El impacto de la automatización en los negocios tradicionales

La automatización en los negocios tradicionales con la incorporación de robots colaborativos (cobots) a sus procesos de producción es una carta que muchas PyME han decidido jugar.

Por lo tanto, los cobots vencen las reticencias de muchas PyME que hasta hace muy poco ni siquiera contemplaban la posibilidad de aprovechar los beneficios de la robótica colaborativa para sus negocios. Ahora los empresarios son conscientes de que los cobots están logrando que la automatización de los procesos de producción resulte más sencilla,  sin importar el tamaño de las empresas.

Los cobots permiten que los negocios puedan disfrutar de las ventajas de la automatización sin el problema de tener que aprender programación.

Por supuesto, los robots colaborativos se diferencian de los industriales en que no precisan de grandes instalaciones como jaulas o vallado de protección, pues pueden convivir con los operarios y auxiliarlos en las tareas más penosas. Y todo esto sin perder de vista la seguridad de los trabajadores, ya que los robots se detienen en caso de contacto, gracias a los detectores de presión.

Es importante conocer con más detenimiento todas las condiciones que propician que los cobots empiecen a adquirir presencia en los negocios tradicionales y entender la razón de por qué se han convertido en la mejor opción para aumentar la productividad de estos.

 

Ventajas de la automatización en los negocios tradicionales

1. Apto para personal no cualificado

Anteriormente, muchas empresas descartaban la opción de los robots al uso por las dificultades que entrañaba encontrar profesionales que fuesen capaces de manejarlos, puesto que muchos de ellos carecían de los conocimientos adecuados para hacerlo. No obstante, la llegada de los cobots ha acabado con este problema en las empresas, una de las mayores fortalezas de los cobots es su fácil manejo, dado que no es necesario grandes habilidades en la materia para aprender a programarlos de una manera rápida y sencilla. Se estima que un operario no cualificado puede desempaquetar el robot, montarlo y programarlo (para una tarea sencilla) en más o menos una hora.

De hecho, los cobots presentan una intuitiva interfaz con visualización tridimensional. Los usuarios podrán manejarlo moviendo el brazo robótico a los puntos deseados o tocando las flechas de la tableta que lo acompaña, como si fuera un smartphone.

 

2. De semanas a horas

Además, el tiempo preciso para la instalación de los robots colaborativos se ha acortado bastante, pues se ha pasado de montajes que se alargaban durante semanas a instalaciones que requieren escasas horas. Un punto muy favorable ya que en breve se podrán tener los robots incorporados al proceso de producción y empezar a sacarle el máximo rendimiento a la inversión.

 

3. Flexibilidad

Otra de las grandes virtudes de la implementación de la robótica en negocios tradicionales es su flexibilidad: no olvidemos que los robots son ligeros, ahorran espacio y pueden desempeñar múltiples funciones sin necesidad de cambiar el entorno o la línea de producción. Todo ello brinda agilidad a las PyME al poder optar por la automatización de cualquier tarea manual, y se muestra muy adaptado para procesos de fabricación de series pequeñas.

 

4. Mayor productividad

La robótica colaborativa impulsa la productividad de las empresas. Por tanto, les permite crecer y acaparar mayores cuotas de mercado.

Cabe destacar que la llegada de los cobots a esta empresa hizo que los operarios, además de verse liberados de esta monótona tarea, cambiaron de rol siendo operadores de máquinas a programadores de robots.

 

Por: Esben Østergaard, CTO y cofundador de Universal Robots.