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Japón construye supercomputadora de alta eficiencia

Japón planea construir súper computadora eficiente, la cual podría situarse en la cima del ranking mundial de supercomputadoras a finales del próximo año.

Con una capacidad de procesamiento de 130 petaFLOPS, la computadora superaría al actual líder mundial, la supercomputadora china Sunway TaihuLight, de 93 petaFLOPS. Un petaFLOP son miles de millones de operaciones de coma flotante por segundo.

El Instituto Nacional de Tecnología y Ciencia Industrial Avanzada (AIST) de Japón no solo pretende construir las supercomputadoras más rápidas del mundo, sino que también quiere que sean los más eficientes. Está optando por un consumo eléctrico de menos de tres megavatios, una cifra asombrosa, dado que el participante que se encuentra en el puesto más alto de la lista de supercomputadoras del Top500 de Japón, el Oakforest-PACS, ofrece una décima parte del rendimiento (13.6 petaFLOPS) utilizando la misma potencia.

Por su parte, TaihuLight consume alrededor de 15 MW.

AIST también apunta hacia una eficacia en el uso de energía (PUE, por sus siglas en inglés) de menos de 1.1. Este es un valor alcanzado solo por los centros de datos más eficientes del mundo.

El Instituto planea utilizar refrigeración líquida, una técnica que también está siendo empleada por la compañía francesa Atos en su diseño de superordenadores para la Comisión de Energía Atómica y Energías Alternativas de Francia (CEA). Atos apuesta por un rendimiento de un exaFLOP, aunque su superordenador no estará listo hasta 2020, mientras que AIST espera que el suyo esté terminado en un año.

Mientras que otros países han optimizado sus superordenadores para realizar cálculos de modelado atmosférico o simulaciones de armas nucleares, AIST se ha enfocado en aplicaciones de machine learning y deep learning para crear el nuevo diseño de su nuevo súper equipo de cómputo.

El proyecto lleva por nombre AI Bridging Cloud Infrastructure (ABCI) y está dirigido a startups, a los usuarios de los superordenadores industriales existentes y a las Universidades, según relata un documento publicado por AIST a principios de este mes.

El ABCI se construirá en el campus de Kasiwa de la Universidad de Tokio.

Peter Sayer

 

Investigadores crean un chip inteligente que puede aprender

Investigadores de la Universidad de Tennessee ha creado un chip para que las computadoras inteligentes puedan aprender usando circuitos reprogramables para simular la forma en que funcionan las neuronas de un cerebro.

Los cerebros tienen 100,000 millones de neuronas que procesan y transmiten información, y pueden calcular en paralelo a través de trillones de conexiones, lo que recibe el nombre de sinapsis.

Cada vez es más difícil reducir los chips que alimentan los PC y los dispositivos móviles, por lo que los investigadores están tratando de aplicar la estructura del cerebro a la informática. El sueño de crear microprocesadores inteligentes inspirados en el funcionamiento del cerebro, es por ello que están en desarrollo chips exóticos basados ​​en la estructura del cerebro. Algunos investigadores están haciendo microcontroladores de este tipo de componentes que se encuentran en los ordenadores de hoy en día.

Es el caso de unos investigadores de la universidad de Tennessee (Knoxville), quienes han fabricado un chip para ordenadores inteligentes que puedan aprender. Estos chips están estructurados para descubrir patrones a través de probabilidades y asociación, ayudando con la toma de decisiones. Este grupo está usando circuitos reprogramables llamados FPGA (Field Programmable Gate Arrays) para simular la forma en que funcionan las neuronas y las sinapsis en un cerebro. Estos circuitos se caracterizan por realizar tareas específicas y pueden reprogramarse fácilmente para otras aplicaciones.

Existe mucha cooperación entre los investigadores que se centran en chips que imitan al cerebro. A parte de IBM, quien ha desarrollado uno de los más notables llamado TrueNorth, la investigación de la computación neuromórfica también está en curso en la Universidad de Manchester, la Universidad de Heidelberg en Alemania, la Universidad de Standford y la Universidad de Zhejiang en China.

