¿Qué modelos están emergiendo en los centros de datos?

Tradicionalmente, el centro de datos ha evolucionado en respuesta a innovaciones tecnológicas ¬–la mayoría basadas en servidores– y tanto el ritmo como la dirección de tal evolución han sido hasta cierto punto predecibles. Tendencias disruptivas como la informática en la nube, la sostenibilidad, la ciberseguridad y el Internet de las Cosas están impulsando profundos cambios informáticos en todos los sectores, creando oportunidades y retos para las áreas de TI. Como resultado, están emergiendo nuevos arquetipos que cambiarán el panorama de los centros de datos y que prometen mejorar la productividad, reducir los costos y aumentar la agilidad, entre otras bondades. CIO México acudió a distintas fuentes para recopilar algunas de las tendencias tecnológicas y administrativas que se vislumbran para este 2016.

 

Asegurar la continuidad, todavía una carencia

La más tendencia citada sigue siendo el interés que tienen los CIO, CDO y CTO por fortalecer los datos que tienen bajo su cuidado.

Y es que el mundo en que vivimos, cada vez más conectado, crea un mayor número de oportunidades a los piratas informáticos. En lo referente al diseño de los centros de datos, las organizaciones han empezado a asumir una propuesta en la que la seguridad esté por encima de todo. Esto les lleva a desplegar contenedores de datos fuera de la red para información altamente confidencial, en algunos casos con equipamiento de refrigeración y suministro eléctrico separado y exclusivo.

Sin embargo, en nuestro país las organizaciones todavía enfrentan un sinnúmero de problemas para asegurar la continuidad de sus data centers, como señala la encuesta que realizó Computerworld México (ver recuadro). La mitad de los entrevistados afirmó haber tenido al menos una caída su centro de datos en los últimos 12 meses, y un 15% dijo haber sufrido más de dos caídas en este mismo lapso.

 

La llegada de un lenguaje común

Otra de las tendencias que veremos en este 2016 será que los centros de datos encontrarán un lenguaje común. “El arribo del Internet de las Cosas no sólo repercutirá sobre las arquitecturas de los futuros data centers al aumentar el volumen de datos que deban procesarse; también cambiará la gestión de los centros de datos, y esto último pasará antes que lo primero”, afirmó Franco Costa, Vicepresidente y Director General de Sistemas de Alimentación en Emerson Network Power.

Dijo que los centros de datos de hoy en día incluyen miles de dispositivos que hablan multitud de lenguajes como el IPMI, SNMP y Mod Bus. Esto crea “lagunas” entre sistemas que limitan los esfuerzos de gestión holística. Sin embargo, Costa señaló que tal limitación dejará de existir a medida que el estándar abierto de la industria Redfish consiga aceptación.

Redfish creará interconectividad a través de sistemas de centros de datos, permitiendo nuevos niveles de visibilidad, control y automatización, aseveró Costa.

 

Nube, ante servidores “comatosos”
Respecto al mundo de la nube, sin duda éste se ha vuelto más complejo. La evolución desde modelos de Software como Servicio (SaaS) a ambientes verdaderamente híbridos –en los que los servicios en la nube se utilizan para aportar mayor agilidad a instalaciones antiguas– sigue avanzando a medida que más organizaciones se pasan a una arquitectura bimodal (nube privada/pública).

Sin embargo, en lugar de permanecer estable, la nube podría volverse cada vez más compleja. El último estudio de investigación sobre utilización de servidores, llevado a cabo por Jonathan Koomey de la Universidad de Stanford y Jon Taylor de Anthesis Group, reveló que los servidores de centros de datos empresariales proporcionan apenas entre el 5 y el 15% de su potencial de computación máximo en el transcurso de un año, en promedio.

El estudio también reporta que el 30% de los servidores físicos está en estado “comatoso”, lo cual significa que no han proporcionado servicios informáticos en seis meses o más. La presión para identificar y eliminar “servidores comatosos” continuará aumentando y es un paso necesario para la correcta gestión del consumo energético. Sin embargo, también se explorará el potencial de que la capacidad no utilizada de los centros de datos pase a formar parte de un servicio compartido, un modelo de nube distribuido, lo que permitirá a los centros de datos empresariales vender su capacidad excedente en el mercado libre.

