Internet de la Energía, ¿Cómo proporcionarla de forma segura e inteligente?

Las ciudades inteligentes no son solo un sueño lejano. Gracias a las soluciones innovadoras del Internet de las Cosas (IoT), muchos servicios inteligentes ya están activos y expandiéndose rápidamente. Los gobiernos municipales están aprovechando las tecnologías inalámbricas para teléfonos móviles y redes de amplia área de baja potencia para conectar y mejorar la infraestructura, la eficiencia, la conveniencia y la calidad de vida de los ciudadanos y los visitantes. Uno de los sectores de la ciudad inteligente que viene desarrollándose rápidamente en los últimos tiempos es el de la energía.

La infraestructura de la energía se ha vuelto cada vez más compleja. Nuevos jugadores y los ciudadanos preocupados por el medio ambiente se están uniendo al ecosistema, implantando activos que se conectan con las infraestructuras de la red en expansión.

La creciente demanda de energía significa que es esencial mejorar la forma en que gestionamos todos los puntos de acceso de este sector. No solo la demanda en las casas aumenta a medida que la población crece (según la ONU, casi un tercio de la población mundial vivirá en asentamientos urbanos para 2030), sino que el número de dispositivos que usamos también crece significativamente a partir de la conectividad.

Muchos consumidores de todo el mundo ya están familiarizados con el concepto de medidores inteligentes. Los dispositivos están diseñados para la comunicación directa entre el medidor de electricidad o gas de una casa y el proveedor de energía. Esta conexión en tiempo real significa que los consumidores pueden ver exactamente cuánta energía están consumiendo y su costo. Al mismo tiempo, las empresas de servicios públicos pueden ofrecer una facturación precisa, de acuerdo con el análisis del consumo de energía en tiempo real, y pueden controlar y equilibrar la demanda y el suministro con más eficacia.

Al conectar cada medidor inteligente, cada panel solar, cada vehículo eléctrico y todos los demás activos relacionados con la energía, una red inteligente puede analizar numerosos puntos de contacto y sus datos generados para ayudar a administrar el flujo de energía -disponible y necesario- en el momento correcto y en los lugares adecuados, para finalmente ejecutar redes inteligentes sostenibles y eficientes.

Sin embargo, con tantos datos circulando en la nube, hay un aumento de las oportunidades de ataques cibernéticos, y una necesidad urgente de proteger la infraestructura de medición avanzada. Los medidores inteligentes desprotegidos, implementados por períodos superiores a diez años, pueden ser fácilmente hackeados para cambiar datos de consumo, acceder a datos sensibles o, incluso, causar daños físicos a la red global.

Por lo tanto, la seguridad ininterrumpida es fundamental para el éxito de los sistemas de energía inteligente. Es esencial que haya un mecanismo de seguridad avanzado para reemplazar las claves antiguas y permitir la administración remota de credenciales. Las herramientas robustas de cifrado y autenticación deben considerarse e implementarse antes de instalar los medidores. Sin una arquitectura de seguridad integrada que sea segura durante toda la vida útil de los dispositivos, los socios del ecosistema están expuestos a riesgos innecesarios y costosos.

Es imprescindible que las empresas proporcionen soluciones de identidad digital más robustas y garanticen la seguridad de los datos compartidos de los activos conectados a la energía, además de proteger sus credenciales de acceso y las claves de seguridad de autenticación y cifrado.

Eso garantiza que todos los datos recibidos provengan de una fuente legítima, que los protege contra adulteraciones y fraude en todos los puntos.

Basta con analizar el cambio del mercado de energía mundial y ver cómo el sector avanza hacia una integración eficiente y segura: Años atrás, la seguridad no era una prioridad en la agenda de los ejecutivos. Sin embargo, ahora todas las grandes corporaciones tienen un Chief Security Officer y líderes de proyecto que cuidan la seguridad de los proyectos nuevos. Se deben implementar nuevos procesos para proteger sistemas que nunca han sido diseñados para ser seguros, principalmente cuando analizamos los medidores de sistemas heredados que se implementaron hace más de diez años. El Internet de las Cosas para el sector de la Energía todavía tiene un largo camino por recorrer, pero su foco principal permanece en la preocupación por la eficiencia de los servicios y la privacidad de los datos de los ciudadanos.

 

 

Por: Daniel Cuellar,

Vicepresidente para Servicios Móviles y IoT,

Gemalto Latinoamérica.