Internet de las Cosas: el presente de la transformación digital

Dada la relevancia que tiene el Internet de las Cosas (IoT) en nuestro entorno actual, Gemalto nos da a conocer las principales tendencias acerca de esta tecnología en evolución y la forma en cómo impacta al mundo.

En un futuro próximo, millones de cosas van a “hablar” unas con otras, desde televisores, refrigeradores y automóviles, hasta medidores inteligentes, monitores de la salud y wearables. El IoT promete una conveniencia sin igual. Sin embargo, obtener y la retener la confianza del consumidor en materia de privacidad y seguridad es fundamental para que el IoT alcance su máximo potencial. Los datos que se mueven alrededor del IoT van a brindar información de cada uno de nosotros, por lo que el gran desafío es proteger esa información.

En América Latina el mercado del Internet de las cosas “presenta un crecimiento exponencial principalmente en mercados que implementan conectividad por medio de las redes inalámbricas como la banca, añadiendo cada día más terminales de pago y ATMs las empresas que permiten rastrear automóviles y flotillas”, asegura Carlos Romero, Marketing Business Dev IoT Latam de Gemalto. “Aunque el concepto de IoT es reciente, desde hace algunos años muchas aplicaciones de telemetría industrial comenzaron a conectar procesos por medio de dispositivos celulares, ahora esta oferta está en crecimiento con respecto a los sensores y sus capacidades para diferentes industrias.”

Dentro de la implementación de IoT existen diferentes tecnologías que interactúan para habilitar que un objeto pueda ser monitoreado y manejado de forma remota, una de ellas es la conectividad, la cual permite conseguir el acceso a las diferentes redes inalámbricas, lo que abre camino a las demás funcionalidades. Todas las promesas del IoT, ya sea la mejora de la privacidad del cliente, la agilización de las operaciones o el desarrollo de nuevos modelos de negocios para obtener nuevas fuentes de ingresos, dependen de una conectividad confiable.

GSMA Intelligence pronostica que las conexiones de IoT alcanzarán los 25 mil millones a nivel mundial en 2025, frente a los 6.3 mil millones en 2016. El mercado casi cuadruplicará de tamaño durante el período de pronóstico.

Las SIM están ingresando al mundo del Internet de las Cosas.

Para la telefonía celular, las tarjetas SIM han permitido a los suscriptores hacer llamadas, intercambiar mensajes de texto, revisar el correo electrónico, navegar las tiendas de aplicaciones y reproducir multimedia HD, todo ello sobre la marcha. Sin embargo, a medida que el mundo hace el cambio de la movilidad a las “cosas” conectadas, la SIM alcanza un punto de inflexión en su evolución: la SIM embebida (eSIM).

Esta significa una misma iniciativa que habilita mejores servicios, nuevas posibilidades para el desarrollo de productos y una logística simplificada: una nueva arquitectura e infraestructura de SIM para la era del Internet de las Cosas. “La SIM embebida y la Provisión Remota de SIM (RSP) se complementan para ofrecer una solución completa. El concepto de SIM embedada es colocar la SIM y todas las funcionalidades que antes se hacían manual, soldada dentro del aparato” afirma, Carlos Romero.

Una de las contribuciones más importantes de las tarjetas SIM ha sido la mejora de la seguridad. Si la red celular es una puerta al mundo digital de la comunicación, el entretenimiento, la realidad virtual y aumentada y muchos otros servicios, entonces la SIM es la llave para abrir esa puerta. Con eso en mente, con la demanda cada vez mayor de dispositivos IoT y con la afluencia de las violaciones de ciberseguridad, esa llave tiene una responsabilidad de gran magnitud.

Sin duda, se trata de una ventana de oportunidad hacia la mejora en calidad de vida y productividad de los individuos, empresas y gobiernos, así como a la mejor integración de estas tecnologías en nuestro día a día, sin embargo, su implementación no ha resultado una tarea sencilla.

 

IoT un futuro innegable

Las conexiones de hogares inteligentes sumarán 5,4 mil millones a nivel mundial en 2025, hasta 1.400 millones en 2016. Si bien la infraestructura del hogar es actualmente la aplicación más grande, los dispositivos de seguridad para el hogar serán los más rápidos segmento de crecimiento dentro de la casa inteligente.

De acuerdo con la OCDE, a través de un ejercicio de exploración de las direcciones IP de diferentes dispositivos, el volumen de Internet de las Cosas (IoT) en México equivale a poco más de 8 millones de objetos conectados.

Si comparamos las estadísticas en proporción de la población, la penetración de dispositivos conectados equivale a 6.3% de la población mexicana.

Por otra parte, según IDC, en 2016, el mercado de esta industria en México alcanzó un valor aproximado de 3,300 millones de dólares (mdd) impulsado principalmente por el uso empresarial para soluciones de transporte y manufactura, dando a México una participación de 0.41% en el mercado global. Para 2017, se esperaba que el valor del mercado en México crecería 26%.

Sin embargo, dentro de las predicciones que se tienen para 2018, pasará de la escala de experimentación a negocio, convirtiéndose en la columna vertebral del valor para el cliente. La infraestructura digital correrá al límite y las plataformas especializadas serán necesarias, los desarrolladores tendrán un importante impacto en plataformas e iniciativas, siendo la seguridad pieza clave en ello.

Por otro lado, la misma consultora predice que en 2021 el gasto en el sector alcanzará aproximadamente 1,400 millones de dólares, ya que las empresas continúan invirtiendo en hardware, software, servicios y conectividad. Tal es el caso de la red Altán que, de cara al inicio de operaciones de la Red Compartida, esta empresa ha invertido más de 4,500 millones de pesos en el despliegue de la Red en Toluca y la Zona Metropolitana del Estado de México. Hasta el momento ha instalado más de 2,500 sitios con antenas que superan ya 30% poblacional comprometido, incluyendo 36 pueblos mágicos y 7.8 millones de personas en localidades de menos de 10,000 habitantes.

En 2025, propulsado por el crecimiento de NB-IoT y LTE-M, las redes celulares con licencia servirán 3.1 mil millones de IoT conexiones globales para 2025 o el 12% del número total de conexiones de IoT, según GSMA Intelligence.

La inversión y la futura caída de los costos de las tecnologías, así como el aumento en el uso de dispositivos que capturan, crean, administran y protege la información, permitirán a las empresas mexicanas crear nuevas fuentes de valor. En la actualidad, prácticamente todos los sectores industriales están siendo impactados por el IoT, lo que significa que muchas empresas se beneficiarán de su rápido crecimiento. La categoría de hardware concentrará un mayor nivel de inversión hasta 2021, especialmente en lo que respecta a módulos y sensores, si bien se espera que sea superada por la categoría de servicios (que experimenta un rápido crecimiento). Asimismo, el gasto en software estará centrado fundamentalmente en software para aplicaciones, incluyendo aplicaciones móviles.