Colaboración pública y privada para una ciudad inteligente y segura

El primer requerimiento de una urbe para cumplir con las expectativas de sus habitantes es ser segura, por lo que es necesario tener lineamientos de protección, ajustados a sus características para que se pueda tener bienestar en la comunidad. La seguridad, al ser uno de pilares que garantizan el buen funcionamiento de la sociedad de una ciudad inteligente requiere de un proyecto en conjunto con autoridades y empresas para lograr la integración de una plataforma eficiente, como un sistema de videovigilancia electrónica que permita no sólo registrar lo que sucede día con día, sino que optimice los procesos para los que se requiere la inversión de muchas horas de trabajo de los cuerpos policíacos.

“La vigilancia urbana tiene una completa gama de posibilidades, entre ellas: mejorar la movilidad, revisar puntos críticos, reconocer matrículas vehiculares, interactuar por medio de botones de emergencia, proteger a los ciudadanos de la delincuencia, disuadir actos ilícitos, lograr un tráfico fluido y minimizar el riesgo de accidentes. Todo esto es posible a través de soluciones de video y audio en red, que en conjunto con sistemas de análisis inteligente permite monitorear lo que sucede”, comentó Francisco Rodríguez, Gerente de Servicios Profesionales para Axis Communications.

Las soluciones de vigilancia deben adaptarse a estándares específicos para lograr su buen funcionamiento, por ejemplo, la integración de analíticas de videovigilancia que permitan el análisis de la información recopilada con el monitoreo, imágenes claras, con capacidades de almacenamiento óptimas y facilidad para exportar y reproducir video sin degradación. En este sentido, expertos de Axis mencionan principales beneficios que aporta la videovigilancia en una ciudad:

 

Reducción de actos vandálicos y delincuencia

Una rápida y automatizada detección de incidentes, la cual puede realizarse antes de que ocurra el evento a través de cámaras y sensores que pueden identificar sonidos de disparo de armas de fuego, agresión verbal, etc. Las soluciones activan una alerta verificable y permiten mejorar el tiempo y tipo de respuesta de los equipos de reacción.

A través de cámaras térmicas es posible detectar el calor que emiten personas, vehículos y objetos, permiten ver en la más completa oscuridad y gracias a la tecnología infrarroja son menos vulnerables a condiciones de luz complicadas; es decir, no necesitan ningún balance para garantizar su funcionamiento. Estas herramientas resultan idóneas para el análisis y monitoreo en todos los entornos, pues identifican amenazas y definen si se trata o no de una situación de riesgo.

Disminución de accidentes de tránsito

Con analíticas de mapeos de calor se permite la identificación de zonas con alto nivel de tránsito, situaciones de congestión, vehículos detenidos, accidentes graves, incluso en condiciones meteorológicas extremas. Una detección temprana de estas situaciones permite actuar rápidamente para recuperar la normalidad, de tal manera que los usuarios puedan desplazarse de la forma más rápida y segura.

Las soluciones no sólo ofrecen una supervisión en directo, sino que pueden usarse también para la detección automática de incidentes, el recuento y clasificación de automóviles, así como el reconocimiento de matrículas.

 

Optimización del consumo de energía eléctrica

A través de sistemas de iluminación pública, el alumbrado de las calles se puede ajustar según el nivel de tráfico vehicular y peatonal. Cuando nadie pasa, las luces se pueden apagar, sin comprometer la calidad de la vigilancia gracias a las cámaras sensibles a iluminaciones complejas y de alto contraste, ya que puede minimizar los efectos de los destellos de los faros, la luz del sol o los reflejos del asfalto mojado.

Un ejemplo de ciudades que han implementado estas soluciones es Cayalá en Guatemala. El desafío para el gobierno fue ofrecer un entorno confiable y seguro en la ciudad. En conjunto con Axis, implementaron una solución que concentraba 40 cámaras de red junto con dos centros de monitoreo. Se seleccionaron equipos que eran resistentes al vandalismo y diseñadas para uso en exteriores, con soporte a diferentes climas como la lluvia o condiciones de iluminación impredecibles. De esta forma fue posible contribuir al concepto de “Ciudad segura”, combinando recursos humanos y administración para crear un enfoque intuitivo a través de la observación, comunicación y gestión de la información.

El futuro de las ciudades es tarea de todos, pero es necesario saber que éstas “tienen retos de infraestructura y adopción de tecnologías, pues muchas aún no tienen acceso a la conectividad para implementar plataformas que permiten integrar diversos sistemas como el de respuesta de emergencia y el de videovigilancia. Lo ideal es hacer proyectos en conjunto con gobiernos y empresas donde se apliquen las soluciones para mejorar las ciudades para los habitantes”, finalizó Francisco Rodríguez, Gerente de Servicios Profesionales para Axis Communications.