Gobierno Abierto en América Latina: El Estudio de la OCDE

HOCDEace unos días me pidieron revisar y presentar el estudio más reciente de la OCDE: “Gobierno Abierto en América Latina” aquí les dejo algunos de mis comentarios y críticas sobre él.

El estudio consta de siete apartados que puede dividirse en dos grandes secciones: una primer sección dedicada a la evaluación del gobierno abierto en una muestra de países de America Latina – que se encuentran en la OCDE – una segunda sección de cuatro casos de estudio, donde se analiza a profundidad a Colombia, Costa Rica y Perú en su implementación de gobierno abierto.

Entre las ventajas que encuentro del estudio, me parece que es uno de los pocos estudios con evidencia empírica que se han hecho sobre este tema. No sólo recoge algunas ideas acerca del tema del gobierno abierto que existen en la actualidad;  sino por que se trata de uno de los pocos reportes que busca vincular tres grandes temáticas: gobierno abierto, los datos abiertos, el big data y la influencia de la transparencia.

Otra ventaja es que el estudio reúne prácticas de implementación del gobierno abierto de distintos países latinoamericanos sobre el tema, en particular de los tres casos de estudio que considera: Costa Rica, Colombia y Perú. Lo cual permite una comparación entre iguales – al menos entre latinoamericanos.

La tercer ventaja es que realiza un esfuerzo por analizar de manera global al caso latinoamericano contextualizándolo bajo el paraguas teórico de la alianza para el gobierno abierto y considerando las límitantes estructurales – población, gobierno, sistema político y económico –  de la región.

Una cuarta ventaja es que retoma principios de gobernanza, gobierno abierto y datos abiertos a partir de los cuales construye una serie de recomendaciones de implementación tanto a nivel de gobierno federal como en el resto de los niveles de gobierno.

Un ventaja más es el análisis de las estrategias de implementación de los países y de los tres casos de estudio arrojan mejores prácticas como: los portales o catálogos de datos centralizados que se han diseñado para difundir los datos abiertos y las prácticas de transparencia que se han llevado a cabo.

En quinto lugar, el estudio identifica ciertos inhibidores u obstáculos de los países que han adoptado prácticas de gobierno abierto, tales como: cobrar por los datos públicos o solicitar datos privados en la solicitud de información hasta aquellos países que han centralizado sus leyes de transparencia de tal forma que no permiten ejercer adecuadamente el gobierno abierto.

Finalmente, destacan ideas como el ecosistema de datos abiertos, el director de datos, las estrategias y buenas prácticas de otros países, así como alinear las políticas con el poder judicial con las prácticas de gobierno abierto, lo cual ocurre en distintos países.

Sin duda, las contribuciones del estudio son muchas, aquí solo he enlistado algunas de las más importantes, pero de ésta investigación me surgen algunas reflexiones, por ejemplo; aún observamos la gran carencia teórica o de ideas acerca del gobierno abierto. Aún no tenemos claridad – conceptual o ideológica – sobre lo qué significa este término, cuales son sus alcances y sus limitaciones, ni mucho menos sabemos su impacto en el gobierno. Lo cual se observa en las distintas variables y componentes que analiza, algunos se concentran en el desarrollo de las políticas, otros de los programas, unos más sobre la transparencia y los datos datos, pero ninguno logra articular una política integral de gobierno abierto .

Otra reflexión es que en el trabajo se observan prácticas aisladas, inconexas, contextuales. Si bien, hay países que han hecho programas, decretos y hasta manuales – como el caso de Colombia – hay países como México que sólo es un gesto de buena voluntad y cuyos avances son pocos en comparación con los de sus pares latinoamericanos. Pero otras naciones como Perú o Costa Rica han invertido esfuerzos importantes por alinearse sus programas y políticas públicas de gobierno abierto junto con organismos anti-corrupción y con el apoyo de sus poderes judiciales. Sin embargo, todos estos casos escapan a una sistematización o una generalización que permitiera indicar realmente hacia donde van estos esfuerzos y si sus acciones garantizarán que llegaran algún día a implementar el gobierno abierto.

Finalmente, una última reflexión es la vinculación con la idea de la transparencia más que del gobierno abierto. De acuerdo con el estudio, muchos gobiernos latinoamericanos le están apostando a políticas de transparentar más que de apertura; de mostrar más que de colaborar o compartir; de resistencia a cerrar la información del gobierno contra la tendencia a abrirlo. Lo vemos en los casos de Perú, México, Paraguay.

internet_seguridad_masivoEn este sentido,  debemos precisar el alcance de la transparencia en el marco del gobierno abierto ¿Qué tanto hacemos visible el gobierno? ¿Cuanta de la información transparente es libre y se entiende de inmediato, en forma clara y automática?. Esto nos lleva a pensar que la transparencia es una de las estrategias operativas para llegar al gobierno abierto pero no es el único camino ni tampoco es tan obligado como los datos abiertos.

Creo que el reporte de la OCDE impulsa la implementación del gobierno abierto en América Latina, sus conclusiones y recomendaciones giran en ese sentido; estoy convencido de que necesitamos más estudios, investigaciones y reportes como este para convencer a los gobiernos, los políticos y los dirigentes de los partidos para que se comprometan con el gobierno abierto.

La apertura de los datos y de la información de la administración pública que están ávidas de información y rendición de cuentas es urgente para las sociedades de América latina. Abrir los datos para que la gente pueda comparar, ayudar al gobierno y colaborar.

Quedan abiertas dudas: ¿Cómo darle una dirección a la implantación del gobierno abierto? ¿Cómo lograr una mayor gobernanza en este proceso?

Hablar de gobierno abierto es suponer que tenemos un gobierno cerrado en América Latina:  ¿Cómo romper esta resistencia e impulsar un nuevo paradigma?

Tal como lo muestra el informe de la OCDE,  las ventajas de utilizar el gobierno abierto son muchas: económicas, sociales, culturales y tienen un impacto en la reducción de la corrupción y la rendición de cuentas. Por ello, decididamente el gobierno abierto es el mejor camino para construir los gobiernos del siglo XXI.

PARA SABER MÁS: Descargar el informe OCDE (Clic aquí)

 

Rodrigo Sandoval Almazán es Profesor Investigador en la Universidad Autónoma del Estado de México, 

http://www.rodrigosandoval.mx

@horus72

 

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