Impresión offset o digital, ¿cuál le conviene a tu negocio?

Cuando un diseñador, publicista o empresario necesita imprimir un material gráfico para una campaña o negocio, las opciones que tiene disponibles para realizarlo son variadas. En general, los dos métodos más utilizados son la impresión offset y la impresión digital, los cuales se adaptan a la mayoría de los requerimientos.

Cada sistema cuenta con características diferentes que se adaptan a circunstancias específicas. ¿En qué se diferencian y en qué consisten?

Impresión offset: es un sistema indirecto de impresión, que utiliza tinta líquida, planchas metálicas, rodillos y un complejo sistema de engranajes. Utiliza una gama de cuatro colores, que se aplican uno a la vez: cian, magenta, amarillo y negro, mejor conocidos por las siglas CMYK.

Impresión digital: utiliza mecanismos fotoreceptores para pasar el archivo de la imagen directamente a la máquina de imprimir, sin procesos intermedios, volviendo ésta una impresión más rápida y casi instantánea.

Para ayudar a las personas a elegir el mejor sistema posible para sus materiales gráficos, Printero nos enlista los aspectos que deben considerar para escoger la mejor opción en cada caso.

 

  • Cantidad de ejemplares. Las grandes tiradas de materiales, cuando se requieren de mil ejemplares o más, resultan más baratas y rápidas de imprimir utilizando la impresión offset, conservando la misma calidad en todos los ejemplares. Si por el contrario se necesitan muy pocos ejemplares, incluso uno solo, la impresión digital es la opción, ya que permite hacer desde una sola copia a un costo muy bajo. Cabe destacar que existen también esquemas web2print (impresiones a través de la red), es posible imprimir en offset pocas cantidades a precios más accesibles debido a la tecnología que emplean al unir diversos trabajos en una misma platilla y disminuir los costos de producción.

  • Materiales usados para la impresión. Además del papel, se pueden utilizar otros materiales para plasmar un gráfico o texto. La impresión offset permite el uso de todo tipo de papeles, con texturas y grandes formatos; la impresión digital, por su parte, tiene una cantidad de papeles a utilizar más limitada y no se adapta para grandes formatos como el offset, pero se puede aplicar a materiales como el PVC, papeles sintéticos, metales o imanes.

  • Tamaño del formato a imprimir. La impresión en offset abarca desde pequeños formatos, como tarjetas, hojas membretadas y dípticos, hasta grandes carteles, banners y lonas, teniendo pocas limitaciones en este sentido. La impresión digital está limitada a tamaños de papel y materiales más pequeños, por lo que no se recomienda si se necesitan impresiones detalladas muy grandes.

  • Calidad del color. En general, el offset tiene una calidad de impresión superior, pues aplica cada color de forma individual, y se pueden añadir colores Pantone además de lacados o barnices. La impresión digital, por las tintas y el sistema que utiliza, si bien puede llegar a resultados muy buenos, no se compara con la calidad de una buena impresión en offset, por lo que es mejor para pequeños formatos que no requieren de gran detalle.

  • Tiempo requerido para el trabajo. Cuando un trabajo es urgente y necesita imprimirse lo más rápido posible, la impresión digital puede resolver este problema. Su proceso es casi instantáneo, la tinta sale seca y pueden manipularse los impresos inmediatamente. La impresión offset, por el contrario, tiene un proceso más complejo que requiere más tiempo, pero algunas plataformas ofrecen esta calidad de impresión en tiempos acortados debido a sus procesos más eficientes.

Considerando estos aspectos, se podrá tomar la mejor decisión para obtener un material impreso impecable y que cumpla con su tarea de forma eficiente. Un buen diseño trabajado de forma profesional logrará un gran impacto en el público, siendo positivo esto para la marca.