Redacción

 

Smartphones distraen y hacen menos eficientes a empleados: Estudio

Los teléfonos inteligentes son una herramienta indispensable, pero el uso que le pueden dar dentro de la organización puede no ser el apropiado o estar dirigido a la productividad de la misma, señala un experimento psicológico realizado por Kaspersky Lab en las universidades de Würzburg y Nottingham Trent.

El estudio “Digital Amnesia at Work” (Amnesia digital en el trabajo). Realizado por la firma de seguridad, demostró que los dispositivos digitales pueden tener un impacto negativo en los niveles de concentración. Se demostró, por ejemplo, que escribir notas en dispositivos digitales durante las reuniones disminuye el nivel de comprensión de lo que realmente sucede.

En el documento se muestra una correlación entre los niveles de productividad y la distancia existente entre los participantes y sus smartphones. Cuando se les privó del teléfono inteligente, el rendimiento mejoró 26%. El experimento puso a prueba el comportamiento de 95 personas con edades comprendidas entre 19 y 56 años en laboratorios de las universidades de Würzburg y Nottingham Trent. Se tuvo cuidado de equilibrar las condiciones experimentales y de género en los dos sitios.

Los investigadores pidieron a los participantes realizar una prueba de concentración bajo cuatro condiciones diferentes: con su teléfono inteligente en el bolsillo, en su escritorio, guardado bajo llave en una gaveta y retirado de la sala por completo. Los resultados obtenidos son significativos: los más bajos se registraron cuando el smartphone estaba en el escritorio, pero con cada capa adicional de distancia entre los participantes y sus teléfonos inteligentes, el rendimiento de la prueba se incrementó. En general, los resultados de las pruebas se elevaron 26% más cuando los dispositivos fueron retirados de la habitación.

Contrario a lo esperado, la ausencia de los teléfonos inteligentes no puso nerviosos a los participantes. Los niveles de ansiedad fueron constantes en todos los experimentos.

Las mujeres se mostraron más ansiosas que sus homólogos masculinos, lo que llevó a los investigadores a concluir que los niveles de ansiedad en el trabajo no se ven afectados por los teléfonos inteligentes (o la ausencia de ellos), pero pueden verse afectados por el género.

“En lugar de esperar el acceso permanente a sus smartphones, la productividad de los empleados podría aumentarse si dedican un tiempo libre a su dispositivo. Una forma de hacer esto es hacer cumplir las reglas para las reuniones, como las de no usar teléfonos ni computadoras en el ambiente normal de trabajo”, dice Daniel Molina, director general para los Mercados Estratégicos de América Latina de Kaspersky Lab.

En conclusión, la prohibición de dispositivos digitales en el lugar de trabajo no es realmente una opción, estos resultados, en combinación con los obtenidos en Digital Amnesia at Work, ofrecen a las empresas una visión sobre cómo mejorar su productividad.

Redacción

 

¿Realmente hay privacidad si usa Twitter en el smartphone?

Investigadores de las universidades de Oxford y Stanford han estudiado la privacidad de los metadatos de los móviles y del servicio de ubicación de Twitter.

Existe la noción de la privacidad online ha disminuido mucho en los últimos años, y dos asuntos recientes confirman lo que en la mente de algunos es ya un panorama sombrío. El primero, un estudio de la Universidad de Stanford, encontró que los metadatos que se almacenan en el smartphone además de información sobre llamadas y mensajes de texto, así como su tiempo y duración, pueden revelar gran cantidad de detalles personales. Para su investigación, los científicos construyeron una app de Android y la utilizaron para recuperar metadatos de llamadas y mensajes de texto, números, horarios y duración de las comunicaciones, a partir de registros de smartphones de más de 800 voluntarios. En total, los participantes proporcionaron registros de más de 250 000 llamadas y hasta 1.2 millones de textos.

