Grupo LuckyMouse regresa y usa un certificado legítimo para firmar malware

El equipo global de investigación y análisis de Kaspersky Lab ha descubierto una serie de infecciones de un troyano anteriormente desconocido que probablemente esté relacionado con LuckyMouse, el agente de amenazas de habla china. El rasgo más peculiar de este malware es su driver o subrutina de instrucciones cuidadosamente seleccionado, que firma con un certificado digital legítimo emitido por una empresa productora de software relacionado con la seguridad de la información.

El grupo LuckyMouse es conocido por sus ciberataques dirigidos específicamente a grandes entidades de todo el mundo.

La actividad del grupo representa un peligro para regiones enteras, incluso el sureste y el centro de Asia, ya que sus ataques parecen tener una agenda política. A juzgar por las características de las víctimas y los anteriores vectores de ataque de ese grupo, los investigadores de Kaspersky Lab creen que el troyano detectado podría haber sido utilizado para ciberespionaje respaldado por una Nación-Estado.

El troyano infectó la computadora de una víctima por medio de un driver creado por los agentes de amenaza. Esto permitió a los atacantes llevar a cabo todas las tareas comunes, como ejecutar órdenes, bajar y subir archivos, e interceptar el tráfico de la red.

El driver resultó ser la parte más interesante de esta campaña. Para hacerlo confiable, el grupo aparentemente robó un certificado digital que pertenece a un programador de software relacionado con la seguridad de la información y lo usó para firmar muestras de malware. Esto se hizo para evitar que las soluciones de seguridad lo detectaran, ya que un desarrollador legítimo hace que el malware parezca un software legal.

Otra característica destacada del driver es que, a pesar de que Luckymouse puede crear su propio malware, el software utilizado en el ataque parecía ser una combinación de muestras de código accesibles en depósitos públicos y malware especialmente diseñado. Este simple hecho de adoptar un código de terceros listo para usar, en lugar de escribir código original, ahorra tiempo a los programadores y hace que sea más difícil atribuirlo a una fuente determinada.

Cuando aparece una nueva campaña de LuckyMouse, casi siempre es al mismo tiempo que se inicia un evento político importante, y el momento del ataque por lo general precede a las cumbres de líderes mundiales. El grupo no está demasiado preocupado porque se le atribuya el origen, ya que ahora implementa muestras de código de terceros en sus programas, no le lleva mucho tiempo agregar otra capa a sus droppers (troyanos instaladores) ni desarrollar una modificación del malware para seguir evitando que le descubran”, señala Denis Legezo, investigador de seguridad en Kaspersky Lab.