo es posible acceder desde cualquier parte a la consola para ser gestionada por los administradores de la red. Aparecen en este sentido proveedores especializados como es el caso de FireEye, Webroot, Carbon Black, Cybereason y Morphick. Muchos de estos servicios SaaS también utilizan el aprendizaje automático que corre por detrás para ayudar a identificar potenciales amenazas.

 

Protección por capas

Existen ataques sin archivos que son perpetrados por malware residente en la RAM de los sistemas, de manera que nunca se escribe en el disco. Se trata de  un vector de ataque que ha crecido en los últimos meses a un ritmo alarmante. Los proveedores de seguridad se han apresurado en proporcionar una defensa por capas contra este tipo de ataques. A menudo, es necesario combinarlas con la automatización de los procesos de la inteligencia artificial, ya que las herramientas actuales generarían una alta cantidad de falsos positivos, algo que provocaría que el departamento de TI tenga que destinar valiosos recursos en su supervisión.

 

Añadir seguridad a los dispositivos IoT

Los antecedentes que nos han dejado ataques como el asociado a la red botnet Mirai hacen replantearse la protección que es necesario desplegar sobre el ecosistema de dispositivos IoT. Muchos de ellos ejecutan sistemas operativos personalizados que son difíciles de administrar, la mayoría con Linux, iOS, Android o incluso variantes de Windows, con lo que los administradores de sistemas EndPoint están comenzando a desarrollar agentes de software que los contemplen y puedan ser supervisados.

 

Reducir la complejidad y consolidar agentes

Muchos proveedores de seguridad ofrecen una amplia variedad de herramientas, cada una de las cuales, apunta a un tipo específico de ataque o vulnerabilidad. El resultado es que las empresas tienen hasta siete agentes de software diferentes ejecutándose en cada endpoint, cada uno de los cuales debe gestionarse por separado. Las compañías apuntan cada vez más a unificar sus ofertas en suites consolidadas. Symantec es uno que implementa un solo agente de seguridad de punto final, al igual que Sophos con su solución de Intercept X bajo la que queda englobado su portfolio de soluciones sincronizadas.

 

Alfonso Casas, IDG.es