Los investigadores usaron una combinación de procesos manuales y automatizados para entender exactamente qué información está siendo revelada. Y llegaron a la conclusión de que es posible inferir mucho más de lo que se podría pensar. Por ejemplo, una persona que llama muchas veces al cardiólogo, a la farmacia además de un dispositivos de monitoreo de arritmia cardiaca probablemente sufre una arritmia cardiaca. Basándose en las llamadas frecuentes a un vendedor local de armas que anuncia continuamente rifles semiautomáticos y a una línea de apoyo a los clientes de uno de los mayores fabricantes de estos rifles es lógico llegar a la conclusión que el que llama es propietario de dicha arma.

Los investigadores se propusieron rellenar los huecos de conocimiento del actual programa de metadatos de teléfonos de la Agencia Nacional de Seguridad. Actualmente, las leyes de Estados Unidos proporcionan mayor privacidad al contenido de las llamadas por lo que es más fácil para las agencias gubernamentales obtener metadatos, en parte porque los políticos asumen que no es  posible interferir en detalles específicos sensibles sobre las personas basándose sólo en ellos. Su estudio, publicado en las actas de la National Academy of Sciences, sugiere lo contrario. Las versiones preliminares del trabajo ya han tenido un importante papel en los debates de políticos federales, y han sido citados en documentos judiciales y en cartas a los legisladores tanto en Estados Unidos como en el extranjero.

Twitter sabe dónde estamos

Por otra parte, investigadores del MIT y de la Universidad de Oxford han demostrado que con tan sólo unas cuantas localizaciones en un puñado de tuits, hasta un fisgón con un nivel tecnológico bajo, puede descubrir dónde vivimos y trabajamos. Aunque el servicio de localización de Twitter está desactivado por defecto, muchos usuarios eligen activarlo. Ahora, parece que con unos ocho tuits durante el transcurso de un día, podemos darle a un acosador todo lo que necesita para hacernos un seguimiento.

Los investigadores han utilizado tuis reales de usuarios de Twitter del área de Boston, que han dado su consentimiento para que sus datos sean utilizados y que han confirmado las direcciones de sus trabajos y sus casas, sus rutas y las localizaciones de varias destinos de ocio desde donde habían tuiteado. Los datos de horarios y localización asociados a los tuits fueron presentados a un grupo de 45 participantes en el estudio, a los que se les pidió que intentaran deducir si los tuits se habían originado en las casas de los usuarios, en su lugar de trabajo, en destinaciones de ocio o durante los trayectos. Resultado: lo dedujeron sin problemas. Mostraron una muestra basadas en mapas, los participantes identificaron correctamente en un 65% de los casos que los tuits habían sido escritos en casa  y hasta en un 70% los que se habían escrito en el trabajo. El documento se presentó como parte de un proyecto más general del MIT’S Internet Policy Research Iniciative.

“Mucha gente piensa que solo las técnicas de aprendizaje automático pueden descubrir patrones interesantes en los datos de localización, y están seguros de que nadie tiene los conocimientos técnicos para hacerlo”, explica Ilaria Liccardi, científica investigadora en el MIT’S Internet Policy Research Initiative.  “Lo que queríamos enseñar es que cuando envías datos de localización como una información secundaria es extremadamente sencillo  para personas con pocos conocimientos técnicos adivinar dónde vives o dónde trabajas”.

Twitter no ha rendido declaración ente los resultados de los investigadores, aunque ha dirigido a sus usuarios a la información online sobre su función opcional de localización.

Katherine Noyes

 

El brazo podría ser la nueva extensión de la pantalla táctil del smartwatch

Un anillo desarrollado por investigadores de la universidad de Carnegie Mellon en Pensilvania, Estados Unidos, permite utilizar el brazo y la mano como un touchpad. Funciona emitiendo señales de alta frecuencia, aunque tiene aún muchas deficiencias.

Los smartwatchs han llegado con fuerza al mercado, pero se encuentran con varias limitaciones que deterioran sus capacidades y manejo. Una de las más importantes, sin duda, es el pequeño tamaño que dificulta sobremanera la función táctil de estos dispositivos. Pues bien, investigadores de la universidad de Carnegie Mellon, han desarrollado una nueva tecnología que permite utilizar todo el brazo como pantalla táctil.

