Datos Abiertos y Novias

Esta colaboración comienza con una historia. Cuando nuestro buen César anunció que se iba a casar la próxima semana, su cuate Raúl no lo podía creer. Lo llamó aparte y le dijo con toda la propiedad y decencia que no  podía “Como bien sabes, me gusta meterme al internet y he consultado los registros públicos de todos los hoteles del centro de la ciudad. Ahí se puede ver la lista de quienes han sido los huéspedes, por día y por hora. Ahí están los registros, y tu novia aparece ahí múltiples veces, mira – y le muestra una hoja con gráficas – ahí está su nombre muchas veces” César, sólo le miro y comenzó a llorar. Su compromiso matrimonial estaba en riesgo.

 

Este puede ser uno de los casos que analizar sobre la privacidad de los datos y de cómo cuidar la información “publica” sin detrimento de los datos personales y la libertad individual. Tomo este caso para ejemplificar sobre la sección de datos abiertos que nos presenta el reciente informe de las Naciones Unidas sobre gobierno electrónico cuyo apartado referente a este tema nos ofrece varias ideas interesantes, analizo algunas que me parecen más importantes para nuestro país.

 

  1. La apertura de los datos está en marcha en todo el mundo. Apenas en mayo de 2013 en Estados Unidos se decreta una orden ejecutiva que obliga a que los datos puedan encontrarse en un formato legible – machine readable –  La Federación Rusa, el 10 de Julio de 2013, estableció una serie de reglas para clasificar la información de datos abiertos y colocar los tiempos en los que debería actualizarse esa información. También en 2013, la República de Corea publicó una ley que obliga a todas las dependencias gubernamentales a abrir sus datos en formatos de acceso público. En México todavía la seguimos discutiendo.

 

  1.  La mayoría de los países con catálogos de datos abiertos son de alto y medio ingreso (cerca de un 85%) exceptuando Kenia que es el único país de ingreso bajo con catálogo de datos. Por lo que pudiera pensarse que el ingreso es un factor determinante para abrir los datos, pero no es así, como lo demuestra nuestra siguiente idea aportada por el informe de la ONU.

 

  1. En el estudio de 2014, Irlanda, El Salvador, Peru, Qatar, Georgia, Latvia, Lituania, Tailandia y Argentina alcanzaron un puntaje de datos publicados cercano al 66 por ciento, aunque estos países carecen de un portal que tenga un catálogo de datos. Pero se encuentran realizando acciones de gobierno abierto.

 

  1. Por otro lado, el reporte de la UNPACS encontró que lo que buscan los ciudadanos son datos que ayuden a la vida diaria, en cambio los grupos de la sociedad civil buscan datos que les ayuden a pedirle cuentas a sus gobiernos.

 

  1. Otra idea interesante es que si se ofrecen los datos en “bruto” sin formatos y con estándares abiertos, licenciamiento abierto para facilitar su reutilización y transformación, facilita el trabajo de los datos e incrementa la participación en las políticas públicas, así como ayuda directamente a la transparencia, la eficiencia y la participación. Lo cual debería considerar el gobierno mexicano para sus políticas actuales.

 

Un par de cuestiones más que debo destacar sobre este informe. La primera es acerca de las ventajas de abrir los datos, entre las cuales están: ayuda en la lucha contra la pobreza, impulsar una educación primaria universal; ayuda para combatir el virus del SIDA; promover el uso de la leche materna entre todas las mujeres con bebés y además los datos abiertos tienen un inmenso valor durante las crisis y las emergencias, los fenómenos naturales, por que ayuda a intercambiar información vital para superar estos problemas.

 

La última idea, es que liberar los datos, significa que no sólo sean claros, sino que se encuentren completos, actualizados pero sobre todo que permitan crear conversaciones sobre los datos entre los funcionarios públicos y los ciudadanos, a través de wikis, preguntas frecuentes, foros de discusión y otros recursos. Un dato que no es publicado y no genera un diálogo es un dato muerto. Precisamente producto de esta “conversación” es que César se dio cuenta del error que iba a cometer a través de la indiscreción de Raúl, pero sobre todo por la disposición de los registros de huéspedes abiertos al público a través de una política de datos abiertos. Lo cual demuestra que es necesario tener un equilibrio buscando abrir los datos gubernamentales sin dañar la privacidad de las personas y el valor de la información. Habrá que seguir en el tema.

 

Rodrigo Sandoval Almazán es Profesor Investigador en la Universidad Autónoma del Estado de México, 

http://www.rodrigosandoval.mx

@horus72