El RaaS Philadelphia revela las habilidades de venta de los ciberdelincuentes

Cada vez es más sencillo construir y lanzar ransomware, independientemente de las habilidades. Lo único que se necesita es mala intención y acceso a la dark web (un mercado donde se venden kits de malware como juguetes en Amazon). La tendencia se conoce como ransomware as a service (RaaS) y pocos ejemplos son tan llanos y peligrosos como Philadelphia.

En el Black Hat 2017, Sophos publicó el informe “Ransomware como Servicio (RaaS): Deconstruyendo a Philadelphia”, escrito por Dorka Palotay, investigadora de amenazas en la oficina de SophosLabs en Budapest, Hungría. El análisis profundiza en la mecánica interior de un kit de ransomware que cualquiera puede comprar por 400 dólares, que permite secuestrar y mantener los datos de una computadora para el rescate a cambio de pago.

A la intemperie

Los creadores del kit RaaS, The Rainmakers Labs, dirigen su negocio de la misma manera que una compañía de software legítima para vender sus productos y servicios. Mientras comercializan Philadelphia en mercados escondidos en la dark web, también tienen videos online que explican el funcionamiento del kit y cómo personalizar el ransomware con una gama de opciones de funciones.

Mientras que el RaaS no es nuevo, la comercialización abierta de un ataque de ransomware “hágalo usted mismo”, sí lo es.

“Es sorprendentemente sofisticado lo que The Rainmakers Labs está tratando de hacer aquí. Todos los detalles sobre Philadelphia son públicos en la World Wide Web, en lugar de estar secretos en la dark web, que es donde la mayoría de otros kits de ransomware se comercializan. No es necesario un buscador de Tor para encontrar Philadelphia y el hecho de que sea descaradamente vendido es serio y, desafortunadamente, indicativo de lo que está por venir”, dijo Palotay.

Seguir a las víctimas y (quizá) tener compasión

Además de la comercialización, el producto en sí es muy sofisticado, con numerosas variables que los compradores pueden adaptar para orientar mejor sus ataques, incluyendo la posibilidad de “seguir a las víctimas en un mapa de Google” y “tener compasión”. También se explican consejos sobre cómo construir una campaña, configurar el centro de comando y control y recaudar dinero. Todo está ahí.

Irónicamente, la función “tener compasión” no es necesariamente para ayudar a las víctimas, sino que está ahí para ayudar a los ciberdelincuentes a salir de una situación complicada. “En su mayor parte, la opción “compasión” significa dar a los cibercriminales una salida, si están en una posición precaria después de un ataque en particular”, dijo Palotay. También está allí en caso de que los amigos de un atacante accidentalmente se encuentren atrapados o si los criminales cibernéticos quieren probar su ataque.

La opción “seguir a las víctimas en un mapa de Google”, que suena espeluznante, da una idea de cómo los ciberdelincuentes determinan la demografía de los que han engañado, lo que podría ayudarles a decidir repetir un ataque o corregir un próximo ataque.

Philadelphia también tiene lo que se llama un “puente” – un script PHP para gestionar las comunicaciones entre atacantes y víctimas y guardar información sobre los ataques.

Tener opciones de personalización y puentes promete más beneficios y añade una nueva dimensión al ciberdelito que podría aumentar la velocidad de la innovación de ransomware, comentó Palotay. En otros casos de RaaS examinados por SophosLabs, las estrategias de fijación de precios abarcaban desde la división de un porcentaje del rescate procedente de las víctimas con los clientes del kit, hasta la venta de suscripciones a los paneles que siguen a los ataques.

Código robado

El informe también revela que otros ciberdelincuentes han “crackeado” o pirateado Philadelphia y venden su propia versión a un costo menor. Mientras que el crackeo no es nuevo, la escala es interesante. Los ataques que no requieren que los criminales sepan exactamente lo que hacen y que están fácilmente disponibles para su compra están en constante evolución. Sophos estima que esta tendencia aumentará la apuesta y también el fraude contra los ciberdelincuentes continuará.

“No es raro que los ciberdelincuentes roben el código de otros o se basen en versiones anteriores de otros programas de rescate, que es lo que vimos con el reciente ataque NotPetya”, dijo Palotay y explicó: “El ataque de NotPetya combinó Golden Eye, una versión anterior de Petya, con Eternal Blue para propagar e infectar computadoras a nivel mundial”.

N de P. Sophos