Skin Track, así se llama la solución, permite el seguimiento y el continuo contacto en brazos y manos, así como detectar toques en la piel, con una funcionalidad similar a la de los botones o los controles deslizantes. De este modo, se formará una especie de touchpad con una mayor superficie de información y comandos. La frustración y los errores de los usuarios se reducirán progresivamente con este nuevo desarrollo.

A diferencia de otros dispositivos que han utilizado recubrimientos flexibles o combinaciones de cámaras y proyectores, Skin Track solo requiere el uso de un anillo especial, que produce una señal de alta frecuencia cuando un dedo toca o se acerca a la superficie de la piel.

“Un problema importante con los relojes inteligentes y otras piezas digitales es su tamaño. El dedo bloquea gran parte de la pantalla al interaccionar con ellos. Por eso, su interfaz tiende a ser muy básica, limitándose a pocos botones o golpes de dirección”, ha explicado Gierad Laput, estudiante de la universidad y miembro del proyecto de investigación.

Los desarrolladores, por el momento, han usado esta solución en juegos, para desplazarse por listas, para acercar y alejar los mapas y utilizar teclados de marcación. Esta tecnología permite, además, determinar cuándo un dedo estaba tocando la piel con el 99% de exactitud, ya que las señales que se emiten desde el anillo conectan con electrodos integrados en la correa del reloj. “Es posible localizar el origen de esas ondas electromagnéticas debido a que la fase de las ondas varía”, aseguran desde la universidad en un comunicado.

“Lo bueno de Skin Track es que no es molesto, los relojes y los anillos son elementos muy comunes para la gente”, cree Yang Zhang, también miembro del equipo de investigación.

Dentro de la universidad, otro grupo asegura, incluso, que se les hace molesto escribir en los teléfonos, por lo que este invento puede ser más que útil. Sin embargo, se han encontrado algunas deficiencias como por ejemplo la duración de la batería del anillo o como interactuar cuando el usuario lleva ropa de manga larga. Desde la universidad reconocen que el dispositivo tiene algunas limitaciones, porque además de estos inconvenientes, las señales también tienden a cambiar a medida que el anillo se usa durante largos períodos de tiempo, mediante el sudor o por el simple hecho de que el cuerpo está en constante movimiento.

Finalmente, los investigadores aseguran que las señales de alta frecuencia emitidas no son perjudiciales para el usuario.

Redacción

 

Las Universidades aún no preparan para el mundo de la ciberseguridad

Suele comentarse como los hackers van muy por delante de la seguridad de las empresas; los cibercriminales son cada vez más hábiles y aunque la inversión de las compañías en seguridad aumenta el gap entre ambos parece hacerse cada vez más grande ¿dónde nace el factor diferenciador entre ambos?.

Según un estudio reciente de CloudPassage, señala que el problema surge de las universidades y de su falta de oferta adecuada en formación de ciberseguridad. Dicho informe destaca el análisis de 122 universidades americanas más relevantes en la formación tecnológica en base a los cursos que ofrecen, con un resultado decepcionante.

El CEO de la empresa, Robert Thomas, ha explicado que el informe evidencia la gran necesidad de cambio que hay en la educación universitaria para poder enfrentarse a las amenazas y ataques que existen en el mundo.

Los requisitos en ciberseguridad son inexistentes

Según el informe, de los 10 programas más importantes en programación ni uno solo requiere un curso de ciberseguridad para graduarse; de entre las 50 más importantes, solo tres cuentan con uno, un indicativo muy claro de dónde está el problema.

“Debemos cambiar el paradigma para que todos los programadores y desarrolladores que creen productos tengan en mente la seguridad a la hora de diseñarlos”, comenta Thomas. Mientras que para las empresas la seguridad ya es una de sus tres principales preocupaciones, las universidades siguen viéndolo como un elemento de accesorio, ya que sí se ofrecen cursos para los interesados, pero no se exigen a la hora de graduarse.

¿Dónde están los profesionales?

