La Ley de Moore llegaría a su final en cinco años

La teoría que dicta, el tamaño de los transistores se reduce a la mitad cada dos años podría llegar a su fin en 2021. La Ley de Moore venía demostrando que el número de estos pequeños componentes se doblaba cada dos años, respecto al aumento de las prestaciones de cualquier dispositivo, al mismo tamaño.

Esto supondrá que la progresiva reducción del tamaño se estancará desde 2020 a 2025, aunque no es la muerte definitiva de la famosa Ley, ya que se prevé que muchos fabricantes vayan apilando componentes de forma vertical, a modo de rascacielos, para aprovechar al máximo el espacio disponible en una placa, creando múltiples capas de transistores. Este método podría “aumentar la densidad de transistores, superando las previsiones de la Ley de Moore, según reconocen los expertos del IEEE.

El mercado de dispositivos móviles ha impulsado la miniaturización de los componentes en busca de mayor rendimiento y funcionalidad; y también lo ha hecho Internet de las Cosas.

Aunque en su día proliferaron los fabricantes de microprocesadores, ya sea Intel, TSMC, Samsung y GlobalFoundries (ésta última absorbió las plantas de fabricación de chips de IBM).

Cada una de estas empresas tiene su propia hoja de ruta y son “muy competitivas”. Como destaca el analista de VLSI Research, Dan Hutcheson, “es algo así como un juego entre todos, que comienza con un principio de temporada suave pero que tendrá unos playoffs bastante duros”.

Pero, incluso si la Ley de Moore llega a su fin, esto no significará que los chips no sigan mejorando. El último informe del IEEE al respecto constata que el hecho de no poder seguir reduciendo las dimensiones, abre el camino a una reflexión sobre los aspectos que realmente importan, y no solo el tamaño.

Cabe destacar, que este tema se abordará en octubre durante la primera conferencia internacional Rebooting Computing, que organizará el IEEE.

Redacción