¿Cuál es el impacto del De-risking en bancos y usuarios?

Los corresponsales bancarios es el acuerdo que existe entre el proveedor del servicio (banco) al usuario, sirviendo como medio para acceder a productos procedentes del extranjero y permitir las transacciones internacionales. Como tales, los servicios de corresponsales bancarios son parte importante del panorama global de pagos.

En los dos últimos años, algunos bancos han comenzado a racionalizar este servicio, centrando su atención en jurisdicciones de alto riesgo. Esta tendencia, conocida como De-risking, se extiende cada vez más. Un informe publicado por el Banco Mundial, en noviembre de 2015, reveló que el 75% de los grandes bancos internacionales encuestados había reportado una disminución en sus relaciones de corresponsal bancario, siendo el Caribe el más afectado.

El fenómeno conocido como De-risking no se trata únicamente de controlar riesgos. En algunos casos, es el resultado de la preocupación de los bancos internacionales por los riesgos relacionados con el cumplimiento de las normas para la prevención del lavado de dinero y la lucha contra el financiamiento del terrorismo en relaciones específicas o, incluso, países enteros, particularmente donde hay una falta de transparencia en las actividades y estrategias de cumplimiento de los bancos locales.

Aunque para los bancos dichas decisiones pueden tener sentido desde una perspectiva comercial, son cada vez más evidentes las graves consecuencias que existen para la industria. Las personas necesitan seguir haciendo pagos y si los canales bancarios tradicionales dejan de estar disponibles, es probable que las transacciones terminen en canales alternativos que podrían estar menos regulados.

Consecuencias imprevisibles de impacto social

El De-risking puede tener un impacto significativo, no sólo en bancos, sino también en sus usuarios finales. “En los países de América Latina, un alto porcentaje del PIB proviene de remesas enviadas por trabajadores en Estados Unidos a sus familias en Latinoamérica”, afirma Fabiola Herrera, directora del Departamento de Sistemas de Pago del Banco Central de la República Dominicana.

“Este dinero pasa por operadores de remesas. Muchas de estas empresas son globales, y otras locales, con cuentas en bancos corresponsales, las cuales también corren el riesgo de ser cerradas.”

Ante esta situación, Latinoamérica no es la única región afectada. En este sentido, el reporte Brathwaite señala que en el Caribe el impacto del De-risking podría provocar a las personas la dificultad de pagar artículos de consumo importados desde la unión americana, o, inclusive, perturbar a “varios de nuestros ciudadanos que envían a sus hijos a universidades en Estados Unidos”, afirma Herrera.

Cómo se evita el De-risked

Mientras hay una necesidad clara de soluciones a nivel del sector bancario, muchos bancos locales y regionales se preguntan cómo pueden evitar el “De-risked” a nivel individual.

Aunque nada es infalible, existen varias medidas que pueden adoptar los bancos para reducir la probabilidad de que esto ocurra o, de hecho, para aumentar sus posibilidades de asegurar acuerdos alternativos con éxito en caso que sean De-risked.

Medidas de transparencia han creado una gran cantidad de herramientas de intercambio de datos que atienden a distintos segmentos básicos, como la corresponsalía bancaria, los agentes de bolsa, las sociedades fiduciarias, etc. Es muy evidente que el mercado está avanzando hacia enfoques más eficientes y estandarizados en datos y transparencia, así como en la disponibilidad de documentos que va más allá de las bases de datos tradicionales.

Guy Sheppard, director de Iniciativas de Cumplimiento en América, países Nórdicos y el Reino Unido en SWIFT, señala que la mejor práctica en esta área es tener una sola persona, o un sólo departamento, encargado de crear y mantener un estándar de datos de referencia. Este conjunto de datos se puede compartir con el mercado de distintas formas, desde herramientas sofisticadas de datos hasta comunicados de prensa básicos e información sobre el sitio web externo del banco.

Es por ello que las instituciones deben hacer uso de herramientas de plataforma compartida, para gestionar e intercambiar datos KYC estandarizados. Con más de 2,600 instituciones financieras ya inscritas, el Registro KYC les da a los bancos un medio para suministrar y proporcionar información validada de los corresponsales.

N. de P. SWIFT