Crece la demanda de estos profesionales pero no la formación de estos: se estima que pronto habrá más vacantes libres que profesionales que puedan ocuparlas; en gran parte porque no hay profesionales formados y en parte porque formar a un empleado en ciberseguridad es costoso y aumenta mucho su sueldo, cabe destacar que es normal observar cómo se marchan a otras empresas que paguen mejor. Para 2018 la demanda de CSO habrá aumentado un 53%.

Otro factor se añade a la ecuación si se hace una comparativa de cibercriminales y expertos en seguridad: no solo tienen más “formación” los hackers, si no que superan en número a los analistas de seguridad.

Las universidades no tienen prisa

Parece simple solucionar el problema, pero no lo es: no solo es difícil para los alumnos acceder a estos programas, si no cursarlos. En muchos casos exigen que cambien de carrera, y a veces que alarguen sus estudios. Por otro lado la universidad tiene dificultades para cambiar el programa mientras aún tiene estudiantes en el plan antiguos.

Los alumnos que realmente están interesados en cursar estos estudios acaba buscando formación exterior a la universidad, un camino más difícil y que menos alumnos pueden alcanzar.

Con la disrupción digital, el IoT, y muchos otros avances, es un camino peligroso no alterar la educación de los profesionales del futuro: “esperemos que al exponer el problema empiece una discusión sobre cómo podemos cambiar de ruta”, concluye Thomas.

Patricia Bachmaier

 

El cómputo cuántico pronto podría ser posible con un bus de datos qubit

El transporte de información de un lugar a otro es una parte clave de cualquier plataforma de computación, investigadores han descubierto una manera para que sea posible en el mundo cuántico.

Una publicación en Nature Communications, señala que los científicos lograron demostrar lo que se conoce como perfecta transferencia de estado de un qubit fotónico que se ha entrelazado con otro qubit en un lugar diferente.

En la informática tradicional, los números están representados por cualquiera tanto por 0 o 1. La computación cuántica se basa en bits cuánticos a escala atómica, o “qubits”, que pueden ser al mismo tiempo 0 y 1, también conocido como un estado conocido como superposición. Los bits cuánticos pueden también volverse “entrelazados”, por lo que son dependientes uno del otro, incluso en la distancia.

Los microprocesadores de hoy en día utilizan buses de datos para dirigir a los bits de información hacia y desde la memoria. La transferencia de información cuántica es más complicada, porque los estados cuánticos son tan frágiles para tratar de mover un qubit, y el estado cuántico puede cambiar.

Para poner a prueba su enfoque, los investigadores de este estudio usaron partículas de luz. Procedentes de la Universidad RMIT en Australia, del Consejo Nacional de Investigación de Italia y de la Universidad del Sur de China de Ciencia y Tecnología, los científicos utilizaron una técnica mediante la cual la información cuántica se codifica en dichas partículas, también conocida como fotones.

Usando un montaje experimental con múltiples tubos “guía de ondas”, trataron de trasladar los datos entre diferentes lugares pero consiguiendo una transferencia en perfecto estado, conservando el delicado estado cuántico del entrelazamiento. En sus pruebas, los investigadores fueron capaces de realizar el procedimiento, preservando el estado cuántico codificado con una fidelidad del 97.1% en promedio.

En una última instancia, el descubrimiento podría igualar el camino para un bus de datos cuánticos y acercar la computación cuántica más a la realidad. Las computadoras cuánticas podrían tener un rendimiento mucho más alto que los sistemas de hoy en día.

“Los equipos de cómputo cuánticos prometen resolver tareas vitales que se encuentran actualmente imposible de manejar por los equipos estándar de hoy en día”, comentó Alberto Peruzzo, director del Laboratorio de Fotónica Cuántica de RMIT. “Podría suponer la diferencia crítica para el descubrimiento de nuevos fármacos, el desarrollo de un Internet cuántico perfectamente seguro e incluso mejorar el reconocimiento facial”.

