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Continúa la incertidumbre del sector TI ante políticas de Trump

Parece que el panorama de inversiones y movimientos dentro del sector TI sigue siendo incierto, al menos así lo aseguran los expertos.

El primer golpe se dio al eliminar el visado H-1B, el sistema exprés pensado para que especialistas en el campo de la informática y las nuevas tecnologías obtuvieran un permiso de residencia que les permite entrar y trabajar en el país de manera prácticamente inminentemismo que, según el mismo equipo de gobierno de Donald Trump, aún no se tienen planes inmediatos de cambiar el programa.

 

La medida parece que no va a ser derogada, por lo menos antes del 1 de abril, fecha en que los Estados Unidos aceptan las solicitudes de visas para el nuevo año.

Las grandes empresas tecnológicas de la región continúan su lucha contra el presidente, y han llegado a afirmar recientemente que se perderán, incluso, empleos norteamericanos.  “Los trabajadores de la industria tecnológica seguirán perdiendo sus empleos”, escribió Karen Pedersen, presidenta de IEEE-USA, en un comunicado. “Esto choca con lo que Trump nos prometió el año pasado”.

Los analistas del sector creen que todas las decisiones que está tomando el presidente están influyendo directa o indirectamente en los servicios TI. “Está claro que muchas empresas están posponiendo o cancelando su actividad offshore, ya que están esperando a ver lo que sucede en el frente político”, explica Peter Bendor-Samuel, CEO de la consultora Everest Group. “Además, los clientes están nerviosos por las connotaciones que las políticas pueden tener en el medio ambiente”, añade David Rutchik, director ejecutivo de Pace Harmon.

Sin embargo, se estima que los contratistas de TI recibirán entre 50.000 y 85.000 visas. “En lugar de utilizar a los propios trabajadores de H-1B, las empresas de outsourcing llevarán a sus trabajadores a terceros a precios inferiores a los del mercado. Y, los trabajadores estadounidenses, después de entrenar a muchos en estos nuevos empleos, perderán sus trabajos”, asevera Pedersen.