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La puerta de entrada preferida por los hackers, son los usuarios

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Actualmente, la manera de desarrollar la política de seguridad dentro de la empresa. El perímetro ha quedado desfasado con la entrada de la movilidad en las empresas. El gran peligro se centra en el puesto de trabajo de cada usuario. La gran puerta de entrada de las amenazas.

¿Quién no recuerda la película “La edad de la inocencia”, adaptación de la novela homónima de Edith Warton? Martin Scorsese eligió a tres grandes actores, Daniel Day-Lewis, Michelle Pfeiffer y Winona Ryder, para mostrar el ambiente del Nueva York de la década de 1870. Un ambiente estricto en el que se desenvuelven un joven abogado (Day-Lewis) prometido con una joven ingenua y enamoradiza (Ryder) perteneciente a una de las familias más acaudaladas de los Estados Unidos, y una condesa de muy buen ver (Pfeiffer). Celos, envidia, un mundo cerrado y, finalmente, con el paso del tiempo, el deseo de que todo fuese como antes, cuando la inocencia dominaba la vida de aquellos personajes.

¡Ah!, la inocencia. A la que ya no pueden agarrarse las empresas. Para ellas está prohibido regresar a su particular edad de la inocencia. Queda muy lejos, es inalcanzable. Claro que, ¿a qué llamamos edad de la inocencia empresarial?, se estará preguntando el lector de este reportaje. A aquella época en la que las empresas podían intercambiar información, enviarse correos y mantener relaciones en un territorio por explorar llamado Internet, que prometía ofrecer -y ofrece- muchos beneficios; y que también provocaría -y provoca- más de un dolor de cabeza.

La culpa, las amenazas. Las muchas amenazas que entran por la red y convierten ese escenario idílico en sus comienzos en una selva de la que es difícil salir indemne si no se toman ciertas precauciones.

Víctor Manuel Fernández

 

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