Katherine Noyes

 

Watson trabaja asesorando a los pacientes sobre el cáncer

Watson, el sistema informático de inteligencia artificial de IBM, utilizará el procesamiento natural del lenguaje y ofrecerá atención personalizada en el tratamiento a los pacientes con cáncer.

IBM está desarrollando una nueva estrategia contra el cáncer que pondrá a trabajar a Watson de una nueva forma. En asociación con la American Cancer Society (ACS), IBM está construyendo un asesor virtual que utiliza el aprendizaje automático para ofrecer a los pacientes información y asesoramiento personalizados. El nuevo sistema fue presentado durante la treceava edición del  Annual World Health Care Congress. El asesor virtual empezará comprobando el tipo de cáncer que sufre el paciente, el estado de la enfermedad y el tratamiento que le ha sido administrado al paciente. A través de estos datos, intentará ofrecer consejos y respuestas a las preguntas de los pacientes.

Los pacientes podrán hacer preguntas a Watson y recibir respuestas audibles gracias al reconocimiento de voz y el procesamiento natural del lenguaje. Una persona con cáncer de mama, por ejemplo, podría preguntar al asesor qué podría estar causando su dolor. Tras su aprendizaje con personas que han pasado por experiencias similares, la herramienta puede responder con información sobre síntomas y dar opciones de cuidados basándose en la situación de cada paciente. Con ayuda de la tecnología el asesor iría aumentando la personalización a medida que va aprendiendo más sobre el paciente, dando como resultado recomendaciones basadas en sus preferencias, como los grupos de apoyo online a través de llamadas telefónicas.

Para crear esta herramienta, IBM y la ACS combinarán los datos recogidos en sus sistemas y los usarán para entrenar a Watson. En estos datos, estarán incluidas las 14 000 páginas de Cancer.org con información detallada sobre más de 70 tipos de cáncer, así como los datos del National Cancer Information Center de la ACS sobre autogestión, apoyo a grupos, actividades saludables o educación sobre el cáncer.La herramienta también utilizará los datos almacenados en el servicio de IBM Watson Health Cloud. “Se trata de aportar la información correcta, a la persona correcta y en el momento adecuado”, explicó Gary Reedy, CEO de la ACS.

Tecnología contra el cáncer

Cada año se diagnostican más de 1.6 millones de casos de cáncer entre los estadounidenses.  El esfuerzo de IBM es tan sólo uno de los muchos de la industria tecnológica que hacen más fácil compartir y analizar grandes cantidades de datos para ayudar a tratar a los pacientes y, en última instancia, avanzar en la cura de estas enfermedades. Por ejemplo Intel tiene un proyecto llamado Collaborative Cancer Cloud que permite a los hospitales y universidades compartir más fácilmente datos clínicos, genómicos  o de imagen para la investigación.

ACS e IBM tienen como objetivo integrar su asesor de pacientes en el sistema Watson de IBM para ofrecerlo a los doctores de Oncología.

Este no es el primer paso que da IBM en la lucha contra el cáncer. La compañía está colaborando con investigadores e instituciones para aplicar la tecnología de Watson al tratamiento de los datos sobre el cáncer. En este sentido están trabajando con el Memorial Sloan-Kettering Cancer Center y el  MD Anderson Cancer Center en la Clínica Mayo entre otros.

IBM dentro del congreso, también presentó su nuevo servicio IBM Health Corps que unirá los mejores talentos de IBM y las tecnologías cognitivas para ayudar a las comunidades a abordar problemas de salud como la escasez de personal sanitario o las lagunas en servicios de atención primaria.

Katherine Noyes

 

IBM desarrolló chip que puede predecir ataques epilépticos

La compañía estadounidense de tecnología y consultoría IBM en conjunto con la Universidad de Melbourne, ambas organizaciones se están enfocando en el desarrollo de un chip capaz de predecir cuándo un paciente va a sufrir un ataque epiléptico.

En ocasiones, la tecnología se pone al servicio de las personas y en casos como este, además, trata de mejorar las condiciones de vida de pacientes que padecen enfermedades crónicas como puede ser la epilepsia.

