Ford prueba sus vehículos autónomos en climas adversos

Ford es uno de los principales fabricante de automóviles que está avanzando hacía el desarrollo de su programa de vehículos autónomos, en esta ocasión anunciando que comenzó las pruebas de automóvil sin conductor en condiciones meteorológicas adversas. En concreto, sobre la nieve, un ambiente que es difícil para cualquier tipo de vehículo.

La marca lo considera esta acción un paso clave para hacer posible que el automóvil realmente sea autónomo, y éste pueda llegar en un futuro no muy lejano a las calles de la ciudad.

El automóvil conectado y la tecnología de conducción autónoma son, desde hace pocos años, el sueño de la industria de automotriz. Su llegada abre un gran mundo de oportunidades para este sector, pero los desafíos que afrontan no son pequeños, entre ellos la seguridad, el aprendizaje de los conductores, el tratamiento de los datos generados, o la conectividad, de la que algún experto dice que está en un estado bastante “verde”.

Sin embargo, esto no es impedimento para que el sector siga avanzando y esto es lo que está haciendo Ford, que está probando los vehículos autónomos en entornos nevados. El mapeado en resolución 3D y el sistema LiDAR, para facilitar la conducción sin señales viales visibles, son la clave del proyecto de este proveedor mundial de vehículos, más allá de la recientemente anunciada ampliación de su flota de vehículos autónomos, la mayor entre todos los fabricantes de automóviles a nivel global.

Estas primeras pruebas en entornos nevados resultan novedosas, debido a que es el primero en este mercado que lo realiza en este tipo de clima adverso, otros competidores han realizado todas sus pruebas en climas secos y mayoritariamente soleados, así como en las calles más populares de las ciudades. Sin embargo, el futuro de la conducción autónoma no puede centrarse únicamente en las condiciones ideales del tiempo. “Ahora se trata de probarlo cuando los sensores del vehículo no pueden ver la carretera, porque está cubierta de nieve”, afirmó Jim McBride, jefe técnico de vehículos autónomos de Ford.

Estas pruebas se llevan a cabo en Michigan, en ubicaciones como Mcity, un entorno urbano simulado a escala real de casi 130,000 metros cuadrados en la Universidad de la capital.

La conducción completamente autónoma no puede depender únicamente del GPS, según afirmaciones de la Ford; no es suficientemente preciso para localizar o identificar la posición exacta del vehículo. Y es fundamental que un vehículo autónomo conozca su posición exacta, no sólo en una ciudad o una carretera, sino también en su carril de circulación, donde una variación de tan solo unos centímetros representa una gran diferencia.

Para el fabricante, el sistema LiDAR es mucho más preciso que el GPS, ya que permite identificar la ubicación hasta en centímetros, ya que emite haces cortos de luz láser que permiten al vehículo crear, de manera precisa, una imagen de alta definición en 3D de lo todo lo que le rodea.

En el verano pasado, Ford pasó su programa de desarrollo de vehículo autónomo de la fase de investigación a fase de desarrollo avanzado, la segunda de las tres etapas previas a iniciar la producción masiva y, por supuesto, su venta al público.

A principios de este mes, Ford anunció que va a dar el siguiente paso, triplicando su flota de vehículos autónomos hasta alcanzar la cifra de 30 vehículos en las carreteras y circuitos de pruebas de California, Arizona y Michigan. Esto convierte a la flota de vehículos totalmente autónomos de la compañía en la más grande de todo el sector de automoción.

 

-Redacción.