¿WiFi o 5G? Cuál es ideal para dotar de conectividad a Internet de las Cosas

Según las previsiones de Gartner, en 2020 habrá 20.400 millones de dispositivos conectados en todo el mundo, frente a los 8.400 millones de 2017. Los expertos vaticinan que el Internet de las Cosas representará la mayor disrupción desde la Revolución Industrial por su capacidad de transformar completamente la forma en la que vivimos.

Gran parte de las organizaciones ya son conscientes de las oportunidades que les puede brindar esta tecnología a nivel de negocio, tanto que de acuerdo a un estudio de IDC, el 20% de las organizaciones españolas ya cuenta con proyectos reales de IoT, y un 70% de ellas asegura estar planteando ampliar estos proyectos en los próximos 18 meses.

 

Miles de millones de dispositivos, ¿y qué los conecta?

Para hablar de IoT es imprescindible hablar de conexión. La demanda de conectividad no sólo se va a deber a nuevos tipos de dispositivos de consumo, como wearables, automóviles conectados o aplicaciones domésticas, sino a todo tipo de equipos industriales. Y, según los expertos de Fontech, la división tecnológica de Fon, se espera que aproximadamente sólo el 20% de estas conexiones se realice a través de tecnologías celulares, especialmente de la próxima generación de red 5G.

En este contexto, y a pesar de que el uso de la tecnología WiFi está ya ampliamente extendido, es de esperar que su rol estratégico aumente para poder hacer frente a los ecosistemas cada vez más hiperconectados. La tecnología WiFi se presenta como un habilitador natural del IoT por las siguientes razones:

  •         La gran adopción de sus estándares permite que un amplio rango de dispositivos pueda conectarse y comunicarse entre ellos.

 

  •         Costos de despliegue relativamente bajos, especialmente si se comparan con las redes celulares.

 

  •         Capacidad de adaptación a distintos use cases del IoT, como las Smart Cities, donde las redes WiFi comunitarias ofrecen una buena cobertura urbana de forma mucho más rentable que otras redes; o las Smart Homes, donde las soluciones de Home WiFi se plantean como una pieza clave.

“Estamos convencidos de que la tecnología Wi-Fi tendrá un papel fundamental en el desarrollo del IoT en los próximos años. Pero para que esto sea posible es necesaria una gestión de las redes WiFi inteligente y eficiente, algo que sólo será posible con la implantación de soluciones WiFi de última generación en todos los ámbitos”, comentó Alex Puregger, CEO de Fon.

Parece claro que el IoT está llamado a ser el próximo disruptor del sector IT y, teniendo en cuenta el papel del WiFi como habilitador natural, es fundamental poder aprovechar todo el potencial de esta tecnología gestionando las redes de forma inteligente y eficiente.