Interrupciones de energía ocasionan pérdidas millonarias en comercios

El tiempo de inactividad, como resultado de cortes de energía, puede costar a las empresas una cantidad significativa de dinero, afectando sus resultados y las operaciones comerciales en curso. Las pérdidas monetarias debidas al tiempo de inactividad pueden variar según la industria, la duración de la interrupción, la hora del día y al número de personas.

Los apagones ocurridos recientemente en nuestro país y en América Latina son un recordatorio de nuestra dependencia a la energía eléctrica: como el ocurrido hace un par de semanas en Baja California Sur, entidad que sufrió una jornada histórica de apagones de manera consecutiva, o el de la Península de Yucatán que dejó a oscuras a cerca de 2 millones de habitantes por más de media hora. El pasado mes de Junio Argentina y parte de Uruguay vivieron un gran apagón sin precedentes, el cual según estimaciones afectó a 50 millones de personas.

Durante 2017 las pérdidas técnicas en distribución de electricidad (por redes en mal estado) fueron de 13,444 gigawatts hora, lo que equivale a 5.9% del total de la energía recibida. El valor económico de las pérdidas técnicas asciende a 16,200 millones de pesos con base en la estimación en el precio marginal local nacional de 1.21 pesos por kilowatt hora.

“No siempre somos conscientes de lo relativamente sencillo que puede ser que una red encargada de abastecer de energía eléctrica a una localidad falle, ocasionando daños al 80% de los electrodomésticos que utilizamos, sin olvidar las consecuencias económicas que afectan a negocios e industrias”, expresa Bulmaro Rojas, Director General de Generac México.

La firma de investigación y consultoría, Information Technology Intelligence Consulting (ITIC), informa que el 98% de las organizaciones dicen que una hora de tiempo de inactividad cuesta más de $ 100,000 dólares.

El ejecutivo asegura que estos casos dejan ver dos importantes puntos a considerar: Tener una dependencia hacia una fuente principal de suministro energético nos obliga a considerar opciones de respaldo para evitar interrupciones por fallas en el abastecimiento, y la necesidad de contar con planes de mantenimiento preventivo regular que garanticen la correcta operación y condición de los elementos encargados de mantener nuestras actividades cotidianas.

“Asegurarse de que su empresa tenga un plan para protegerse de los daños ocurridos por la inactividad en caso de un corte de energía ayudará a mitigar las posibles pérdidas derivadas de la interrupción del servicio, pues muchas veces llegan a ocasionar un millón de dólares por hora en pérdidas en comercio. Las ventajas de poseer sistemas de respaldo energético son evidentes cuando nos enfrentamos a desabastos o cortes de la red principal de abastecimiento de energía eléctrica”, finalizó el ejecutivo.