IBM y la Universidad Australiana de Melbourne están investigando un chip que podría anunciar con minutos de antelación cuándo una persona va a sufrir un ataque epiléptico. Este hecho sería de gran ayuda para estos pacientes, ya que dispondrían del tiempo necesario para poder pedir ayuda o para ponerse en una situación más segura, a sabiendas de que van a sufrir una crisis.

La epilepsia sucede cuando los cambios permanentes en el tejido cerebral hacen que el cerebro esté demasiado excitable o irritable. Como consecuencia de ellos, éste envía señales anormales que ocasionan convulsiones repetitivas e impredecibles. Para poder predecir las crisis epilépticas, este chip se implantaría en el cerebro del paciente de manera que se pudiera monitorear y controlar en todo momento su actividad cerebral. De esta forma, se estudiarían los patrones eléctricos que anuncian un inminente ataque (estos patrones son distintos en cada paciente) para así, posteriormente, lograr que el chipo los detecte de acuerdo a cada persona en concreto.

Se trata de un proyecto basado en TrueNorth, el chip neurosináptico desarrollado hace tiempo por IBM, cuya capacidad computacional y eficiencia energética es igual a la del cerebro humano.

Hay que destacar que el proyecto se encuentra en fase de pruebas y hasta el momento, las lecturas realizadas han arrojado resultados esperanzadores (aunque algo inferiores a los esperados) sobre el análisis de las ondas cerebrales de los pacientes y su predicción para adivinar si éstos, por ejemplo, estaban apretando una pelota con la mano izquierda o con la derecha.

En base a este tipo de pruebas podrá seguir mejorándose la programación de este chip así como los resultados finales del proyecto. Será en mayo cuando se presente en Italia en la Conferencia Internacional ACM Computer Frontiers, se espera de forma positiva, se logren los objetivos de la investigación y que siga avanzando.

Patricia Figuero

 

Científicos encuentran una forma de construir una versión cuántica de Fredkin

Se ha encontrado la posibilidad de construir grandes circuitos cuánticos, esto se refleja como un nuevo paso para acelerar la llegada de la computación cuántica.

La llegada de la computación cuántica está cada vez más cerca tras el descubrimiento de unos científicos que han demostrado que un bloque de construcción clave puede ensamblarse.  Las computadoras cuánticas están basadas en una escala atómica de bits cuánticos o quobits, que pueden representar 0 y 1 simultáneamente. Se espera que estas computadoras  aporten enormes mejoras de rendimiento sobre los equipos de cómputo tradicionales, aunque su potencia dependerá de la capacidad de construir circuitos cuánticos de trabajo.

Esto es lo que aporta la puerta Fredkin, también conocida como puerta controlador SWAP. La versión cuántica de la puerta clásica Fredkin intercambia dos qubits dependiendo del valor del tercero. Esto podría ser un componente clave en un circuito cuántico, pero debido a la complejidad que implica, nadie había conseguido desarrollarlo hasta ahora.

Mientras que la clásica Fredkin requiere un circuito de cinco operaciones lógicas, investigadores de la Universidad Griffith y la Universidad de Queensland han utilizado el entrelazamiento cuántico de las partículas de luz para implementar el controlador SWAP directamente.

“Igual que en la construcción de una enorme pared con muchos ladrillos pequeños,  los grandes circuitos cuánticos requieren muchas puertas lógicas de función”,  explicó Raj Patel, un investigador del centro Griffith para Quantum Dynamics. “Sin embargo, si se utilizan ladrillos más grandes, la misma pared podría ser construida con un número mucho menor de los ladrillos”.

En esencia, los científicos demostraron cómo construir grandes circuitos cuánticos directamente, sin tener que utilizar numerosas pequeñas puertas lógicas. Este nuevo avance pone a las computadoras cuánticas más al alcance.

Científicos del MagLab de la Universidad de Florida también han presentado de forma reciente, avances en el campo de la computación cuántica que tenían que ver con la reducción de la susceptibilidad a las perturbaciones magnéticas de los qubits.

Katherine Noyes