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HPE renueva sus servicios y crea una nueva división

Hewlett Packard Enterprise ha renovado su unidad de servicios tecnológicos para centrarse en ayudar a los clientes en la adopción de tecnologías emergentes como la computación en la nube, el Internet de las Cosas o el Big Data.

Para ello, ha creado una nueva división, llamada Pointnext, la cual tiene como objetivo ayudar a acelerar la adopción de estas tecnologías incluyendo servicios híbridos de TI y análisis. “Esta nueva unidad está impulsando un ritmo increíble de cambio”, ha anunciado Antonio Neri, vicepresidente ejecutivo y gerente general de HPE.

HPE Pointnext combina las organizaciones de consultoría y apoyo de HPE en un grupo bajo la dirección de Ana Pinczuk, procedente de Veritas. “La nueva división utilizará los actuales 25,000 especialistas en servicios tecnológicos de HPE en 80 países para ayudar con la Transformación Digital”.

El anuncio se produce meses después de que la compañía fusionase su unidad de servicios empresariales con CSC. “Los servicios tecnológicos han sido un punto brillante en el portfolio de HPE y con la fusión de servicios profesionales a CSC, será el foco de los servicios de HPE en el futuro”, ha declarado Crawford Del Prete, analista de IDC.

Grant Gross

 

HPE en planes de vender su unidad de software

A pesar de haber crecido de una forma acelerada y adquirir nuevas compañías, después de anunciar su escisión de su negocio de servicios empresariales pone en el mercado su división más destacada. En cualquier caso, el futuro de la compañía pasa por seguir vinculada al mundo del software.

Hewlett Packard Enterprise (HPE) está buscando compradores para su división de software. La compañía de Palo Alto tratará de encontrar una operación rentable en la que incluiría también a Autonomy, la empresa que fue adquirida en 2011 por HPE y que tras varias polémicas desembocó en una guerra de pleitos entre HPE y la antigua dirección de la firma.  The Wall Street Journal señala que la oferta ronda los 8.000 millones de dólares y 10.000 millones de dólares por la unidad que se centra en el software relacionado con la gestión de las operaciones de negocios.

Este movimiento se produce apenas tres meses después de que la organización de Silicon Valley anunciase la escisión de su negocio de servicios empresariales y su fusión con CSC. Esta operación, que está prevista que se cierre en 2017, servirá para crear una empresa de servicios TI con una facturación de 26.000 millones de dólares anuales.

La empresa se encuentra en pleno proceso de redefinición. Incluso, hace unos días se especuló con la posibilidad de que la empresa en su conjunto estuviese a la venta por 40.000 millones de dólares.  La web The Information señaló que KKR, Apollo Global Management y Carlyle Group serían las firmas interesadas en desembolsar esta cantidad.

Una venta posible pero muy poco probable

La empresa no ha validado estos rumores y han comentado que no van a hacer valoraciones respecto a lo que todavía son rumores y especulaciones. “La venta de su división de software es posible pero no probable”, ha dicho Patrick Moorhead, presidente y analista principal de Moor Insights & Strategy. “Las empresas se encuentran en constante evaluación de sus opciones, incluso para medir su valor real cuando no es indicativo en el precio de la acción pública”.

El pasado año, la unidad ingresó 3.600 millones de dólares, un 8% menos respecto al ejercicio anterior, un descenso que se atribuye a la transición de los clientes de SaaS (Software as a service) a las suscripciones. “Si fuesen a vender su negocio de software actual sería de esperar que hiciesen nuevas adquisiciones en este campo en la capa de PaaS e IaaS. HPE necesita estar en el negocio del software de alguna manera, la pregunta es cómo”, añadió Moorhead.

M. Moreno

 

Los retos que enfrenta la fusión entre HPE y CSC

Scott Spardley, CIO de HPE, se enfrenta a un gran reto para su organización, el proceso de integrar los sistemas informáticos de HPE y CSC, operación anunciada el pasado mes de mayo yestá previsto que concluya a finales de marzo de 2017.

Tras la división de HP en 2015, en dos compañías diferentes (Hewlett Packard Enterprise y HP Inc), con el objetivo de satisfacer mejor las demandas de TI corporativa en un momento en el que las compañías alquilan software a través de Internet, tuvo que supervisar la división de seis centros de datos, que incluían 50,000 servidores y 2,800 aplicaciones que daban soporte a los sistemas de finanzas, cadena de suministro y ventas de cada compañía.

La escisión de HPE y HP fue difícil, pero Spradley dice que su actual reto es aún mayor. El tiempo para hacerlo es menor, ya que la fecha límite es el 31 de marzo de 2017, y la operación debe completarse a un costo un 20% menor a la llevada a cabo con HP.

Además, en esa operación los equipos se conocían y también los activos, mientras que en ésta todo es nuevo. Cuando el acuerdo se anunció el 24 de mayo, HPE desconocía la estrategia de centros de datos o de data warehouse de CSC, su capa de aplicaciones o incluso su modelo de organización de TI. CSC utiliza su propio brazo de servicios gestionados y eso presenta retos. Por ejemplo, un único sistema compuesto por múltiples activos tecnológicos podría ser proporcionado por el grupo A, que no es parte de la organización de TI, y luego otra parte la podría ofrecer el grupo G, que podría tener diferentes estándares de operación que el grupo A.

En la fusión de dos compañías es necesaria mucha racionalización de los activos de TI, para lo que se requieren acuerdos servicios de transiciones (TSA), que esencialmente indican cuál de las dos entidades que se fusionan es responsable de suministrar la infraestructura y los servicios a quién.

Un ejemplo claro es, enviar los sistemas A y B a CSC, pero si CSC tiene ya su propia versión del sistema B y eligen mantenerlo, y quieren el sistema A y HPE lo necesita, las dos compañías tienen que llegar a un acuerdo que funcione para ambas partes.

En definitiva, todo tiene que ser muy bien definido para eliminar complejidad y no incurrir en costos innecesarios ni pérdidas de tiempo, así como evitar inconsistencias.

Redacción