 

Servicios de última generación

De acuerdo con los pronósticos de IDC, para el 2016 el tráfico de datos a nivel mundial alcanzará los 10.4 Zettabytes. El desafío que enfrentarán las organizaciones será modernizar su infraestructura para analizar la información, procesarla, entenderla y de esta manera crear negocios de nueva generación, declaró Juan Carlos Durán, Gerente de Desarrollo de Negocios para Data Center y Virtualización para Cisco México.

Dijo que en nuestro país se ha incrementado la demanda de servicios de cómputo de última generación. “Esto significa que más empresas están interesadas en renovar y poder optimizar el uso de infraestructura, ya las organizaciones quieren garantizar el retorno de inversión de manera adecuada”.

Para ejemplificar esto, Durán aludió a estimaciones de IDC, las cuales señalan que en América Latina aumentó un 72% la presencia de servidores tipo blade en el último trimestre de 2014, comparado con el mismo periodo del año anterior.
Esta demanda se incrementó particularmente en segmentos clave como el de Proveedores de Servicios, explicó el directivo de Cisco.

 

Informática en la niebla

A medida que el ‘edgecomputing’ se hace más crítico, las arquitecturas distribuidas se están haciendo también más habituales. Por ello, en este 2016 deberá tenerse en cuenta la llamada “Informática en la niebla”.

Introducida por Cisco, la Informática en la niebla conecta varias redes pequeñas en una sola red grande, con servicios de aplicaciones distribuidos en dispositivos inteligentes y sistemas informáticos que mejoran el rendimiento y se concentran en el proceso de datos más cerca de dispositivos y redes. Esto es una respuesta lógica a la masiva cantidad de datos que genera el Internet de las Cosas (IoT).
“El IoT se comienza a ver como una ‘fórmula’ para mejorar tanto los procesos como la toma de decisiones dentro de las organizaciones. Va a ser algo excepcional en materia de infraestructura y con ello las empresas cambiarán la forma de hacer negocios”, aseguró Durán, de Cisco.

 

Instalaciones más sustentables

Durante 2016 se dará mayor importancia a la responsabilidad social. Si bien desde 2007 el sector TIC ha incorporado la eficiencia energética en los centros de datos, hasta ahora se centraba sobre todo en aspectos financieros. Pero gracias a iniciativas como la que impulsa la Unión Europea, algunas empresas están cambiando su enfoque de ahorro financiero por el de sustentabilidad, y están mirando sus centros de datos a través la lente de responsabilidad social.

“Las operaciones de los centros de datos, incluidas la huella de carbono, el uso de energías alternativas y la eliminación de equipos, se están incluyendo ahora en las declaraciones de responsabilidad corporativa, creando una mayor presión para avanzar en estas áreas”, señaló Costa, de Emerson Network Power.

Agregó que el impacto de esta tendencia no se limitará a decisiones tecnológicas en las instalaciones. De hecho, “para que sea significativa, deberá abarcar todo el ecosistema del centro de datos, incluidas la colocación y los proveedores de la nube”. Y a medida que esta práctica crezca, la sustentabilidad alcanzará el nivel de disponibilidad y seguridad, como atributos imprescindibles de un centro de datos de alto rendimiento.

 

Bienvenidos los microcentros de información

Finalmente, el centro de datos se consolida. El crecimiento en el consumo de contenido digital y la recopilación de datos está desafiando el modelo de centro de datos centralizado. Y aunque los grandes centros de datos seguirán proporcionando la mayoría de la computación, estos se verán respaldados cada vez más por instalaciones limítrofes, o centros de datos propios, que proporcionarán contenido y aplicaciones de baja latencia a usuarios o el procesamiento de datos para redes de IoT.

Y a medida que estos microcentros de datos –funcionando como satélites de una instalación central– proliferen en los campus corporativos y en áreas residenciales de alta densidad, su éxito dependerá del uso de sistemas inteligentes y estandarizados que puedan gestionarse remotamente.

 

Por: Karina Rodríguez, Computerworld México

Gerardo Esquivel, Computerworld México

y José Luis Becerra, CIO México.