El futuro de la conectividad en manos de la evolución del PoE

Con la aprobación del estándar IEEE 803.3af, en junio del 2003, se reglamentaron formalmente las características de los equipos y la tecnología PoE que transportaban en una sola línea el flujo de datos y la alimentación eléctrica para los dispositivos IP ubicados en lugares poco accesibles, o desprovistos de electricidad, sin calcular que esta tecnología podría definir el futuro de la conectividad y la posibilidad para que existieran los edificios, las ciudades y las industrias inteligentes que hoy son una realidad.

“En su versión básica, lanzada en el 2002, el PoE comenzó entregando 15 watios y gracias a su funcionalidad, el éxito fue instantáneo, lo que conllevó a que su desarrollo tecnológico y comercial generara una dinámica permanente para entregar cada vez más energía”, comentó Juan Pablo Borray, Gerente de Desarrollo de Negocios Panduit.

Desde ese momento, la evolución del estándar avanzó hacia el PoE +, que entregaba 30 watios, y más adelante con el PoE ++ que podía entregar hasta 60 watios. Hoy, el último estándar PoE, IEEE 802.3bt, permite que un cable de par trenzado lleve, en simultánea, una mayor cantidad de datos y 90 watios de electricidad a dispositivos muy robustos.

Este nuevo estándar, 802.3bt, requiere el uso de cuatro pares de cables para satisfacer una demanda de alimentación para sistemas con mayores exigencias, como la implementación y gran cantidad de dispositivos como los exigentes sistemas de video vigilancia dotados de sistemas de reconocimiento y procesamiento en tiempo real, y las  salas de juntas con pantallas, proyectores y comunicaciones de videoconferencia conectadas a la red, apuntó Borray.

De igual manera, esta nueva etapa del PoE se prepara con el propósito de respaldar los proyectos de los próximos edificios inteligentes, que ya no se diseñan sin una iluminación 100% LED y sin el uso de controladores de amplios espectros que requieren una potencia mayor y necesitan que cada dispositivo tenga su propia dirección IP.

Así mismo, el constante avance del PoE y sus aplicaciones para el internet de las cosas será definitivo en las nuevas generaciones de hogares, ciudades e industrias, ámbitos en los que la proliferación de dispositivos conectados que, según Gartner, llegarán el próximo año a 20.400 millones de objetos conectados en todo el mundo, teniendo en cuenta que sólo un 10% de estos serán smartphones.

Viendo un poco más hacia adelante, y pensando en las futuras reglamentaciones para el PoE, Juan Pablo Borray de Panduit, asegura que esta tecnología puede terminar reemplazando las redes eléctricas y por esta razón, las nuevas normas tendrían que incluir a este cableado que, si bien transporta datos, también se comporta como una red eléctrica. “Es por eso que las futuras reglamentaciones deberán tener en cuenta las especificaciones de este cableado y exigir que efectivamente éste soporte cada aplicación y no signifique ningún riesgo para la seguridad del lugar en donde se está instalando”, afirma Borray.

Sin duda, el Power Over Ethernet se ha convertido en una de las tecnologías más importantes del presente porque junto con el transporte de datos, prácticamente ha reemplazado las redes eléctricas y, de manera comprobada, cada día se hace más necesario para el mundo conectado del futuro próximo.