Tecnología wearable: ¿tendencia o negocio?

Tecnologías para llevar puestaEn el Consumer Electronic Show 2014 (CES) realizado el mes pasado en Las Vegas ya se dejaron notar, pero probablemente será en la próxima edición del Mobile World Congress –que comienza este lunes 24 de febrero en Barcelona, España– donde los fabricantes mostrarán sus avances. Hablamos de los dispositivos para llevar puestos o wearables, un segmento que este año generará 1,500 millones de dólares.

Éste es uno de los mercados en clara expansión y así lo demuestran los últimos estudios de las principales consultoras, como es el caso de Juniper Research, la cual asegura que en 2018 los relojes, lentes y demás dispositivos inteligentes alcanzarán una cifra de 130 millones de unidades, diez veces más que en 2013. En 2014, y según esta firma, las tecnologías para llevar puestas generarán 1,500 millones de dólares.

Si atendemos a Gartner, Angela McIntyre, directora de Investigación en la consultora, destaca que en el mercado “wearable”, en el que se engloban los propios dispositivos como las aplicaciones y los servicios, pasará de 1,600 millones en 2013 a 5,000 millones de dólares en 2016. En estos resultados Gartner, también incorpora dispositivos de salud, a los que señala como impulsores de este segmento.

Otras consultoras estiman que este mercado podría mover 19,000 millones de dólares en los próximos cuatro años, con un incremento del gasto global de más del 1,200%.

2014, el año de la tecnología “wearable”

A pesar del baile de cifras, en lo que sí parecen ponerse de acuerdo los analistas es que éste es un mercado en expansión. Carolina Milanesi, directora en Kantar World Panel, afirma que “2014 será el año de los wearables”. Eso sí, la analista puntualiza que las ventas no serán tan protagónicas como los desarrollos de los fabricantes, ya que éste será el año en que las compañías podrán “experimentar” y probar el funcionamiento de sus nuevos dispositivos.

A priori, Apple jugará un papel clave en el desarrollo del mercado. Por lo menos eso es lo que cree Carolina Milanesi, quien considera que muchos fabricantes esperan ver qué es lo que lanza Apple para vislumbrar hacia dónde irá la tendencia. Mientras tanto, Apple se está haciendo de rogar. Se creía que en 2013 lanzaría su iWatch, o su reloj inteligente. Ahora se espera que sea este año.

Motores de crecimiento

Pero más allá de los desarrollos de los fabricantes, este mercado contará con otros impulsores. El estudio de Juniper Research asegura que el mayor conocimiento de la existencia de estos dispositivos por parte de los usuarios será, junto con el lanzamiento de cada vez más productos, la principal causa del incremento.

La importancia que adquirirá el mercado de “tecnologías para llevar puestas” es tal que muchos ya lo comparan con la situación que vivieron los smartphones. Éste es el caso de Nitin Bhas, analista de Juniper Research, quien asegura que “aunque estos dispositivos son relativamente nuevos en términos de madurez, está claro que la oferta acabará abarrotando el mercado, como pasa con los smartphones”.

Obstáculos que deben superarse

Como todo mercado “nuevo”, los dispositivos “wearables” también deberán hacer frente a una serie de obstáculos. Las barreras sociales y sobre todo legales marcarán la adopción de estos dispositivos.

Los problemas que ya han comenzado a aparecer con, por ejemplo, los lentes inteligentes de Google (el hecho que tengan una cámara que, aparentemente, esté en constante funcionamiento, ha hecho saltar las alarmas sobre la privacidad) son sólo la punta del iceberg. Los expertos apuntan a que será sobre todo en los dispositivos de salud donde surjan más problemas.

La pregunta que se formulan muchos analistas y consultores del sector es la siguiente: ¿se puede almacenar información de salud confidencial en un dispositivo de este tipo?

Juniper Research confía en que, a medida que vayan apareciendo nuevos dispositivos en el mercado, los gobiernos empezarán a desarrollar marcos regulatorios para legislar su utilización, tanto en términos de privacidad como de protección de datos.

También deberán sortear otras dificultades, como la de trascender la necesidad de ir incorporados a un móvil, las escasas alternativas disponibles y las complicaciones de los primeros modelos, que además son discutibles desde el punto de vista estético.

Por último, y como apunta JP Gownder, analista de Forrester, “es necesario que estos nuevos productos hagan más cosas y de forma diferente a los dispositivos móviles actuales, si en verdad quieren acceder a un gran mercado”.