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La evolución del IoT se ha frenado en el sector salud

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Se esperan grandes avances en el Internet de las Cosas en muchas de las industrias, incluida la sanitaria. Según una empresa de inteligencia de negocios, MarketResearch, señala que este mercado está preparado para alcanzar los 117millones de dólares en 2020. Y es que, el IoT abarca un amplio espectro de dispositivos interconectados que se comunican a través de la red y esto podría beneficiar mucho a los pacientes, a la carga de trabajo de los profesionales y a la riqueza de la nación.

Es verdad que la tecnología tiene un potencial transformador en cuanto a la sanidad, pero debe superar una serie de barreras antes de que pueda cumplir su promesa. El vicepresidente de investigación de Gartner y ex médico Anurag Gupta explicó a Computerworld de Reino Unido algunos de los obstáculos a los que tendrá que hacer frente.

Cargas financieras

Las tensiones financieras actuales en el servicio de salud van a incrementar a medida que aumenta la demanda y los presupuestos caen. La tecnología puede apoyar el ahorro de costos pero el NHS (National Health Services) tiene una historia de innovación marcada por grandes fracasos, así como el Programa Nacional de TI.

La financiación va destinada a hospitales que tienden a actuar de forma reactiva en lugar de abordar los problemas de raíz; por lo que se limitan los éxitos debido a la falta de estructuración. “Simplemente lanzamos la tecnología al problema sin hacer cambios subyacentes en la forma en que funcionan las cosas”, dice Gupta. Es por esto por lo que todas las futuras iniciativas IoT deberán aplicarse en consonancia con una estrategia para transformar la cultura y política.

Los obstáculos del sector sanitario

El Internet de las Cosas ayuda a los dispositivos a hablar entre sí, pero la propia sanidad está demasiado dispersa como para comunicarse de forma eficaz. “En el mercado de la salud seguimos viviendo bajo tierra, lo que significa que nuestros datos se encuentran en silos operativos y clínicos y no hablan entre ellos, lo cual es un problema importante”, confiesa Gupta.

El concepto de silo debe ser eliminado para que el IoT prospere y para ello se necesita mucha organización. “Tenemos que centrarnos mucho más en la comprensión de los datos que están surgiendo, porque sólo entonces podremos optimizar todo el sistema de una mejor manera”.

Las barreras culturales

Muchos miembros de la sociedad se sienten incómodos con las tecnologías emergentes, en particular los ancianos. En cambio, los robots, la telemedicina y los chatbots son servicios de los que se espera que se conviertan en métodos cada más comunes con el fin de ayudar a vivir a la población que envejece.

Los obstáculos culturales también se aplican a los profesionales. Los practicantes suelen hacer suposiciones sobre las preferencias del paciente, en lugar de darles las opciones de los tratamientos disponibles. “Todo el grupo de pacientes es como un segmento de clientes”, dice Redacción

Conceptos erróneos

Por un lado, los profesionales necesitan más ímpetu para promover las tecnologías emergentes. “El sistema de reembolso del hospital en este momento tiene diferentes tasas de reembolso online o en persona, y eso es algo que tenemos que cambiar”, asegura Gupta.

Por otro lado, una preocupación común es que la tecnología podría reemplazar a los profesionales, a pesar de que ésta sirva principalmente para apoyar su toma de decisiones y reducir las tareas domésticas de su día de trabajo.

También, el público suele estar mal informado acerca de cómo se utilizarán sus datos. Las preocupaciones por la privacidad han matado muchas propuestas prometedoras.

Redacción

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