Robo y tráfico de Información: Ingrediente disruptor en las elecciones presidenciales

Si en 1988 “la caída del sistema,” fue el ingrediente definitorio de las elecciones presidenciales, 30 años después “el robo y tráfico de información” podrían ser el elemento disruptor que sentencie las próximas elecciones de México, aseguró David Lira, Country Development Manager para QNAP en la región.

El ejecutivo indicó que “en un entorno donde el robo de bases de datos con millones de registros electorales, van a parar a institutos políticos o aspirantes a cargos de elección popular sin control alguno, -existen importantes riesgos a la democracia-”.

Además, señaló que casos como los recientes escándalos de Cambridge Analytica y Facebook, permiten observar cuan sofisticadas pueden ser actualmente las herramientas y las estrategias para el robo de datos. “Sobre todo nos permiten dimensionar la magnitud de los daños que pueden provocar las brechas en ciberseguridad para cualquier entidad no importando sea pública o privada”.

 

Sector Gobierno, en riesgo elevado

El ejecutivo de QNAP dijo que en el caso mexicano, la participación – por primera vez en la historia- de candidatos independientes a la presidencia, ha expuesto que la práctica del tráfico de enormes volúmenes de datos en estrategias digitales encaminadas a dar mejor posicionamiento a los candidatos entre el electorado, es algo común.

“Se han podido demostrar tramas empleadas para obtener un lugar en la contienda, a través del tráfico, duplicado, y hasta registro de electores difuntos a la hora de justificar las ‘firmas’ requeridas por la autoridad electoral para dicho fin”, comentó.

De forma paralela, Lira indicó que hay una serie de números que reflejan la gravedad del problema que encaramos; y sostuvo que durante el último lustro, el delito de robo de datos o identidad crece a una tasa tan acelerada, que se ha colocado como la modalidad de fraude número uno en México, con 85% de las incidencias registradas, esto según la décima edición del Reporte Global de Fraude y Riesgo 2017/2018 que elabora la consultora internacional de riesgos Kroll Inc.

Al respecto Lira afirma que, según cifras de la CANIETI (Cámara Nacional de la Industria Electrónica, de la Comunicación y de las Tecnologías de la Información) el impacto de este tipo de incidentes representa un costo de entre 3 mil y 5 mil millones de pesos anuales en México; mientras que a nivel global los perjuicios por esta actividad pueden alcanzar un valor de 445 mil millones de dólares, de acuerdo a cálculos elaborados por IBM.

“Esta misma corporación establece que cada evento malicioso que vulnera la seguridad de un registro digital, representa pérdidas por hasta 141 dólares en promedio; no obstante la afectación podría reducirse hasta 19 dólares, si la compañía u entidad cuenta con una estrategia de respuesta a este tipo de desastres,” añadió.

Otro dato revelador que proporcionó Lira, apunta al sector gubernamental, la banca y el sector financiero, como los entornos más propensos a sufrir ciberataques; mientras que el área de las telecomunicaciones, el sector Salud, Educación, Minería, y finalmente la Construcción aparecen al final del mapa de riesgos, según con un estudio elaborado por VU Labs.

 

Nota de Prensa.